Por José G. Martínez Fernández.
19 de abril de 2013.
Se cumple un nuevo aniversario de la muerte del llamado Rey del Bolero Ranchero, Javier Solís.
Y el ídolo sigue siendo escuchado como hace más de medio siglo, cuando aún su presencia física se mostraba al público.
¿Qué hace que ello ocurra?
Javier Solís nació en la suma pobreza, pero ello no motiva ese amor que el pueblo, en gran mayoría, profesa por el artista.
El hecho que haya muerto tan joven puede ser un ingrediente.
Ojo, entre los poetas y todos los artistas, ocurre ello, se crean los mitos...
Pero todo mito nace siempre sobre una gran figura o sino recordemos el caso del Genio llamado Carlos Gardel.
El hecho que Javier Solís sea tan querido y escuchado radica en que indudablemente lo que canta, canciones que no escribió él, enlazan con las vivencias -amores, frustaciones, dolores, etc- que nos tocan a cada uno.
Pero ello no es todo. Lo mejor, y lo han dicho centenares de cantantes, compositores, periodistas, biógrafos y estudiosos de la música, la voz de Solís es extraordinaria.
Este 19 de abril se cumple un año más que Javier Solís se fue de este mundo. Fue en 1966. Tenía sólo 34 años.
Había nacido el 1 de septiembre de 1931 con el nombre de Gabriel Siria Levario en algún lugar de México que sus biógrafos no aclaran totalmente.
Al comenzar su carrera opta por un primer seudónimo y luego por el que todos lo conocemos.
Empezó cantando en lugares de poco interés hasta que la primera voz de LOS PANCHOS, Julito Rodríguez, lo descubrió.
Él lo llevaría a la gloria artística, él lo mostraría a los grandes sellos discográficos.
Al comienzo se le criticó que su voz fuera muy cercana a la de Pedro Infante, pero luego Solís empezó a tomar su propio camino musical.
Luego, mostrando su sentido solidario, graba junto a un grupo de artistas latinoamericanos, un disco con fines de ayuda social.
Sin embargo su primer gran éxito fue "Llorarás, llorarás".
De allí a la gloria musical había solamente un paso.
En sólo diez años -1957 a 1966- grabó más de trescientos temas e hizo algunas películas, aunque no era buen actor.
Como cantante llegó a tener un éxito que lo llevó a Estados Unidos en 1959 y 1960 y a otros países.
En los mismos Estados Unidos graba boleros acompañado de la orquesta que dirige Chuch Anderson. El álbum se llama Javier Solís en Nueva York.
Se hace famoso con temas como Sombras, Luz de Luna, Cataclismo, Cuatro cirios, Payaso, Adelante, Tu voz, Y todavía te quiero, Amigo organillero, Granada, y tantos más.
Todos ellos de reconocidos compositores como José Alfredo Jiménez, Agustín Lara, José María Contursi, Rafael Carrión, Rafael Ramírez, entre otros.
Carrión es autor del tema Amigo organillero...en él se decía que la vida ya no tenía sentido, un desaliento se mostraba frente a ella, un deseo de muerte...
Este tema fue tocado, por primera vez en las radioemisoras mexicanas, justo cuando los restos de Solís eran velados.
Los medios periodísticos, entonces, acusaron a Carrión de la muerte del artista y el mito urbano, se hizo eco de ello...
Eso hizo llorar a Carrión...en especial cuando lo vio en su urna...
Se ha dicho que "su voz era de gran hermosura, permitía lograr la media voz, que consiste en alcanzar altas tonalidades y posteriormente descolgarse a tonos bajos sin desafinar".
Otra singularidad de Solís era su gran memoria. Apenas se le entregaba una nueva canción la aprendía en la primera lectura.
Tras su muerte, muchos años después, en 1994, la célebre cantante norteamericana Vikki Carr grabó un homenaje al azteca titulado Recuerdo a Javier Solís por el que, un año después, gana un Grammy.
