martes, 11 de agosto de 2015

EL DEPORTE CUMPLE UNA FUNCIÓN NARCOTIZANTE

Por José G. Martínez Fernández.

Importante lector: No se moleste conmigo.
No soy yo quien ha dicho semejante estúpida frase.
Ella pertenece al camaleón José Rodríguez Elizondo cuando era joven (noviembre de 1971) y era comunista.
Eso lo dijo en su libraco, ya hecho trizas por el paso de los años, ya que se editó en un papel de mala calidad (papel imprenta, muy delgado, en la Editorial del PC: Austral).
Ese libro se llama MITOLOGÍA DE LA ULTRAIZQUIERDA.
En él acusó de elementos que le hacían el juego a la burguesía a los entonces líderes del MIR: Miguel y Edgardo Enríquez Espinoza, hermanos Pérez Vargas y tantos otros que, al revés de él, no salieron huyendo tras las tropelías del bárbaro asesino Pinochet. 
No acusó al gran Luciano Cruz porque este luchador mirista había muerto pocos meses antes.
Este sociólogo y abogado hizo en tal libro una masacre contra muchos, incluido a los que nos gustan los deportes, como espectadores.
Dice en parte de su libraco: "Lo interesante, desde un punto de vista científico, es que, en su ingenuidad, valoran expresamente la función narcotizante del deporte profesional..."
Sigue:"Confluyen acá diversos aspectos de un sistema en crisis. Primeramente, la necesidad de evasión de las masas a través de un sucedáneo del circo romano. En segundo lugar, la captación de esa necesidad por parte de los sectores interesados en la explotación del deporte. En tercer lugar, la edificación de un sistema que, a partir de la necesidad satisfecha, informe y comente sin cuestionar ni la legitimidad de la necesidad ni la legitimidad de su satisfacción".
Como se ve aquí da palos al público y a la prensa deportiva, como ente que "mete" en la cabeza de ese público las manifestaciones atléticas, como si los amantes del deporte, en casi su totalidad, fueran bestias ignorantes.
Otro gran mensaje "filosófico" de este sectario personaje: "Lo emocionante, lo grato del fútbol es que la gente olvida, gracias a él, sus problemas".
Como parece que la parte referida al fútbol fue escrita en 1970, el autor señala una pregunta bárbara: "¿En momentos en que el Campeonato Mundial de Fútbol narcotiza el razonamiento de grandes sectores de la población?".

El singular José Rodríguez Elizondo, sin embargo, parece gustar de este narcótico...¿O cómo se explica que en el anterior gobierno de Bachelet haya sido uno de sus asesores?
Bachelet fue a ver toda la Copa América en los partidos en que jugó Chile.
¿Estaba narcotizada Bachelet?
Una pregunta para el amargado José Rodríguez Elizondo.
En lo que respecta a mí, yo seguiré viendo fútbol y otros deportes de calidad.
Lo mismo, sé, harán mis amigos que gustan de esa alegría que nos entrega el deporte y que el pueblo, la gran masa popular, se complace en ver.
Además el deporte es un verdadero cordón umbilical en la unidad de los países.
Parece que Rodríguez olvidaba, en 1970, que la Unión Soviética, la República Federal Alemana, Yugoslavia, Checoslovaquia  y otros países "rojos" practicaban el fútbol.

Pero, como el libro trata el deporte en medio de tantas argucias políticas, es importante citar una de las frases de cierre de esta MITOLOGÍA en que vuelve a "golpear" a los miristas:
"Por todo lo anterior, y en nombre de las nuevas relaciones, no estaría mal que los revolucionarios impacientes se sacaran de la cabeza aquello que aprendieron de Jean Paul Sartre: que los comunistas tienen miedo de la revolución".
Él, ya lo dijimos, ya no es comunista. Es un magnífico socialdemócrata.
Es bueno haber puesto lo que decía sobre Sartre. 
Sartre estando muerto sigue vivo. Por su enormidad intelectual. Rodríguez Elizondo está muerto por sus ideas bárbaras y sus odios por muchas cosas (las del deporte) y por de los muchachos que, al menos en Chile, murieron por la revolución.
José G. Martínez Fernández

domingo, 9 de noviembre de 2014

DELIA GARCÍA FERNÁNDEZ, ADIÓS PRIMA QUERIDA

Por José G. Martínez Fernández.


