sábado, 21 de julio de 2012

DANIEL ROJAS PACHAS,
 
EL INTELECTUAL DE VUELO ALTÍSIMO

Por José G. Martínez Fernández.
 
"Ser o no ser".
 
Esa es la cuestión, decía Shakespeare.
En estos años del siglo veintiuno Arica tiene la figura de proyección intelectual más grande del norte chileno.
Se llama Daniel Rojas Pachas.

Es tal figura por sus enormes conocimientos. Desde muy joven Daniel es profesor universitario y está haciendo, ahora, un doctorado en su profesión: la Literatura.

Pero Daniel no es sólo un estudioso profundo que puede conmover a la gente al exponer sobre textos literarios y las materias afines a la literatura en general. Y hacer crónicas con análisis de obras de los diversos géneros literarios.
Además -y guiado por lo mismo- es un promotor mayor de la expresión maravillosa que es el quehacer literario de ayer y de hoy.

Desmenuza con tal facilidad los textos que uno queda boquiabierta ante tanta sabiduría. Obviamente para hacer lo que él hace...hay que ser muy inteligente y Daniel Rojas Pachas lo es.
Y, aparte de enseñar literatura en la Universidad y fuera de ella, aparte de difundir a centenares de autores, Daniel es un creador. Un poeta y un narrador.
Un poeta distinto diría yo. Un rupturista que no se acompleja de escribir con furia cuando ello lo exige. Pablo de Rokha y Carlos Droguett estarían felices de haberle conocido.
También mi amigo Franko Melo, el poeta que se fue con autorización propia de este mundo, a los 24 años, se habría maravillado con la estatura intelectual de Daniel.
El norte de Chile ha contado con algunos maestros señeros de la palabra: Mario Bahamonde, Nefatlí Agrella, Andrés Sabella, Víctor Domingo Silva, Óscar Hahn, Alicia Galaz, Luis Araya Novoa y otros pocos... pero no todos fueron "maestros totales"...
No todos tocaron varios instrumentos. Daniel, si bien no toca todos, si toca muchos.
Esta no es una apología de Daniel Rojas Pachas. Es un esquema o perfil reducido de un joven maestro de las letras y de un creador: aún Daniel no cumple tres décadas y llegar a los treinta con tantos talentos, inteligencias y trabajos lo hacen digno expositor de que la literatura chilena nortina pueda tener, al fin, un gran, gran, reflejo del arte hermoso de la palabra.
Daniel no merecía esta apología. Para nada. Él sólo se basta...su trayectoria lo avala. Vaya a GOOGLE y vea todo lo que es y ha hecho.
Un símbolo mayor que no puede quedarse en este espacio que es el norte chileno, que debe trascender más allá de esta geografía, que ha de proyectarse a Chile entero y más allá...
 
Daniel se lo merece porque el norte de Chile necesitaba a un joven como él.
Y el norte ha de tener en él un motivo de orgullo.
 

martes, 17 de julio de 2012

martes, 17 de julio de 2012
JUEZ Y PARTE Por Marcelo Barticciotto Cicaré



Por Marcelo Barticciotto Cicaré

"El país de los Houyhnhnms" se llama el último capítulo de la genial novela del gran autor irlandes Jonathan Swift, Los viajes de Gulliver. Los houyhnhnms (difícil de escribir y más aún de pronunciar) son criaturas en apariencia iguales a un caballo común, pero poseen un manejo de la razón y. a diferencia del ser humano, carecen de instinto. No conocen la palabra mentira. Su razón les impide decir lo que no es, puesto que el solo hecho de mentir es contrario a la razón. Una de estas criaturas le pregunta a Gulliver, por qué alguien querría ser deshonesto pues, para ellos, el uso del lenguaje está destinado a lograr la mutua comprensión y a recibir información sobre los hechos. Si alguien miente, se frustra esa finalidad, tan simple como recibir información de los hechos y comprenderlos.

Nuestro querido Club Social y Deportivo Colo Colo está desapareciendo y creemos que es producto de gente deshonesta. Mentirosos y sinvergüenzas (No se espanten. Se les llama de esta forma a personas sin ética ni moral y en las cuales nadie confía).
Según el contrato de concesión, nuestra Corporación, presidida por el señor Cristián Varela, debe velar por los intereses del club social, por sus socios y ser un organismo contralor de la sociedad anónima Blanco y Negro. Pero, entre otras cosas, los genios que redactaron dicho contrato erraron de tal forma que Blanco y Negro es dueño y señor de nuestro club por 30 años -y posiblemente para siempre- y tiene la potestad de hacer y deshacer sin ninguna cláusula que lo impida. Algo así como que arrendemos nuestra casa amoblada y el arrendatario, al término del contrato, la pueda entregar vacía, después de haber vendido todos los muebles.

Casualmente, uno de los que redactó el contrato y que nos hizo creer que era la salvación, es hoy el presidente de nuestra Corporación. ¿Les dice algo la expresión “juez y parte”?. O sea, no va a aplicar correctamente la justicia (no va a defender al club), ni va a dictar una sentencia (en contra de ByN). ¿Ustedes creen que el mismo que el mismo que entregó el club a personas inescrupulosas, ambiciosas, con intereses políticos y ansias de poder, va a defenderlo o a luchar por éste? ¡Yo, no! ¡Y sé que ustedes tampoco!

Señor Varela: usted no nos representa, no nos escucha, nos ha dejado de lado, nos ha mentido, nos ha engañado, se ha reído en nuestra cara. Pero la vida nos ha enseñado que la mentira se pone en contra de quién la inventa.

¿Cuáles son sus verdaderos intereses para cuidar su cargo y defenderlo recurriendo a cualquier artimaña para mantenerlo? Recuerdo elecciones fraudulentas, agresiones verbales, discriminaciones, ofensas públicas, utilización y relación directa con la barra, amenazas, entre otras. Usted se jacta de decir que ama a Colo Colo, de que todo lo que ha hecho por el bien del club y de que está bregando por un CC más grande y más poderoso. Le respondo que debiera dar un paso al costado, que no le hace bien al club. El hincha no lo quiere, no lo respeta, ni se siente representado por usted. Ya lo ha enjuiciado públicamente y eso es lo peor que le puede pasar a alguien que solo está interesado en el poder, la fama, y el reconocimiento público. El comportamiento es un espejo en el que cada uno muestra su imagen.

El hincha ya sacó sus propias conclusiones y lo ha juzgado. No lo quiere y cree que le está haciendo muy mal al club. Queremos a alguien que luche por nuestros intereses y nuestros beneficios. Que nos tengan en cuenta, que nos escuche. Que nos haga participar, que sienta la misma pasión y la misma angustia que estamos sintiendo nosotros en este momento.

Hay un padrón de más 50.000 socios deseosos de volver al club si se les dan facilidades y beneficios. ¿Cuál es el motivo para no permitir la Amnistía General? ¿Por qué es tan complejo hacerse socio cuando debería ser un trámite simple y fácil? ¿Por qué los abonados tienen más beneficio y facilidades? ¿Será que en un futuro el socio, que tiene voz y voto, puede elegir los destinos del club y es lo que usted no quiere? Nuestro querido Club Social está desapareciendo y usted y su directorio son los máximos responsables.