En 2001, en Venezuela, Sony Music hizo un álbum homenaje a Solís realizado por LOS PANCHOS.
En 2003, Sony Music de México, realizó dos homenajes al artista.
El primero se llama Los Inéditos de Javier Solís.
El segundo es más singular. Separa la voz del artista de su acompañamiento original con mariachis y orquestas de estudio.
Esto fue reemplazado por acompañamiento de guitarras y ritmos junto a las voces del grupo Los Nocheros y del trío Los patricios, ambos de Argentina.
El álbum se llama Javier Solís con trío.
La importancia de las canciones de Javier Solís es tanta, que son decenas de millones los que, a través de Youtube, han escuchado al gran cantante. Sólo Luz de Luna tiene dos millones de reproducciones. Cuatro cirios llega al millón seiscientas mil reproducciones. En tu pelo alcanza el millón y medio. Y así sucesivamente.
Eso sólo en Youtube.
En radioemisoras, en televisión, en restaurantes, bares, etc., también se le escucha.
Es impresionante cómo aún vive Solís entre la gente.
El deseo de Solís que quedó en cero -por su temprana muerte- fue grabar un disco con tangos.
No debe olvidarse que Y todavía te quiero y Sombras son precisamente tangos que Solís los grabó, pero en la línea del bolero ranchero.
Por ello no es de sorprender el hecho que Frank Sinatra haya sido admirador suyo y gran coleccionista de sus discos.
Este 19 de abril contamos ya 47 años de su partida.
Sus restos están sepultados en los Panteones de la Ciudad de México, donde radican por la eternidad, la mayoría de los grandes del arte azteca.
Cada año, en el aniversario de su muerte, su tumba es muy visitada y se le hacen homenajes tanto en su país como en muchos otros.
Su viuda, Blanca Estela Sáenz, concurre a la tumba de Javier con constancia.
José G. Martínez Fernández
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miércoles, 24 de abril de 2013
martes, 1 de mayo de 2012
JAVIER SOLÍS VIVE EN SU CANTO
Por José G. Martínez
Fernández.
Javier Solís, mexicano, una de las voces mayores de la música popular en el siglo veinte, nació como Gabriel Siria Levario el 1 de septiembre de 1931 y se fue de este mundo el 19 de abril de 1966.
Es decir...Por estos días se cumple un nuevo aniversario de su muerte física, muerte que no alcanza su totalidad toda vez que Solís sigue vivo en sus interpretaciones marcadas por esa potente voz que surgía de su ser.
No es difícil encontrar aún en el mercado oficial -y en el del "pirateo"- temas interpretados por el Rey del Bolero Ranchero. En muchas partes aún se le toca. Véase bares y restaurantes sencillos, en casas, en radioemisoras, en centros diversos...
SOMBRAS, el tema del argentino José María Contursi, aún es la carta de presentación de Solís; aunque muchas de sus otras interpretaciones se escuchan con devoción. Claro de Luna, Te amaré toda la vida, Amigo organillero, etc.
La voz de Solís es una marca muy propia.
Desde su infancia dolorosa a su juventud llena de trabajos pesados y mal pagados, Solís saltó a la fama, gracias a que artistas como LOS PANCHOS y otros le descubrieron.
A la hora de su muerte era éxito completo en América con SOMBRAS y en medio de esas sombras Javier Solís murió.
Tenía sólo 34 años.
México vistió luto por ese artista mayor.
Por esa voz dolorosa y bella.
Hoy reposan sus restos en el denominado Jardín de la Ciudad de México, lugar destinado a los grandes artistas de la tierra azteca, tan ensuciada hoy por las mafias de las drogas.
Pero Javier Solís era un gran cantante. Un gran mexicano. Como lo fueron Negrete y Aceves Mejía en lo mismo; como lo fueron Agustín Lara y José Alfredo Jiménez en la composición musical; como lo fueron Angelines Fernández y Cantinflas en la comedia; como lo fueron Amado Nervo y Octavio Paz en la poesía; como lo fueron tantos grandes hombres y mujeres que dieron gloria artística a México.