El jueves 30 de octubre de 2014 recibí la noticia terrible de la muerte de Delia Cristina García Fernández, mi querida prima.
La prima con que viví la infancia triste y alegre que a los niños nos toca.
Éramos primos hermanos.
Habíamos pasado el Año Nuevo del 2013 en su casa de Iquique y este año proyectábamos pasar la Pascua y Año Nuevo que se nos viene.
Nos llamábamos más-menos una vez a la semana y conversábamos largo.
Muy largo.

Estoy con rabia.
Es una rabia porque es la muerte de una persona no sólo menor que yo.
Estoy con rabia porque era el familiar que más cerca de mí estaba.
Informando la noticia por las redes sociales he sentido el apoyo de amigos, de muchos amigos.

Pero yo me niego a creer lo ya confirmado.
Mi primita se ha ido.
A los aires astrales, a nubes mágicas, ojalá...
Ella se lo merece.

Conmigo fue una persona excepcional...
La primita ideal...
Tengo rabia. Repudio la muerte. Me asquea esa miserable.
No pudo haberse llevado a un ser tan querido.

Aquí uno debe quedarse con la pena de ya no tener una persona con la cual dialogar.
Mi dulce prima ha emprendido un vuelo que tendrá que tener como paradero un valle lleno de estrellas.
Es lo menos que ella se merece.
No olvidaré jamás, lo prometo, a esta prima, a este familiar inigualabale.
Ha pasado ya una semana y el llanto ha disminuido, pero no ha desaparecido.

Y no importa.
La seguiré teniendo en mi vida como una luz astral y estaré así viviendo hasta el fin de mis días que, obviamente, no serán muchos, con su presencia, con su radiante paz y cariño.
Adiós prima querida.
}Adiós Delia García Fernández.

ADUANA CHACALLUTA-CHILE 1: UNA FUNCIONARIA TORPE E IGNORANTE


Por José G. Martínez Fernández.
chacalluta-control-fronterizo

Éste es el primero de tres artículos sobre hechos acontecidos el mediodía del viernes 07 de este mes de noviembre de 2014 en la Aduana Chacalluta, la que realiza el control fronterizo terrestre de traslado de mercaderías desde el Perú a nuestro país.
Es decir, es parte de este lindo país -llamado Chile- con vista al mar y a la miseria.
Estos artículos hablan de la ignorancia y torpeza de una funcionaria de tal servicio (éste); de la incapacidad y violencia verbal de otro sujeto de ese servicio (próximo artículo) y de otros sucesos acontecidos ese día (tercer artículo).
De los demás funcionarios no puedo criticar nada, porque actuaron con altura de miras y con respeto.
Al pasar por la máquina controladora mis dos maletines, una funcionaria, un tanto gordita y de baja estatura, me hizo abrir ambos para sacarme… ¿saben qué?
Cuarenta y cinco, sí, sólo cuarenta y cinco ejemplares de tres números de la revista de poesía PALABRA ESCRITA, que, según ella, debían pagar impuestos…
Traía en los maletines quince ejemplares por cada número.
¿Se dan cuenta de tal aberración?
De cada ejemplar la Biblioteca Nacional de Chile se lleva, por obligación y sin pagar un peso, justamente, quince ejemplares de cada una.
Es decir que la cantidad de ejemplares equivale a todo lo que la Biblioteca Nacional de Chile.
Es decir que uno, aparte de hacer el depósito -REGALO- por esos libros, debe pagar dinero.
Un número (el 61) estaba dedicado a los poetas rusos modernos; otro (el 62) a los grandes poetas universales de hoy y el tercero (63) era un homenaje, en su 110 (Julio de 2014) al nacimiento de Pablo Neruda.
La funcionaria -haciendo muestra de su ignorancia- sólo conocía a Neruda; de los rusos a Alexander Pushkin no lo conocía ni por la canción a Natalie en que se habla de la plaza de Pushkin, y tampoco sabía de Esenin ni de Evtuchenko.
Eso es perdonable, al menos.
En lo que respecta a los actuales poetas de celebridad global no sabía ni siquiera de Raúl Zurita…qué vergüenza…Eso si que era el colmo… ¿Qué dirá Zurita de esto? ¿Sabría entonces algo de Boccanera, de Óscar Hahn, de Rafael Rubio, etc.?
Eso sólo para hablar de los presentes.
Nadie pretende que la mujer -de una lista de mil poetas, por ejemplo- conozca a cincuenta.
Pero, por favor, al menos que sepa de diez… Es decir del 1%.
Estaba frente a una mujer que no era capaz de hilvanar ni siquiera bien nuestro rico idioma cervantino.
Había otros tres funcionarios que estaban atrás y que se mostraban ajenos a esta actitud burda e incomprensible de la mujer, mirando con preocupación el quehacer de la mujer.
Le di muchas explicaciones -en las publicaciones estaba mi nombre como seleccionador y director-; pero no entendía.
PALABRA ESCRITA apenas vende poquísimos ejemplares. Se regala una parte y la otra se guarda por si algún día -cuando abramos nuestro local de libros- se puedan vender algunas al muy bajo precio que tenemos por ellas.
Nuestro objetivo no es comercial, nuestro objetivo es tratar de mantener la tradición de la publicación en papel.
Para las otras publicaciones tenemos internet.
Pero esta mujer -gorda y de baja estatura, repito- no entendió nuestras palabras, ni supo mirar bien nuestras publicaciones.
No supo entender absolutamente nada.
Imbuida en su pobreza intelectual no daba una con otra.
Era simplemente el signo de nuestra mala vieja educación.
Una vulgaridad.