En la próxima Asamblea de Socios, a realizarse el Sábado 21 de Julio, podemos cambiar la historia. Todos los colocolinos, de Arica a Magallanes y desde el mar a Los Andes, debemos salir a las calles para exigir y reclamar un cambio. Para expresar que el club nos pertenece y que lo queremos recuperar. Basta de ser pasivos, de mirar desde afuera y de seguir soportando las mentiras y los engaños. Luchemos juntos, unidos, hermanados. Que se escuche bien fuerte nuestra voz. Puede ser la última oportunidad. Que no nos quede la sensación de no haber hecho algo por nuestro querido club.

La historia de Colo Colo comenzó con un acto de rebeldía de unos pocos, liderados por un soñador como David Arellano, quienes, de la nada, lo consiguieron todo.

Tenemos la obligación de hacer lo mismo. A Colo Colo se lo están robando. Le han arrancado la fortaleza que tenía, ese espíritu guerrero y luchador que nos hacía diferentes. Esa conjunción de mentes, cuerpos y almas unidas y entrelazadas en pos de un solo objetivo, que era el de empujar y darle fuerza al equipo. Ese agregado que hacía temblar a los rivales, que nos hacía invencibles y que nos hizo los más grandes y los más ganadores de este país y, en 1991, de América.

Para culminar, les dejo una gran frase de un héroe alemán, víctima de la persecución del régimen nazi: "Si haciéndonos los distraídos, permitimos alguna injusticia, de alguna manera, las estaremos autorizando todas".

Queridos hermanos colocolinos:

"David Arellano nos enseño el camino y nos dejó sus huellas. Lo único que tenemos que hacer... es seguirlas"


martes, 26 de junio de 2012


martes, 26 de junio de 2012

La Contratación de Osmar Molinas. (Por @liberenalindio)

25 de Jun 2012

Con esto del Twitter uno se pone simplón y flojo para escribir textos mas largos, pero la necesidad tiene cara de hereje; sabida es mi posición referente a las SADP en general y ByN en particular, introducidas en el fútbol chileno en virtud de un cocktail siniestro entre políticos ávidos de circulante fácil y empresarios, más ávidos aún, interesados en la máquina que genera dicho circulante.



Luego de las artimañas montadas y de las supuestas quiebras de Colo Colo y la U en los comienzos del 2002 al 2004, en tiempo record nuestros diligentes congresales montaron la panacea del fútbol chileno con gran pompa, confite, vítores y saltimbanquis a su alrededor venerando la última novedad del neoliberalismo en acción. “la pasión licitada y el sentimiento al servicio del lucro”.



En sus comienzos todo fue miel sobre buñuelos, los saltimbanquis, algunos socialistas recontra renovados lideraban los estelares de radio y TV. Odas a estos nuevos hombres buenos liderados por Piñera que iniciaban un tremendo sacrificio para sacar a nuestro alicaído fútbol de su letargo y terminar de una vez por todas, como aseguraba el socialista Heraldo Muñoz, con los grandes negociados al interior de los clubes, que mal y todo tenían una componente social importante con participación de la gente, que figuras otrora señeras de la política chilena y de las otras, nunca se les hubiese ocurrido cercenar de una pencazo como era la cobertura social y la escuálida participación democrática entre sus bases. Los demócratas Frei y Lagos lo hicieron para y por el bien de Piñera.



Así no mas fue, de un plumazo el hijo del gran demócrata Edo Frei Montalva y su sucesor el socialista adorado por los empresarios Ricardo Lagos, habían encontrado la formula ideal para cercenar de sus derechos a equivocarse, a los ciudadanos que pertenecían a clubes de fútbol en entidades sin fines de lucro por; “Rumores de malos manejos”. Dicho sea de paso pese a que, actuaron en pro de validar este escándalo con un símil de la “búsqueda de armas químicas” de Bush, entre los clubes especialmente Colo Colo y la U. al final de cuentas nadie resultó condenado y las malas practicas, contratos dobles, faltas de probidad, hurtos, robos etc. quedaron en eso, simples rumores de viejas chismosas y peladoras, una sarta de mentiras y difamaciones sin ninguna prueba concreta. Y quedaron dando vueltas en el medio, a cargo de los mismos que las sembraron y alimentaron interesadamente, en su mayoría periodistuchos flojos y serviciales al poder y a quien tenga dinero para pagar sus servicios de mantención.



Pero, ya han pasado poco mas de 10 años y el mal olor que expelen las SADP y principalmente ByN en Colo Colo no pasan desapercibidas para el publico en general y para los futboleros en particular, de gran ayuda han sido las redes sociales, las cuales de existir el año 2002 habrían permitido que la masa colocolina no hubiese comulgado con la tremenda rueda de carreta que les metió Piñera, Heraldo Muñoz y Ricardo Abumohor para quitarles el club.



Bueno, a poco mas de 10 años ByN SADP que se adjudica Colo Colo por 30 años, en un procedimiento que aún se encuentra en su detalle bajo la alfombra, ha fracasado rotundamente en todo; en lo deportivo borró todas las ramas amateurs y se quedo con el puro fútbol, el cual hoy es un remedo del Colo Colo de los 90, fracaso en su extensión cultural y social, ambas borradas con el agravante que terminó con 70 filiales esparcidas a lo largo de Chile, fracasó en la convivencia del club como tal, los socios al día no superan los 300 y propone una estrategia perversa de transformarlos en “clientes”, quizás su mayor fracaso y el menos percibido por el medio, dice relación con las Divisiones Menores, otrora orgullo del club que en el década de los 90 entregó mas de 220 jugadores a los clubes profesionales del fútbol chileno. Tras 10 años de aplicación, de un plan compartido con los síndicos, el aporte en la formación de talentos es paupérrimo, no llegan a la media docena.



Recientemente Colo Colo fútbol, para muchos tocó fondo cayendo estrepitosamente con su rival tradicional en partidos que avergonzaran por mucho tiempo a las huestes albas y, paradójicamente junto con ello aparece el último y evidente fracaso a ByN junto a sus incondicionales los medios y que en estos días estos últimos se empeñan en tapar. El fracaso de la armonía directiva tanto en la Corporación como en el la concesionaria misma (ByN). Ambos grupos estan fracturados en su interior.



Solo gracias a filtraciones siempre minimizadas y ausentes absolutamente de la TV se ha sabido que existen serias presunciones que los procedimientos de ventas y compras de transferencias de jugadores desde y hacia Colo Colo de ByN resultan ser mas turbias y menos fiscalizadas que aquellas que se dieron como indebidas en la épocas pasadas. O sea, el principal baluarte de los Carcuros, Bianchis, Millas, Schiappacasses y otros saltimbanquis más, hoy están seriamente en tela de juicio y con un agravante peligroso y preocupante y es que; estos ávidos saqueadores estarán protegidos de sus fechorías por la ley y el poder fáctico, otros 23 años más.



