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sábado, 17 de septiembre de 2011

LA BELLEZA POÉTICA DE LA “GROSERÍA”

EN UN LIBRO DE DANIEL ROJAS PACHAS

Por José G. Martínez Fernández.


Daniel Rojas Pachas, uno de los mejores poetas nortinos de la última generación, nos muestra en su libro CARNE (Ediciones CINOSARGO, Chile, 2011) que el uso de la “grosería” puede ser útil para construir buenos textos.
No olvidemos que de ella hicieron uso, entre los aedas antiguos Horacio y, entre los españoles del siglo de Oro, Francisco de Quevedo, y en lo cercano y en lo chileno, recordemos a Pablo de Rokha, quien, con sus continuos enfrentamientos con Neruda, hizo de la “grosería” su "arma letal" y el mismo Neruda que se volvió contra de Rokha de la misma manera, lo que también el autor del Canto general, hizo contra el corrupto ex Presidente González Videla.
Aunque en estos casos los poetas aplicaron el arte de la “grosería” contra determinados personajes o sujetos...principalmente.

Daniel Rojas Pachas no hace lo mismo. Sus referentes son más universales que particulares.
El arte de la “grosería” es válido, dije, basándome en que no puede existir un lenguaje "establecido, límpido, fijo".
Las Academias de la Lengua caen en lo obsoleto al no aceptar la marcación (creación) de una gran parte del lenguaje que usa cotidianamente la mayoría de los hispanos en sus espacios más cercanos.
Creo que Rojas Pachas, al igual que Mauro Gatica, hacen uso correcto de este lenguaje, aunque a veces (pocas) puedan abusar de él...La repetición de las mismas palabras por ejemplo en un mismo texto, sin que ello recalque y le dé fuerza a algunas expresiones líricas.
El lenguaje de la “grosería” basado en la palabra oculta (la del subconsciente de que hablaba Freud) y del sexo explícito (que también preocupó los estudios del mismo Freud)...nos pertenece a todos; está allí, oculto, esperando escaparse y anunciarse tal cual es.
Desnudarse y desnudar a los demás en el lenguaje cuando se hace en la creación poética, marca la calidad de que lo llamado “putrefacto” y lo denominado "asqueante" pueden ser arte.
Si no se cree así, léase a Baldomero Fernández Moreno...
En un texto suyo, Fernández Moreno (argentino) hace una especie de autopsia al interior de la mujer: órganos, sangre, olores (malos), etc. se convierten en parte de un poema suyo. Y no por ello ese poema-soneto pierde la enorme calidad que posee.
La poética presencial tanto en los textos en poesía y en prosa y en los textos mixtos de Rojas Pachas no dejan de ser atractivos, y aunque, en un comienzo, uno sienta cierta distancia frente a los escritos...eso sólo ocurre en la primera y segunda lecturas...Ya en una tercera y en una cuarta, se va agarrando el hilo que nos señala el lenguaje del “enojo" del poeta contra una sociedad muy hipócrita...
Está bien el respeto a la verdad, la solidaridad y la amistad; pero no a la hipocresía que suele marcar a ciertos "verdaderos", a ciertos "solidarios" e incluso a ciertos "amigos".
Abramos la alfombra, más que levantarla, y veamos en ella cuánta "mugre" hay.
La alfombra es como la sociedad. Abierta muestra sus realidades “asqueantes”.
Parece tan limpia por su exterior y es tan sucia en su interior.
Al fin de cuentas el libro de Daniel Rojas es una fotografía realista a los hechos que otros, con mano de elefante, tratan de tapar.
Es mejor el mundo de un lenguaje descarnado, duro, "grosero", antes que las inmensas torpezas de los sistemas hipócritas...que no "insultan", pero disparan a los seres humanos como a bestias en la jungla.

Esos criminales si que son la majestad de la VERDADERA grosería, denunciada por poetas y escritores que violentan la sociedad que los violenta a ellos y a la mayoría de los seres humanos.
Daniel Rojas Pachas con su CARNE muestra su dedo acusador contra la tradicional hipocresía, lo que otros poetas no hacen.
De allí el valor de la obra poética de este joven que tiene mil argumentos para justificar su creación lírica singular.
Profesor universitario, narrador, poeta, ensayista, Daniel Rojas, pese a su juventud (nació en 1983) es un intelectual que ha ganado ya varios premios y que se encamina, con rapidez, a alzarse como la figura central de la literatura nortina reciente.