martes, 6 de mayo de 2014

ANÁLISIS DE UN CUENTO REALISTA DE PATRICIO BARRIOS ALDAY

Por José G. Martínez Fernández.


Ha publicado Patricio Barrios Alday, en EL PUERTO LIBRE, y en la revista virtual PALABRA ESCRITA, un cuento titulado Y TE PARECÏAS TANTO A PABLO.
El relato parece desarrollarse en dos tiempos históricos simultáneos, los que, sin embargo, parecieran ser un único espacio de tiempo. Por lo tanto todo ello conformaría un solo espacio global.
En el relato, de clara referencia autobiográfica, el narrador nos muestra lugares de las diversas estaciones utópicas-políticas, aumentadas, y caídas como modernas Aves Fénix, guiadas por la ambición.
En el tiempo hay referencias al rodaje histórico que muestra las diversas caras de los mismos actores tocados por las esperanzas de alcanzar el Poder y con él la peculariedad de lograr fines mayores.
El escritor expone una frase que es toda una realidad: "ganadores de los cargos de la tómbola partidaria", hecho muy palpable en estos días.
El planteamiento religioso también va enlazado en la historia: El mantener el ideal negador de la ideología teísta lleva a enfrentamientos ideológicos con el mundo de los seres más próximos.
Lo auténtico de la unidad de uno se enfrenta a aquel dogmatismo.
El título del relato nace de la siempre presente imagen nerudiana: En efecto el Nobel está como una sombra de fondo, como el justificador de la historia narrada por Patricio Barrios Alday en la figura concreta de un ser solidario, con el cual se plantea, casi subterraneamente, las utopías de entones que, entonces, valga la redundancia, parecían ser lugares posibles.
Se muestran bien la detención, tortura, relegación, mantenidas bajo la dictadura militar; mientras de fondo aparece la imagen y palabra deslucida y cobarde del Cura de esa Dictadura.
Hay presencias diversas que el lector informado puede advertir: la presencia del Movimiento Democrático Popular y otros puntos de sueños.
La historia apunta a diversos ángulos en que el ser se maneja a la usanza, a lo real no mágico, de lo que vive.
Es como si fuera una sola etapa larga de nuestra historia o breves pasajes que conforman una historia mayor de las últimas décadas.
De allí que hablemos de "espacio global".
El cuento Y TE PARECÍAS TANTO A PABLO se lee con rapidez...pero mejor sería hacer dos o tres veces su lectura, y en forma calma, porque el texto posee muchas aristas de gran calidad.
En primer término está el magnífico terreno del lenguaje. En efecto el léxico de Patricio Barrios Alday es perfecto y casi perfecto, también, es el armado que le da a la historia.
El narrador ha sido capaz de construir -sobre una interesante vivencia humana- un cuerpo textual de gran riqueza.
Me cuesta encontrar en la narrativa del norte chileno actual a narradores como Patricio Barrios Alday.
Quizás Roberto Flores Salgado (narrador desde los ángulos de la Academia) y Hernán Rivera Letelier (escritor desde los ángulos de lo autodidacto) sean otros de los pocos hacedores de narrativa que, hoy por hoy, asoman como las figuras vitales de nuestra narrativa: la narrativa del norte de Chile.
José G. Martínez Fernández