El caso emblemático que corona esta comedia de fracasos en las últimas horas me toca directamente y paso a explicarlo. En lo personal, desde que se produjo la quiebra desde el año 2002 (aún habiendo dejado de ser director de Colo Colo en marzo de 1998) siempre fui amenazado, sindicado y apuntado como una persona que en Colo Colo había hecho las mil y una, la verdad siempre a mis espaldas y cuando lo hicieron directamente al no probarlas, tuvieron que irse, así de simple. Paradojalmente los medios solo en contadas ocasiones me permitieron contestar los infundíos, la mayoría de las veces, no había tiempo, espacio o el tema no era importante. Este “veto” llegó a tanto que ningún medio transcribió el resultado en tribunales de la quiebra ni del juicio del SII contra los dirigentes y funcionarios de Colo Colo.



En muchas ocasiones además, he aclarado que por la quiebra y la jueza Helga Marchant nunca fui ni siquiera requerido, ni tampoco por los síndicos nombrado, lo que consta en el proceso. Pero si, especialmente el Sr. Saffie en privado con los periodistas, se explayaba opinando sobre mi y de las cosas de las cuales a él terceros “le habrían contado que yo habría hecho”. Y finalmente si fui citado por la Jueza Eleonora Dominguez en el juicio por supuesta elusión de impuestos y lo fue por unas declaraciones de CHV (Fdo. Agustín Tapia) donde dijo tener pruebas que una parte del sueldo de Arbiza lo recibía un dirigente, ese supuesto dirigente sería yo. Investigado el hecho resultó falso y ni siquiera fui procesado. CHV hasta el día de hoy nunca rectificó nada y ¿Tapia? Menos eso retrata su ética y calidad profesional.



Bueno, cuento esto para que se entienda que estas diferencias con algunos profesionales del cuento no es nueva y es de larga data @sesnaola era RRPP de Saffie en la quiebra @bianchileiton el paladín de las SADP, @carcosmorales un simple ratón de cola pelada y @rodrigogomez un frustrado futbolista que alucina con que ColoColo 91 lo quería en sus filas. @bianchileiton además el 2002 era socio de GMS una empresa que representaba jugadores y cuyo socio principal es Aníbal Silva quien como todos saben tuvo mucho que ver en el alza de la planilla de Colo Colo el año 1998 y su severo endeudamiento al 2001, también formó parte del grupo Tantauco de Sebastián Piñera que trabajó en….”La ley de la SADP” así que por ahí viene la cosa.



Hace unas semanas fui alertado, por algunos twitteros fieles, quienes me enviaban tl de estos personajes, en donde me acusaban directamente de haber traído yo a Osmar Molinas a Colo Colo, como eso no prendía le agregaron que habían unas comisiones dando vueltas, y lo mas divertido es que salvo un par de personas en Twitter, nadie me lo preguntaba directamente. Si, yo me acordaba que una twittera (la popular Nathy) me había preguntado por Twitter si yo conocía a Osmar Molinas. Y obvio que lo conocía era titular en Olimpia y estaba en la selección paraguaya (esto era antes de la Copa América) Dí mi opinión en el puesto que jugaba y sus características, (algo si me sonaba que había tenido recientemente una lesión severa y lo dije también) hasta allí mi opinión dada por Twitter y que deben haber leído muchos, pero no creo que ni Pizarro ni Gallegos..



Un largo tiempo después se hizo la operación y yo al igual que cualquier mortal informado, ya sea en Paraguay o Chile, estaba en conocimiento de lo que salía en los diarios esos días y que era que Molinas no iba a la Copa América, que Olimpia no le renovaba y que el jugador quedaba libre. Ahora si en Colo Colo no sabían dicha información habla muy mal de la calidad profesional de la gente de ByN, yo me niego a pensar que Pizarro y Gallegos no supieran las características de un jugador seleccionado paraguayo titular de Olimpia y de casi 25 años, metían el nombre en Google y tenían la situación contractual, ponían su nombre en Youtube y están los videos. Esta bien que los periodistas algunos sean flojos y colgados, pero la gente que es profesional de esto y no es capaz de informarse es porque no sirve. Conociendo a Jaime Pizarro me niego a pensar que no conocía al jugador.



El caso fue que los pelambre y rumores seguían y por los mismos propagadores, asumí entonces que era una estrategia mas para sacar a ByN del atolladero donde están hoy, en eso estaba cuando un periodista de ADN me contacta en Twitter y me dice que no es problema que yo recomendara sino el problema era si yo hubiese cobrado, confieso que me dio risa, porque el tema de Molinas y quienes participaron esta dicho por ByN hace ya bastante tiempo y me limitaré a transcribirlo tal cual: "El informe deportivo lo presentaron Pizarro y el Tolo Gallegos, la negociación la llevaron a cabo el director Francisco Bertin Pdte. de la Comisión de fútbol y su integrante Gonzalo Boffil, a cargo de la protocolización del contrato Hernán Levy y Álvaro Romero y por parte del jugador Osmar Molinas y Jorge Ciarlone."



Por lo tanto, quienes debían saber que el jugador estaba libre, además de los 6,3 millones de paraguayos, eran los integrantes del directorio de Colo Colo, sino lo sabían quiere decir que son unos negligentes. Ahora si este tipo de gente comete tamaño error y Colo Colo paga US$ 900.000 de más, sino es estafa pega en el palo.



Lo que está en entredicho hoy día no es si Molinas es buen o mal jugador solamente y no quien lo recomendó o no, lo que se cae estrepitosamente es el tinglado inmaculado que le montaron los medios y los saltimbanquis a las SADP y a ByN en especial, es su cacareada transparencia, probidad y rectitud, la eficiencia y la eficacia al servicio de los equipos de fútbol. Esa pomada ya no está ni a la venta ni en promoción, la gente del fútbol ya no la compra y la desesperación de los saltimbanquis los hacen acudir a lo que es su expertice; la diatriba, la cizaña, y el chisme artero. Hace más de 10 años que estos mismos gaznápiros dijeron tener pruebas contundentes contra dirigentes y gente de Colo Colo y nunca presentaron nada, o son mentirosos o cómplices porque seamos claros honestos en ningún caso.



Preciosa oportunidad entonces ésta y que agradezco al altísimo. Estuve en la inauguración del Monumental, En la Copa Libertadores del 91 y ahora quizás en el comienzo del final para ByN y develando el manto de la insidia y la cizaña tan propia de los mediocres para chaquetear a los que algo hacen.



Veremos quien se atreve a encontrar la verdad


viernes, 8 de junio de 2012


LA SINGULAR VIDA Y POESÍA 
DE CARLOS OQUENDO DE AMAT

Por José G. Martínez Fernández.