sábado, 17 de julio de 2010

REVISTA LITERARIA "LA CAZUELA" SIGUE SUMANDO

por José G. Martínez Fernández

Gastón Herrera Cortés es un trabajador cultural que hace su labor en la Región Arica-Parinacota... Es actor, gestor intelectual, poeta; además de tener otros dones.
Este artista es el fundador y director de la revista literaria La Cazuela, en la que muestra diversidad de escritos de autores de distintas regiones del planeta y de épocas diferentes.
Nutriéndose de un interés por difundir la cultura literaria, Gastón Herrera Cortés trabaja con paciencia de artesano su revista bimestral.
Tenemos ahora en nuestras manos la correspondiente a julio y agosto de 2010. Es la número 46.
¡46 números son bastantes para una revista de este tipo e impresa en papel!
En el norte chileno hay pocas revistas literarias impresas que han llegado a tan alto número: Hacia, hecha por el maestro Andrés Sabella; Palabra Escrita, construida por quien escribe estas notas.
En Internet el número más alto lo lleva Cinosargo, arquitecturada por ese maestro universitario y rebelde escritor que es Daniel Rojas Pachas.
Por Internet también anda Carlos Amador Marchant, el autor de Galpón de Redes Marinas.

Amar la palabra literaria es don de sacrificios y de vicios.

¿Acaso los cultores de las publicaciones no somos autoflagelantes al mantener revistas que no nos dan más beneficios que una fama que podría ser tan efímera como un fósforo encendido?
Pero allí estamos los porfiados directores haciendo las publicaciones.
Gastón Herrera Cortés posee ese don del trabajo de hacer público un arte que cuesta tanto difundir: las letras.
Y lo hace en las tierras infértiles del norte de Chile. ¿Infértiles?, dije. Me equivoco: el norte es un desierto, pero bajo él guarda tantas riquezas mineras...
Ah...y los trabajadores de la cultura están allí, haciendo lo suyo: difundiendo la palabra que debe ser y permanecer para que los literatos del futuro expresen su opinión sobre qué y cómo se hizo este espacio de luz artística en medio del sol, del viento, de la arena, de la costa siempre viva.
José Martínez Fernández

jueves, 11 de junio de 2009

GRAMMA: LA POÉTICA DE DANIEL ROJAS O EL DISCURSO DIFÍCIL

Por José Martínez Fernández.

Daniel Rojas Pachas es un poeta del norte de Chile (hijo de peruana y de chileno) que empieza a destacar con muy altas luces en el hacer lírico de esa zona.
Demasiado joven –nació en 1983- y luego de haber estudiado Derecho enfiló sus intereses por su verdadera vocación: la literatura.
Es así como Daniel Rojas es profesor de literatura, director de una revista literaria y de un naciente grupo cultural llamado Cinosargo.
Aunque destaca mucho en el análisis literario su presencia en la poesía no es menor.
Acaba de publicar Gramma, libro de pocas páginas, en que trata de construir una poética desde el ángulo de la palabra.
El mismo lo deja así establecido en su libro: “(…) yo escribo para y por el texto, no puedo pensar en personas y épocas, sólo en el infinito proceso de lectura y escritura, que no son las caras de una misma moneda…sino una cara que cambia de foco, se mixtura o quiebra de acuerdo al punto en que me halle…”
Es decir Daniel Rojas Pachas nos anuncia que el lector se enfrentará a un texto difícil. Y ese texto lo será de principio a fin.
Queda demostrado que el poeta no persigue entregar al lector su poesía de “un golpe”, sino que exigirá a su lector un trabajo de desconstrucción y construcción de sus versos.
Mucha originalidad hay en Gramma.
Quiero reproducir parte del texto final del libro:
“Los días son la ilusión y la guillotina se acerca, ¿qué dices?... qué…aún no te cuentan esa historia. Dios Santo diría si creyese, si fuese aún posible tener fe en algo …que falta de cortesía de mi parte…pero descuida yo haré las presentaciones, no sé si lo recuerdes…probablemente no habrás nacido, pero a mí…me mandaban a dormir con la imagen de hombres practicando tiros sobre el cuerpo de esos críos… eso era lo correcto”
Lo copiado es parte textual sencilla del trabajo de Daniel Rojas. Su Gramma es un texto, reiteramos, complicadísimo.
Un espacio lleno de palabras en que ustedes y yo debemos entrar con nuestros conocimientos y nuestra sensibilidad para intentar entender lo que el poeta nos quiso decir.
J.M.F.