GRANDES POEMAS CONTEMPORÁNEOS YA TIENE TRESCIENTAS MIL VISITAS

Por José G. Martínez Fernández.

acaba de alcanzar el día de ayer (lunes 5 de mayo de 2014) las trescientas mil visitas.
Un récord para un espacio de poesía hecho en Chile.
Estamos muy contentos.
Pero llegando a tan alto número de visitas nos corresponde saludar, precisamente, a los fieles lectores del blog y luego a aquellos que lo han promocionado en sus publicaciones digitales.
A Raúl Isman desde REDACCIÓN POPULAR, Argentina. A Ernesto Olivares Perke desde PRENSA-ABIERTA, Estados Unidos.
También debemos dar las gracias a Patricio Barrios Alday, a Freddy Torres Oviedo y a otros miembros del mundo de las comunicaciones.
grandespoemascontemporaneos.blogspot.com Quiere, desde esta columna, agradecerle a todos ellos.
Tenemos cinco años y medio de existencia.
Exactamente "nacimos" el 28 de septiembre de 2008.
Los primeros poemas que publicamos fueron uno del chileno Óscar Hahn y otro del costarricense Jorge Debravo.
El último es de una italiana: Anna Ventura (publicado ayer).
Hemos tomado poemas de todos los lugares del mundo, de todos los continentes, de innumerables autores.
La motivación nuestra es reflejar lo que se ha creado -en poesía, obviamente- en los tiempos últimos: siglos veinte y veintiuno.
De allí lo de CONTEMPORÁNEOS.
A veces hemos publicado más de un texto de un poeta.
Merecidamente.
Hemos publicado muchos poemas no conocidos por muchos, pero conocidos por otros muchos.
Y seguiremos en esa línea. Buscando buenos poemas y grandes poetas actuales y un poco más allá en el tiempo.
Es la misión de:

martes, 18 de marzo de 2014

PARA QUE NO ME OLVIDES

Por José G. Martínez Fernández.

PARA QUE NO ME OLVIDES es el primer verso de un famoso poema del mismo nombre del bardo chileno Óscar Castro Zúñiga, quien naciera  el 25 de marzo de 1910 en la ciudad de Rancagua, Región del Libertador Bernardo O'Higgins, y muriera el 1 de noviembre de 1947. 
Sólo 37 años vivió este gran hombre.
Cementerio de Rancagua, calle Óscar Castro, casi al final de la misma está sepultado el personaje que da nombre a esa calle. 
Allí permaneció solitario.
En un espacio de tierra yace el bardo que escribió poemas a los que les pusieron música y tuvieron gran éxito.
PARA QUE NO ME OLVIDES es, quizás, el más conocido.
Óscar Castro permaneció durante 65 años allí, solo, con una puerta abierta esperando a la mujer que inspiró ese poema.
Desde hace un año y tres meses meses ella lo acompaña allá, en su lecho inmortal.
Isolda Pradel, su mujer y su musa, desde entonces, está con él.
Arriba de la tumba de ambos, y rodeando parte del espacio aquel, hay una parra. 
Tiene uvas negras, quizás para simbolizar la vida triste de Castro.
El jueves 6 de marzo pasado sentí más profundamente la presencia del vate.
En diciembre de 2012 cuando acompañé el entierro de Isolda Pradel el aire me pareció distinto.
Música y canto y discursos de descendientes y amigos recordaron a la tierna Isolda.
La música y el canto hablaban desde el corazón eterno del vate.
Poca gente hubo en su despedida, pero si muchas lágrimas.
Este 6 de marzo yo rememoré todo ello.
Me quedé saludando al poeta y a su musa.
Es mi característica ir a las tumbas de los grandes hombres y mujeres y decirles algo en forma callada.
Suelo visitar, de vez en vez, las tumbas de los grandes.
Tantos maravillosos hombres y mujeres, que tocan nuestro sentimiento.
A ellos yo no los veo muertos.
Yo sé que siguen viviendo en el corazón de todos los chilenos y los hombres de muchos países.
PARA QUE NO ME OLVIDES...escribiste un día poeta...
Palabras para Isolda Pradel, pero que han pasado a ser propiedad de millones de mujeres.
Y de los hombres que sienten que tu poesía cabalga como un bello espejismo hacia espacios siderales.
No se te olvida Óscar Castro.
Eres eterno. 
Eres esa luz que se irradia desde el cielo nerudiano: aquel golpeado por las las estrellas que tiritan a lo lejos.
José G. Martínez Fernández