El Perú ha tenido grandes poetas. Extraordinarios creadores de la palabra bella, tan bella como su naturaleza.
Pensar en la poesía de ese país es de inmediato pensar en César Vallejo, el bardo de Santiago de Chuco, en el norte de su patria, que vagó por ella y por tantos lugares del mundo para, al final, irse a morir a París.
Pero, aparte del gran Vallejo, hay en la nación inca otros baluartes de la palabra hermosa, adelantada, revolucionaria.
Pensemos en José Santos Chocano, en José María Eguren, en Juan Gonzalo Rose, en tantos otros.
Hoy quiero hablar de un enorme poeta que murió muy joven. Se llamaba Carlos Oquendo de Amat. Sus huesos quedaron en la España fratricida de 1936, año de inicio de la Guerra Civil Española. Había nacido en Puno en 1905. Puno está cerca del lago Titicaca, a una altura de 3.900 metros sobre el nivel del mar.
La historia de este gran poeta es extraordinaria. Era nada menos que descendiente del virrey del Perú Manuel de Amat y su madre era una de las mujeres más bellas de la zona puneña. Su padre –a su vez- era un médico importante que había estudiado en Francia, además de periodista y político que vivió la persecución de los sátrapas militares que, muchas veces, gobernaron la patria del incario.
Ello lo obligó a viajar a Lima. Allí, perseguido, todo le fue igual de difícil. Entonces la familia se empezó a hundir en la miseria y su bella esposa terminó alcoholizada y enferma.
Sin embargo, cuando aún la mano persecutoria militar no les había alcanzado, entregaron a su hijo una educación importantísima.
En Lima es, entonces, cuando Carlos Oquendo de Amat sufre desventuras económicas “bravas” las que lo llevan a ser ayudado por el escritor Manuel Beingolea, quien se hace cargo en parte de evitar las penurias alimentarias de Carlos.
Pero el apoyo económico de Beingolea debía disminuir algún día y así se lo hizo saber al poeta mostrándole una libretita que decía: “Apuntes de mis gastos mensuales. Te los voy a leer: gasto de casa 300 soles, lavado 25 soles, ropa 100 soles, putas 80 soles, Oquendo 195 soles, lo que hace un total de 700 soles, yo gano 650, de modo que tengo que robar 50 para cubrir mi presupuesto…”.
Y así Beingolea terminó su discurso: “Tu lunch en adelante habrá de ser una franciscana frugalidad…”.
La exposición, casi teatral de Beingolea, sacó una de las mejores frases de Oquendo de Amat: “Eres injusto, Manuel, pero no me dejas otra alternativa y no tengo más remedio que aceptar”.
Así continuó la vida de Carlos Oquendo de Amat en la capital peruana.
Al igual que su padre, el poeta optó por oponerse a las dictaduras de su país. Ello le cuesta el exilio. Va a Panamá, Costa Rica, México. Luego a Europa. Francia y España serán sus nuevos parajes. Allá en España –lo dijimos- muere a los ¡30 AÑOS!
¡Qué poeta perdía el Perú, qué gran poeta perdía América!
He aquí uno de los textos más novedosos de este sustentador de la poesía de vanguardia que estaba influido por el surrealismo y el dadaísmo. Éluard y Tzara, serían sus maestros.



POEMA
Para ti
tengo impresa una sonrisa en papel japón
mírame
que haces crecer la yerba de los prados
mujer
mapa de música claro de río fiesta de fruta
en tu ventana
cuelgan enredaderas de los volantes de los automóviles
y los expendedores disminuyen el precio de sus mercancías
déjame que bese tu voz
tu voz
que canta en todas las ramas de la mañana.

¡Cúanta belleza en el texto, cuánta grandeza en la unión de uno con otro verso! Para, al final, mostrar que la buena poesía es lo que la inteligencia y sensibilidad del creador lleva en su sentimiento y en un su cerebro, es decir: un solo todo.
Cuando el poeta escribe -papel japón- no comete un error…Embellece el poema con ese cambio de palabra como lo hace con otras.
Carlos Oquendo de Amat era de aquellos bardos gigantes que escribían más por amor al arte y que ese arte fuera lo más distinto posible a lo que otros creadores hacían.
Es tan grande la importancia poética y el mito que se ha creado de este poeta que, en 1967, en Caracas, al recibir el Premio Rómulo Gallegos, Mario Vargas Llosa dijo:

"Hace aproximadamente treinta años, un joven que había leído con fervor los primeros escritos de Breton, moría en las sierras de Castilla, en un hospital de caridad, enloquecido de furor. Dejaba en el mundo una camisa colorada y "Cinco metros de poemas" de una delicadeza visionaria singular. Tenía un nombre sonoro y cortesano, de virrey, pero su vida había sido tenazmente oscura, tercamente infeliz. En Lima fue un provinciano hambriento y soñador que vivía en el barrio del Cercado, en una cueva sin luz, y cuando viajaba a Europa, en Centro América, nadie sabe por qué, había sido desembarcado, encarcelado, torturado, convertido en una ruina febril. Luego de muerto, su infortunio pertinaz, en lugar de cesar, alcanzaría una apoteosis: los cañones de la guerra civil española borraron su tumba de la tierra, y en todos estos años, el tiempo ha ido borrando su recuerdo en la memoria de las gentes que tuvieron la suerte de conocerlo y de leerlo. No me extrañaría que las alimañas hayan dado cuenta de los ejemplares de su único libro, enterrado en bibliotecas que nadie visita, y que sus poemas que ya nadie lee, terminen muy pronto trasmutados en "humo, en viento, en nada", como la insolente camisa colorada que compró para morir. Y, sin embargo, este compatriota mío había sido un hechicero consumado, un brujo de la palabra, un osado arquitecto de imágenes, un fulgurante explorador del sueño, un creador cabal y empecinado que tuvo la lucidez, la locura necesaria para asumir su vocación de escritor como hay que hacerlo: como diaria y furiosa inmolación" .

Su libro ÚNICO se llama CINCO METROS DE POEMAS y se publicó en 1929. Es una sola hoja de aproximadamente cinco metros que hay que desplegar para encontrar toda la grandeza y la belleza de su contenido verbal.
Los poemas que en esa única hoja están, han sido sacados de ella para ser exhibidos en innumerables antologías, en innumerables revistas, en varios textos escolares y en muchos espacios más.
De esa manera Carlos Oquendo de Amat persiste, con justicia, en seguir viviendo.

José G. Martínez Fernández.