Imposible citar a tantos grandes artistas que ha producido ese país.
Hoy, en un nuevo aniversario de su muerte, nos es totalmente imposible no recordarlo.
Seguramente las radioemisoras de muchos países pondrán de nuevo sus temas principales, en especial SOMBRAS, canción que marcó -junto a AMIGO ORGANILLERO- la etapa final de su vida.
En nuestro corazón, siendo púberes, nos emocionaba escuchar a Javier Solís, convertido hoy en leyenda.
Y lo seguimos escuchando con esa emoción.
Hay nostalgia en la voz de Solís, hay oscuros y claros en los textos que eligió para grabar.
Nosotros le admiramos y por ello no hemos querido pasar por alto un nuevo aniversario de la muerte del niño triste que, convertido en hombre, se convirtió en un cantante importantísimo.
En muchos países se le han rendido homenajes.
¡Salud Javier Solís!
Javier Solís, mexicano, una de las voces mayores de la música popular en el siglo veinte, nació como Gabriel Siria Levario el 1 de septiembre de 1931 y se fue de este mundo el 19 de abril de 1966.
Es decir...Por estos días se cumple un nuevo aniversario de su muerte física, muerte que no alcanza su totalidad toda vez que Solís sigue vivo en sus interpretaciones marcadas por esa potente voz que surgía de su ser.
No es difícil encontrar aún en el mercado oficial -y en el del "pirateo"- temas interpretados por el Rey del Bolero Ranchero. En muchas partes aún se le toca. Véase bares y restaurantes sencillos, en casas, en radioemisoras, en centros diversos...
SOMBRAS, el tema del argentino José María Contursi, aún es la carta de presentación de Solís; aunque muchas de sus otras interpretaciones se escuchan con devoción. Claro de Luna, Te amaré toda la vida, Amigo organillero, etc.
La voz de Solís es una marca muy propia.
Desde su infancia dolorosa a su juventud llena de trabajos pesados y mal pagados, Solís saltó a la fama, gracias a que artistas como LOS PANCHOS y otros le descubrieron.
A la hora de su muerte era éxito completo en América con SOMBRAS y en medio de esas sombras Javier Solís murió.
Tenía sólo 34 años.
México vistió luto por ese artista mayor.
Por esa voz dolorosa y bella.
Hoy reposan sus restos en el denominado Jardín de la Ciudad de México, lugar destinado a los grandes artistas de la tierra azteca, tan ensuciada hoy por las mafias de las drogas.
Pero Javier Solís era un gran cantante. Un gran mexicano. Como lo fueron Negrete y Aceves Mejía en lo mismo; como lo fueron Agustín Lara y José Alfredo Jiménez en la composición musical; como lo fueron Angelines Fernández y Cantinflas en la comedia; como lo fueron Amado Nervo y Octavio Paz en la poesía; como lo fueron tantos grandes hombres y mujeres que dieron gloria artística a México.
Imposible citar a tantos grandes artistas que ha producido ese país.
Hoy, en un nuevo aniversario de su muerte, nos es totalmente imposible no recordarlo.
Seguramente las radioemisoras de muchos países pondrán de nuevo sus temas principales, en especial SOMBRAS, canción que marcó -junto a AMIGO ORGANILLERO- la etapa final de su vida.
En nuestro corazón, siendo púberes, nos emocionaba escuchar a Javier Solís, convertido hoy en leyenda.
Y lo seguimos escuchando con esa emoción.
Hay nostalgia en la voz de Solís, hay oscuros y claros en los textos que eligió para grabar.
Nosotros le admiramos y por ello no hemos querido pasar por alto un nuevo aniversario de la muerte del niño triste que, convertido en hombre, se convirtió en un cantante importantísimo.
En muchos países se le han rendido homenajes.
¡Salud Javier Solís!
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