ADIÓS GRAN MANDOLINO

Por José G. Martínez Fernández.


Ha muerto un hombre bueno.
Un hombre que caminó ocho décadas por la vida.
Y de esos ochenta años la mayoría los dedicó al espectáculo.
Los primeros años participaba de un grupo musical, Los Flamingos, y según el actor Julio Jung, Mandolino tenía voz afinada.
El grupo fue conocido a mediados de la década del cincuenta del siglo pasado.Los Flamingos alcanzó notoriedad con el tema Marcianita.
Así empezó en el camino del arte el Gran Mandolino.
Armando Navarrete, que tal es su nombre, saltó luego a la comedia y a través de ella alcanzó celebridad en Chile y en algunos otros países.
Aquí fue bastante conocido en el programa Sábados Gigantes que conducía Don Francisco, donde estuvo durante treinta años.
Algo pasó en el camino entre ambos ya que Mandolino hubo de abandonar el programa.
Eso cuando ya Navarrete había emigrado, junto a don Francisco, a Estados Unidos.
Tras la súbita cesantía el comediante vivió miserias muchas: Hasta dicen que durmió en la calle.
Luego entró a trabajar ocasionalmente en medios norteamericanos. También hizo su papel de comediante en Cruceros y en otros espacios.
Aquí en Chile había vivido una gran tragedia: se le había suicidado un muy joven hijo.
En Estados Unidos tuvo otro hijo que, según algunas informaciones, fue catalogado como niño genio en el campo del saber.
Triunfos y sufrimientos marcaron la vida de este gran comediante.
Su muerte fue en Tegucigalpa, la capital de Honduras, donde trabajaba en forma estable para un canal de televisión.
Le falló el corazón, ese que poseía tanta sencillez y bondad, porque los que conocieron a Navarrete lo cuentan así.
Y uno, frente a la pantalla, también lo sintió de esa manera.
Y en sus actuaciones, marcadas por un humor blanco, siempre hubo un hito de humanismo, al igual como cuando concedía sus entrevistas.
Mucha, mucha humanidad, tenía Mandolino.
Describirlo como un gran comediante y un gran ser humano es suficiente.
Su hijo Sebastián ha señalado algo que confirma aún más lo que decimos. Expresa: “acompañó a un país en un período muy doloroso de su historia”.
Mandolino se ha ido a sus ocho décadas.
Nos deja con una gran pena.
Esa que se produce cuando un hombre bueno y talentoso se va de este espacio que es la vida que doña natura nos dio.
Los restos de Mandolino deberían volver a Chile.
Buscaba un ciber para mandar esta nota a Patricio Barrios Alday, director de EL PUERTO LIBRE, a los periodistas y amigos Ernesto Olivares Perke y Freddy Torres Oviedo y a otros "jefes" de medios de comunicación, desde la mañana de este domingo entre nublado y soleado de Rancagua, y no conseguía mi objetivo porque se había caído el sistema donde suelo ir aquí cerca y me puse a buscar otros lugares con internet, sin éxito.
Mientras andaba por una y otra calle iba escuchando que muchos hablaban de la muerte del gran comediante.
Una pena mayor recorría a las personas.
¡Con justicia era querido Armando Navarrete, Mandolino!
Ojalá, ahora que han pasado ya cinco horas del término de mi búsqueda, pueda encontrar el espacio desde donde pueda despachar este texto que es mi humilde homenaje al gran artista.
A mí me duele mucho esta muerte. Para mí Mandolino es un recuerdo vivo de nuestra lejana juventud.
NOTA: Al fin encontré un lugar para despachar el artículo. Debieron pasar cinco horas y media.
José G. Martínez Fernández.