martes, 1 de mayo de 2012

JAVIER SOLÍS VIVE EN SU CANTO

Por José G. Martínez Fernández.
Javier Solís, mexicano, una de las voces mayores de la música popular en el siglo veinte, nació como Gabriel Siria Levario el 1 de septiembre de 1931 y se fue de este mundo el 19 de abril de 1966.
Es decir...Por estos días se cumple un nuevo aniversario de su muerte física, muerte que no alcanza su totalidad toda vez que Solís sigue vivo en sus interpretaciones marcadas por esa potente voz que surgía de su ser.
No es difícil encontrar aún en el mercado oficial -y en el del "pirateo"- temas interpretados por el Rey del Bolero Ranchero. En muchas partes aún se le toca. Véase bares y restaurantes sencillos, en casas, en radioemisoras, en centros diversos...
SOMBRAS, el tema del argentino José María Contursi, aún es la carta de presentación de Solís; aunque muchas de sus otras interpretaciones se escuchan con devoción. Claro de Luna, Te amaré toda la vida, Amigo organillero, etc.
La voz de Solís es una marca muy propia.
Desde su infancia dolorosa a su juventud llena de trabajos pesados y mal pagados, Solís saltó a la fama, gracias a que artistas como LOS PANCHOS y otros le descubrieron.
A la hora de su muerte era éxito completo en América con SOMBRAS y en medio de esas sombras Javier Solís murió.
Tenía sólo 34 años.
México vistió luto por ese artista mayor.
Por esa voz dolorosa y bella.
Hoy reposan sus restos en el denominado Jardín de la Ciudad de México, lugar destinado a los grandes artistas de la tierra azteca, tan ensuciada hoy por las mafias de las drogas.
Pero Javier Solís era un gran cantante. Un gran mexicano. Como lo fueron Negrete y Aceves Mejía en lo mismo; como lo fueron Agustín Lara y José Alfredo Jiménez en la composición musical; como lo fueron Angelines Fernández y Cantinflas en la comedia; como lo fueron Amado Nervo y Octavio Paz en la poesía; como lo fueron tantos grandes hombres y mujeres que dieron gloria artística a México.
Imposible citar a tantos grandes artistas que ha producido ese país.
Hoy, en un nuevo aniversario de su muerte, nos es totalmente imposible no recordarlo.
Seguramente las radioemisoras de muchos países pondrán de nuevo sus temas principales, en especial SOMBRAS, canción que marcó -junto a AMIGO ORGANILLERO- la etapa final de su vida.
En nuestro corazón, siendo púberes, nos emocionaba escuchar a Javier Solís, convertido hoy en leyenda.
Y lo seguimos escuchando con esa emoción.
Hay nostalgia en la voz de Solís, hay oscuros y claros en los textos que eligió para grabar.
Nosotros le admiramos y por ello no hemos querido pasar por alto un nuevo aniversario de la muerte del niño triste que, convertido en hombre, se convirtió en un cantante importantísimo.
En muchos países se le han rendido homenajes.
¡Salud Javier Solís!

jueves, 12 de abril de 2012

AGUAS ANDINAS COBRA POR NADA A DAMNIFICADOS DEL TERREMOTO EN CHILE

(José G. Martínez Fernández, autor de este artículo)
(Si Stella Díaz Varín estuviera viva reclamaría por sus derechos)
Un verdadero abuso está cometiendo la empresa sanitaria AGUAS ANDINAS con propietarios de departamentos afectados por el terremoto de febrero de 2010.
Son centenares de personas de la Villa Olímpica, el sector más dañado de la capital de Chile tras el sismo señalado.
El mismo lugar en que vivía Stella Díaz Varín, la famosa poeta que hace muchos años, fue considerada la sucesora de Gabriela Mistral. Hoy Stella no puede reclamar. La muerte se llevó sus denuncias, pero ella vive en su poesía.
Allí, en su departamento de la Villa Olímpica, destrozado por el terremoto, compartió palabras, comidas y bebidas con Sergio Vergara Arteaga, Francisco Medina Cárdenas, Liber Tamayo, yo y otros poetas.
Resulta que desde febrero de este 2012 los departamentos de dicha Villa dejaron de ser habitados por solicitud del Ministerio de la Vivienda para su reconstrucción.
Desde entonces en la Villa Olímpica no hay consumo de luz, de gas y de agua.
Sin embargo se siguen cobrando algunos servicios.
Chilectra cobra el mínimo.
AGUAS ANDINAS un consumo total. Prorratea como lo hacía cuando había agua y ahora, SIN CONSUMO ALGUNO, cobra un promedio de $ 13.000 por departamento al MES.
Súmense los cientos de departamentos y véase cómo AGUAS ANDINAS se echa al bolsillo cientos de millones de pesos por NINGUNA GOTA DE AGUA.
Los habitantes que habían en los edificios, ahora en reconstrucción, deben seguir pagando.
¿Qué hace la Superintendencia de Servicios Sanitarios?
¿Qué hace el Ministerio respectivo para parar este abuso?
¿Qué hacen los señores David Castillo, Alfredo Salazar, Miguel Ferrer y las señoras Paulina Olmedo y Karen Silva?
¿Qué hace la empresa constructora ISLA GRANDE?
¿Qué hace el Sr. José Manuel Tagle, arquitecto de dicha empresa?
Nosotros denunciamos estos cobros indebidos de AGUAS ANDINAS y lo hacemos llegar a los entes fiscalizadores y a los citados en este texto y a la prensa.
Este artículo aparecerá en varios medios en que escribimos. En medios locales y dos extranjeros: Estados Unidos y Argentina y es reproducido por otros más.
Acepto que lo publiquen todos quienes lo deseen. A mayor cantidad de lectores, podemos parar este abuso de AGUAS ANDINAS.
La Televisión y los diarios de Chile, que han estado informando de la tragedia ocurrida con la Villa Olímpica y su actual reconstrucción, y que para ello, han concurrido hasta dicho lugar, deben saber lo que ahora está haciendo AGUAS ANDINAS.
¡Cobrando por NINGÚN CONSUMO DE AGUA en los departamentos siniestrados de la Villa Olímpica!
Por lo mismo a ellos también le hacemos llegar este artículo que es una denuncia.
¡Qué triste que Stella Díaz Varín ya no viva! Su sola vez alcanzaba hasta los más duros y grandes medios de comunicación. Con su voz, ahora, los aprovechadores sentirían un escozor en sus estómagos.
J.G.M.F.

martes, 10 de abril de 2012

Tres décadas de Malvinas: Cuando la dictadura se suicidó


 (Raúl Isman)Docente. Escritor.
Columnista del Noticiero
Televisivo Señal Oeste.
Colaborador habitual de la
revista socialista El Ideal.
Director de la revista
Electrónica Redacción popular.
raulisman@yahoo.com.ar

Bajo un manto de neblina
No las henos de olvidar…
De la marcha oficial
que se escuchaba en los medios
durante el conflicto


Los aniversarios terminados en 0 o en 5 resultan más propicios para recordar- con tristeza o fastuosamente- los acontecimientos que dejaron una impronta significativa en la historia de los pueblos. Es el caso del que se recuerda hoy, trigésimo aniversario del desembarco argentino en el archipiélago de Las Malvinas, mentado Falkalnd por los británicos. En las siguientes líneas, escritas originalmente en el año 2001 y actualizadas cada tanto, dejaremos sentada nuestra opinión; a contrapelo de las muchas posiciones predominantes. Siempre es bueno recordar como el 2 de abril de 1982, los sufridos habitantes de nuestro país nos desayunamos con una noticia sorprendente: la dictadura militar más entreguista que conoció el país en toda su historia había recuperado las Islas Malvinas, territorio argentino usurpado por los ingleses desde 1833. La noticia- que provocó alegría en los ingenuos y desconfianza en los ciudadanos más críticos- soslayó y sirvió para silenciar muchas cuestiones decisivas: una de ellas fue la feroz represión descargada sobre la marcha que- contra la política económica neoliberal del gobierno procesista y sus secuelas terribles sobre el cuerpo social de la nación- la Confederación General del Trabajo (C.G.T) había realizado dos días antes. Otra, el deterioro de las condiciones de vida del pueblo, enorme por aquellos días. Por otra parte, a menudo ni siquiera se menciona que la “sorprendente” novedad había sido sugerida y anticipada de modo críptico por algunos diarios desde meses antes. Esta por escribirse una historia pormenorizada acerca de la influencia y el obrar de los medios en los tiempos previos, durante el conflicto (en descarada complicidad con los objetivos de los dictadores para ocultar la marcha de la guerra al pueblo) y en los acontecimientos posteriores.
Para poder comprender adecuadamente lo que ocurría en 1982, es necesario reflexionar sobre las causas de la aventura militar, aventura que costaría gran cantidad de vidas y el abandono de los militares del poder como respuesta necesaria a la derrota humillante frente a las tropas imperialistas, superiores en tecnologías de todo tipo, armamento y preparación para el combate. Esta reflexión resulta absolutamente necesaria dado que la debilidad y raquitismo que exhibió la democracia argentina durante parte de su trayectoria hunde sus raíces en los tiempos finales de la dictadura genocida y la mordedura del polvo por parte de los genocidas se halla más causada en la (auto)humillación que se confirieron, que en un proceso de lucha popular masiva que los arrojase fuera del poder político. .
En distintas circunstancias, como clases y conferencias, interpelados los auditorios con la pregunta de quien comprende mejor el fenómeno de la guerra, si un filósofo o un guerrero, las respuestas se dividen entre la primera o la segunda de las opciones. En realidad, la mayor claridad la aportó el alemán Carl von Clausewitz (1780-1831), quien fue al mismo tiempo militar y filósofo. En su célebre tratado De la guerra afirma que...
“La guerra no es otra cosa que una prolongación de la política”. Para decirlo con otras palabras, es la continuación de la política por otros medios. Por ello, comprender la guerra de las Malvinas implica necesariamente captar cuales fueron las direccionalidades políticas que se continuaron por medio de las armas, en la guerra iniciada en el Atlántico Sur.
La dictadura argentina había asumido el poder en 1976, favorecida por la situación de crisis absoluta que se vivía en el país. Esto le dio el consenso necesario para legitimarse. Nunca está de más sostener que ningún gobierno puede sustentarse sin contar con la aceptación- activa o pasiva- de una franja sustancial de la sociedad. Estos sectores- que prestaron su apoyo a los genocidas- no fueron toda la sociedad, ya que alcanzó con reprimir, silenciar y aterrorizar a los más férreamente opositores. Entre quienes alentaron el golpe se destacaban sus principales beneficiarios: los grandes empresarios, el poder económico. Pero también le prestaron aceptación pasiva sectores populares paralizados por la inflación imperante en la época, por la crisis política-institucional y por la violencia irracional de las organizaciones guerrilleras. El imperativo de orden que los militares encarnaban fue lo que les dio la legitimidad, a despecho que tal orden era conquistado por medio de terribles violaciones a los derechos humanos. Por otra parte, ni puede ni debe omitirse que semejantes tropelías no eran un secreto para nadie y que eran aceptadas (aún con poco oculto entusiasmo) por parte de franjas significativas de nuestra sociedad.
Debido a la continua aplicación de una política económica que empobrecía a gran parte del pueblo, desindustrializaba al país y desestructurada los mecanismos estatales para favorecer a los sectores más débiles, el primitivo apoyo con que contaban los militares se había desgastado a lo largo de los ya seis años transcurridos desde el veinticuatro de marzo de 1976. La deuda externa y la desindustrialización habían descapitalizado al país; el desempleo y la pobreza iban en constante aumento con sus inevitables secuelas de marginalidad y achicamiento del mercado interno, la especulación financiera (popularmente llamada la plata dulce) era una práctica constante que socavaba las reservas morales- además de las económicas- de la nación, por citar sólo algunas circunstancias que avalan lo que afirmamos. Por lo tanto, los militares- debilitados también ellos por las diversas crisis que desgarraban a la sociedad y por sus disensos internos- deseaban relegitimarse.
Para ello inventan la ridícula aventura de Malvinas, que comenzó con la acción de unos “operarios” en las vecinas Islas Orcadas. Entre los “trabajadores” (que fueron detenidos al poco tiempo por tropas británicas) se hallaba nada menos que un paradigma de la represión procesista el infame Capitán Alfredo Astiz. El conjunto de la logomaquía pergeñada por los cerebros dictatoriales constituía una extraña idea que parecía más adecuada para la imaginación afiebrada de algún novelista influenciado por el realismo fantástico o mágico que para. la frialdad que debe guiar el pensar de verdaderos estrategas. Es así que una exótica nación del fin del mundo, dirigida por un general borracho (ebrio le habló a una multitud en vísperas de la conflagración), el inefable Leopoldo F. Galtieri que había reemplazado a su colega Viola a fines de 1981, pretendía desafiar al complejo militar más sofisticado del orbe: la O.T.A.N., preparado a su vez para lidiar con la que entonces era la otra superpotencia, la Unión Soviética. La inevitable derrota significó el fin de la dictadura, en una escena que parece calcada de cuando un boxeador tonto se noquea a si mismo haciendo sombra en el gimnasio. Pero en esta derrota, originada en su propia estupidez e incapacidad y no en la movilización popular, se origina gran parte de la debilidad e inconsecuencia de la democracia argentina durante gran parte de sus casi tres décadas de existencia. Sintetizando, la política que lleva a la guerra de las Malvinas- desde el bando de los militares argentinos- consistía en la necesidad de relegitimar a un régimen criminal y saqueador desgastado por la continua aplicación de un modelo de características neoliberales que causaba pobreza y exclusión en lo político, lo económico y lo social. El objetivo de los genocidas era que la recuperación de un territorio nacional irredento hiciera olvidar a la sociedad las gruesas dificultades que atravesaba por culpa precisamente de las políticas aplicadas por la dictadura.
Por el lado británico, la situación no era muy distinta. Gobernaba desde 1979 la primer ministro conservadora Margaret Thatcher, la dama de hierro, quien no pasaba su mejor momento debido a la resistencia de los sindicatos de trabajadores contra su política económica neoliberal. En rigor, fue el primer gobierno en un país central que impuso su orientación nefasta para los sectores subalternos. Poco después la seguiría Ronald Reagan en E.E.U.U. y previamente la había precedido la infame dictadura de Pinochet en el sufrido Chile. No es muy frecuente que se resalte el hecho que la imposición del liberalismo económico en nuestra América tuviera por condición previa despotismos sangrientos. Mariano Grondona, crítico pertinaz contra el actual gobierno nacional supuestamente por su acendrado “autoritarismo”, se preguntaba frente a la debacle política del criminal Pinochet como poner a salvo su política económica. Es decir que el neoliberalismo es antitético con la democracia, como demuestra la situación contemporánea en la Unión Europea (ver por ejemplohttp://www.redaccionpopular.com/articulo/el-ocaso-de-la-democracia-europea). Para Thatcher, la ocasión de ”liberar” territorio “británico” caído en poder de la junta militar argentina- que ella a partir de la invasión pasó a denominar “fascista”- resultaba fundamental para fortalecer su cuestionada acción de gobierno, exaltando el sentimiento nacionalista de su pueblo, en gran parte nostálgico de la época de apogeo del imperio. En síntesis, se trataba de relegitimar también a un gobierno débil y desgastado en este caso por una oposición social muy activa, durante aquella época (fines de 1981 y principios de 1982).
Los observadores de ambos lados- a partir del desencadenamiento del conflicto- pudieron observar, curiosos, extrañas mutaciones. El gobierno militar argentino, en especial Galtieri- que hacia fines de 1981 había asumido con la explícita vocación de que la Argentina volviera al mundo occidental- debió arrojarse en brazos de una rara alianza con el movimiento de países del tercer mundo. En una recordada conferencia de países tercermundistas celebrada en La Habana, el ya fallecido canciller de dos dictaduras, Nicanor Costa Méndez, se abrazaba (por cierto, más que azorado) con el mismísimo Fidel Castro, en una extraña parábola de la alineación occidental. En Inglaterra, las cosas no eran muy distintas. Margaret Thatcher denunciaba a la “sangrienta dictadura” que ella misma había avalado poco antes.
Mientras tanto, la prensa lamebotas del proceso la presentaba como un enemigo de la nacionalidad; cuando en ocasión de su triunfo electoral, se había deslumbrado con “la simpatía y el coraje” de la “Dama de hierro”. Un año antes del conflicto, la televisión argentina- absolutamente controlada por el estado genocida- había transmitido (en vivo y en directo y con insoportable tono de boberías) el casamiento del príncipe Carlos y la fallecida princesa Lady Di. Como se ve- hoy como ayer- recopilar las groseras deformaciones, arbitrariedades y censuras de la prensa autodenominada independiente ameritan ya no un libro: si no una colección en varios tomos.
Pero no todo era cuestiones banales o vacías. En ocasión del conflicto se comenzaba a descubrir tardíamente las distintas manifestaciones de la cultura nacional, silenciadas hasta entonces por los medios y ámbitos dirigidos por la dictadura. Los medios de difusión- tanto la T.V. como la radio- redescubrían a artistas hasta entonces reducidos al silencio por la cruel y oprobiosa censura de los genocidas.
Relatar la derrota argentina es redundante, porqué no podía ser otro el resultado. El ejército argentino era una fuerza preparada para la represión interna y no para la guerra exterior. Además, los militares vieron uno a uno como fracasaban todos sus cálculos políticos. Es preciso recordar que La guerra no es otra cosa que una prolongación de la política. Haremos un somero listado de ellos:
1) No van a venir, les queda muy lejos afirmaba un ridículo comodoro de la fuerza aérea por televisión. El oficial de marras, Juan José Güiraldes, era descendiente del autor de una célebre novela gauchesca.. ¿habrá confundido la guerra inminente con una payada o con una trifulca de cuchilleros ebrios en una pulpería? Mientras tanto, el gobierno de Margaret Thatcher preparaba una impresionante flota.
2) La conducción militar pensaba que E.E.U.U. iba a ser neutral durante el conflicto, en reconocimiento del “trabajo sucio” realizado por comandos argentinos en Centro América y de otras tareas; como las que la dictadura realizó durante el golpe de estado dado en Bolivia, por el general García Meza en 1980. Entre los años 1977 y 1981 gobernó en Estados Unidos el presidente demócrata James Carter, quién afirmó una política de defensa de los derechos humanos que lo llevó a abandonar el apoyo previo de su país a las dictaduras sangrientas de centro y Sudamérica. En este contexto, los militares argentinos se postularon para reemplazar el histórico papel de supergendarme, que tradicionalmente había sido propio del “gran país del norte”. Desde 1981, los republicanos tornaron al gobierno y los militares argentinos esperaban recibir la gratitud por haber reemplazado a la “madre patria”. En cambio, el gobierno de Reagan privilegió la alianza estratégica con Gran Bretaña y no le concedió absolutamente nada a los militares, que ya resultaban a sus ojos un puñado de coloridos pero trágicos aventureros: una suerte de wagnerianos ridículos, desprovistos del hálito grandioso de las operas tan al gusto de Adolfo Hitler y más cercanos a personajes del sub-género bufo. Es que un imperio tiene intereses y se sirve de ssu lacayos sin molestarse en brindarles gratitud. La llegada de la flota británica- y la eficaz acción que desplegó, como el hundimiento del Crucero Belgrano- hubiera sido imposible e impensable sin el aporte de información satelital brindada por el coloso del norte.
3) Cuando ya estaba la flota en las cercanías de las islas, el gobierno argentino quiso negociar, pero se encontró con que la primer ministro británica torpedeó la posibilidad de evitar la guerra con el citado hundimiento del crucero General Belgrano.
La desigual batalla es por demás conocida. Poco pudieron hacer los esforzados conscriptos y algunos oficiales valientes y abnegados frente a un ejército profesional, altamente entrenado y equipado con la más moderna tecnología bélica. En realidad, además de las fuerzas británicas, los soldados argentinos debieron enfrentarse con el hambre, el frío y- por sobre todo- contra la brutalidad de gran parte de la oficialidad que se mostró cruel e insensible; convirtiéndose de hecho en enemigos desleales y permanentes. Es sabido que varios soldados fueron estaqueados por la noche, por protestar a causa de la deficiente alimentación. Algunos de los oficiales que realizaron estas deplorables tareas- nunca está demás recordarlo- se postularon o postulan para recibir el voto popular, como Aldo Rico y el ya occiso Mohamed Ali Seineldin. Mientras tanto, la población donaba dinero, joyas, vestidos y comida para las tropas. Varios de estos artículos fueron comercializados en distintos negocios de todo el país. La guerra no se pudo ganar, pero sirvió para que algunos oficiales lucraran con la solidaridad popular. También existió un Fondo Patriótico Malvinas, cuyo rendimiento nunca se realizó públicamente. La causa por este desfalco quedó perdida en algún rincón del kafkiano Palacio de Tribunales.
Finalizado el conflicto, el informe Rattenbach- una investigación jurídica realizada dentro de los propios sectores militares- dictaminó acerca de las gruesas fallas de conducción que pudieron observarse en las fuerzas armadas argentinas. El informe- publicado muy recientemente por decisión de Cristina Fernández- fue lapidario y recomendó severísimas penas que fueron dictadas por tribunales civiles, cuando ya en democracia, los culpables del desastre fueron juzgados. Posteriormente, el indulto dictado por Menem consagró – una vez más- la atávica impunidad que los ciudadanos amantes de la justicia pretenden superar en el país; para estos crímenes y para muchos otros. Impunidad o castigo para los crímenes es un nudo ético que divide algo más que aguas en nuestra sociedad.
La cuestión Malvinas hoy
y la política pasada y presente
Existen desvergonzados escribas al servicio de la reacción que no vacilan en vomitar sandeces de diversos pelajes, pero siempre las pilosidades asumen contornos simiescos de la variedad gorila. Así un periodista se permitió decir con impostura doctoral que no había diferencias entre Galtieri y la presidente Kristina Fernández. Un análisis medianamente racional muestra lo absurdo de ciertas asimilaciones muy claramente contra natura. Galtieri y sus cofrades en la hermandad genocida utilizaron una justa causa nacional para ocultar y embellecer su proyecto de saqueo, represión sanguinaria y postración de la patria. La primer mandataria actual encabeza una coalición que le ha devuelto a la Argentina la condición de nación, la ha reinsertado con un rol muy definido en el contexto latinoamericano y mundial y preside un ciclo de mejoría popular, casi sin precedentes en la historia. Por otra parte, en Galtieri, la guerra fue la prolongación de sus maniobras y tramoyas por otros (aventureros) medios. Por el contrario, en Kristina, la guerra de las Malvinas sólo puede concluir con el triunfo de nuestro pueblo si sabemos desplegar por medios pacíficos el conjunto de medidas políticas y acciones diplomáticas que aislaren a los imperialistas y fortalezcan las posiciones nacionales. El modo en que nuestra causa fue tomada por el Mercosur, la Unasur, la Celac y provocó una modesta grieta en el bloque imperialista (E.E.U.U. instó a Gran Bretaña a negociar) demuestra que el gobierno nacional marcha por el buen camino en esta, sin dudas, muy larga conflagración por la recuperación de un territorio nacional amputado por la agresión colonialista.
La guerra sirvió también para mensurar la miseria ética e intelectual de gran parte de la dirigencia política argentina. La inmensa mayoría de los políticos se alineó en la aventura militar, concurriendo a izar banderas junto al ejército y avalando prácticamente todo lo actuado por la Junta Militar con relación al conflicto. También los partidos de izquierda quedaron pegados en la “defensa de la patria”, equívoco nombre que recibía la defensa objetiva de la dictadura, independientemente de la voluntad de quienes adherían a estos discursos. Ni siquiera en la inminencia de la trágica carnicería que sufrirían los conscriptos pudieron despojarse del tono festivo e irresponsable característico de su accionar. Así, un volante del M.A.S. advertía “que los militares no pretendan apropiarse del justo sentimiento popular por las Malvinas”. Sólo hay que cerrar los ojos e imaginar a Galtieri o alimañas semejantes diciendo “nosotros lo íbamos a utilizar, pero ahora que el M.A.S. no está de acuerdo desistimos”. Si algún ingenuo cree que han cambiado debería verlos en la actualidad con su célebre consigna “que la crisis la paguen los capitalistas” para ver que la formulación de enunciados grandilocuentes jamás va acompañada por la construcción de la fuerza social y política que eventualmente garantizare la realización de tan loables propósitos.
Estos partidos no habían digerido adecuadamente una afirmación que antes del conflicto ellos mismos realizaban: “Un territorio no vale más que la vida de las personas que lo habitan”. El colmo del ridículo lo protagonizó nada extrañamente el Partido Obrero, que desde su periódico llamaba a los trabajadores a dirigirse a los cuarteles y pedirles armas a las fuerzas armadas para enfrentar a los ingleses. Afortunadamente, los obreros ni leían estas imbecilidades, y si las leían, les hacían caso omiso. De haber puesto en prácticas estas sugerencias, hubieran comprobado hacia que lado apuntaban los fusiles del ejército. Ni el décimo aniversario, ni el vigésimo, ni ninguno sirvieron para que intentasen alguna vez algo parecido a una autocrítica: Su máximo dirigente Jorge Altamira: declaró “Rechazamos la unidad nacional sobre Malvinas”. Si no es galvanizando la unidad de la nación ¿Cómo pueden recuperarse Las Malvinas? ¿Con soviets se obreros, soldados y campesinos? Y remata: “El planteo de 'negociemos' es simplemente entreguista”. Si el deseo de Altamira y sus seguidores excluye la negociación sería muy loable que se inscriban en primera línea del fuego.
Las posiciones pacifistas sólo fueron defendidas por un puñado de integrantes de diversos organismos defensores de los derechos humanos y por individualidades que poco eco lograban, en el marco de la férrea censura impuesta por la dictadura, contrastada con el ruidoso coro de defensores de la absurda aventura.
Párrafo aparte merece el tratamiento recibido por los combatientes luego de la guerra. Los soldados fueron despedidos hacia las batallas en medio de una sonora parafernalia triunfalista. Producida la derrota, fueron recibidos en silencio, casi con vergüenza. Desde entonces, la sociedad y los sucesivos gobiernos se hacen los tontos frente al problema del reconocimiento y la reinserción de los soldados ex-combatientes en Malvinas. Sólo los gobiernos presididos por Néstor Carlos Kircher y su sucesora asumieron el compromiso de dotar a los veteranos con las merecidas pensiones y otros beneficios; que no dejan de ser tímidas medidas paliativas. Por cierto también hubo planes de reinserción laboral, acceso preferencial a prestaciones de salud, por citar algunos aspectos necesarios y urgentes; que siempre resultarán escasos frente al daño sufrido por los combatientes, víctimas dilectas de la dictadura genocida, de sus ejecutores uniformados y de los empresarios con sus capitales tintos de sangre.
Pero aún así estaban en mejor situación que quienes quedaron en las islas a los que nadie podía devolverle la vida. Estos conscriptos, los que fallecieron y los que sobrevivieron, en su mayoría eran provenientes de las franjas más bajas de la población y merecen el reconocimiento de toda la sociedad. Como en E.E.U.U., durante la guerra de Vietnam, sólo los pobres dieron sus hijos al ejército. Los sectores acomodados pagaban para que sus vástagos zafasen de la peligrosa milicia.
Lo único positivo que arrojó el conflicto es que la dictadura criminal debió irse, abriendo paso a la democracia- independientemente de la valoración que hagamos de ella- que hoy goza el pueblo argentino. Pero en la medida que los genocidas debieron irse en estas condiciones, sin sufrir una derrota contundente por parte del pueblo; se gestaron las condiciones de una democracia débil, superficial y procedimental. El poder económico- verdadero causante y beneficiario del criminal plan de gobierno implementado desde 1976- observaba todo el proceso desde bambalinas y sacó las conclusiones del caso: los militares dejaban de ser confiables, era necesario pasar a otra etapa: las democracias restringidas y condicionadas que vivimos en las dos primeras décadas de la restauración institucional. Recién se rompió con los severos límites descriptos gracias al proceso comenzado en el 2003.
La guerra de Malvinas fue una radiografía de la sociedad argentina, de sus miedos, sus inconsecuencias, sus límites, sus terrores y de las dificultades- muchas de las cuales aún hoy siguen vigentes- para que el pueblo argentino decida su destino y pueda gozar de la paz, el bienestar y la prosperidad que desea. Un gobierno que alentó la disolución nacional y el empobrecimiento popular- como fue la gavilla de criminales que presidió el país entre 1976 y 1983- no puede ser portaestandarte de ninguna causa justa.
En nuestra impresión, las tareas centrales que tenemos como sociedad son recrear la ciudadanía social para el pueblo y la máxima autonomía para el estado nacional. En este marco, el pueblo argentino debatirá el mejor modo de que las Falkalnd pasen a llamarse Malvinas. La vía diplomática encarada por el gobierno nacional le ha deparado algunos éxitos, como la declaración de apoyo por parte de todos los países de nuestra América, incluyendo los anglo-parlantes. Lógicamente no están los E.E.U.U. y, como no podía ser de otra manera, los grandes medios de comunicación han silenciado el logro de la diplomacia cristinista, prolongando la censura dictatorial; pero por otros medios.
Tales nos parecen las conclusiones más significativas hacia las tres décadas del desembarco.