miércoles, 28 de abril de 2010
EL MUNDO SEGUN CASCIARI
Leí una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más joven. Me gustó esa teoría y entonces inventé un truco para descubrir la edad de los países basándome en el 'sistema perro'.
Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo había que multiplicar su edad biológica por 7. En el caso de los países hay que dividir su edad histórica entre 14 para saber su correspondencia humana. ¿Confuso?
En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores.
Argentina nació en 1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos entre 14, Argentina tiene 'humanamente' alrededor de 13 años y medio, o sea, está en la edad del pavo.
Es rebelde, pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y está llena de acné (¿será por eso que le dicen el granero del mundo?
Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos casos, forman pandillas.
La pandilla del Mercosur son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un garaje, hacen mucho ruido y jamás han sacado un disco.
Venezuela, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para hacer los coros. En realidad, como la mayoría de las chicas de su edad, quiere tener sexo, en este caso con Brasil, que tiene 14 años y el miembro grande.
México también es adolescente, pero con ascendente indígena. Por eso se ríe poco y no fuma ni un inofensivo porro, como el resto de sus amiguitos, sino que mastica peyote, y se junta con Estados Unidos, un retrasado mental de 17, que se dedica a atacar a los chicos hambrientos de 6 añitos en otros continentes.
En el otro extremo está la China milenaria. Si dividimos sus 1,200 años por 14 obtenemos una señora de 85, conservadora, con olor a pipí de gato, que se la pasa comiendo arroz porque no tiene -por ahora- para comprarse una dentadura postiza. La China tiene un nieto de 8 años, Taiwán, que le hace la vida imposible.
Está divorciada desde hace rato de Japón, un viejo cascarrabias, que se juntó con Filipinas, una jovencita pendeja, que siempre está dispuesta a cualquier aberración a cambio de dinero.
Después, están los países que acaban de cumplir la mayoría de edad y salen a pasear en el BMW del padre. Por ejemplo, Australia y Canadá, típicos países que crecieron al amparo de papá Inglaterra y mamá Francia, con una educación estricta y concheta, y que ahora se hacen los locos. Australia es una pendeja de poco más de 18 años, que hace topless y tiene sexo con Sudáfrica; mientras que Canadá es un chico gay emancipado, que en cualquier momento adopta al bebé Groenlandia para formar una de esas familias alternativas que están de moda.
Francia es una separada de 36 años, más puta que las gallinas, pero muy respetada en el ámbito profesional. Tiene un hijo de apenas 6 años: Mónaco, que va camino de ser puto o bailarín... o ambas cosas. Es amante esporádica de Alemania, camionero rico que está casado con Austria, que sabe que es cornuda, pero no le importa.
Italia es viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a San Marino y al Vaticano, dos hijos católicos idénticos a los mellizos de los Flanders. Estuvo casada en segundas nupcias con Alemania (duraron poco: tuvieron a Suiza), pero ahora no quiere saber nada con los hombres.
A Italia le gustaría ser una mujer como Bélgica: abogada, independiente, que usa pantalón y habla de política de tú a tú con los hombres (Bélgica también fantasea a veces con saber preparar espaguettis).
España es la mujer más linda de Europa (posiblemente Francia le haga sombra, pero pierde espontaneidad por usar tanto perfume).. Anda mucho en tetas y va casi siempre borracha. Generalmente se deja follar por Inglaterra y Después hace la denuncia.
España tiene hijos por todas partes (casi todos de 13 años), que viven lejos. Los quiere mucho, pero le molesta que, cuando tienen hambre, pasen una temporada en su casa y le abran la nevera.
Otro que tiene hijos desperdigados es Inglaterra. Sale en barco por la noche, se tira a las pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en alguna parte del mundo. Pero no se desentiende de ella. En general las islas viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer. Escocia e Irlanda, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba, se pasan la vida borrachos y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son la vergüenza de la familia.
Suecia y Noruega son dos lesbianas de casi 40 años, que están buenas de cuerpo, a pesar de la edad, pero no le dan bola a nadie. Cojen y trabajan, pues son licenciadas en algo. A veces hacen trío con Holanda (cuando necesitan porro); otras, le histeriquean a Finlandia, que es un tipo medio andrógino de 30 años, que vive solo en un ático sin amueblar y se la pasa hablando por el móvil con Corea.
Corea (la del sur) vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero la del norte tomó líquido amniótico cuando salió del útero y quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y ahora, que vive sola, es capaz de cualquier cosa.
Estados Unidos, el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque le quiere quitar sus pistolas.
Israel es un intelectual de 62 años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, Alemania, el camionero, no lo vio y se lo llevó por delante. Desde ese día Israel se puso como loco.
Ahora, en vez de leer libros, se lo pasa en la terraza tirándole piedras a Palestina, que es una chica que está lavando la ropa en la casa de al lado.
Irán e Irak eran dos primos de 16 que robaban motos y vendían los repuestos, hasta que un día le robaron un repuesto a la motoneta de Estados Unidos y se les acabó el negocio. Ahora se están comiendo los mocos.
El mundo estaba bien así, hasta que un día Rusia se juntó (sin casarse) con la Perestroika y tuvieron como docena y media de hijos. Todos raros, algunos mongólicos, otros esquizofrénicos.
Hace una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los habitantes serios del mundo descubrimos que hay un país que se llama Kabardino-Balkaria. Un país con bandera, presidente, himno, flora, fauna....y ¡hasta gente!
A mí me da un poco de miedo que aparezcan países de corta edad, así, de repente. Que nos enteremos de costado y que, incluso, tengamos que poner cara de que ya sabíamos, para no quedar como ignorantes Y yo me pregunto:
¿Por qué siguen naciendo países, si los que hay todavía No funcionan?
Hernán Casciari
jueves, 30 de abril de 2009
Los sueldos de los MInistros
por José G. Martínez Fernández.
Si usted es uno de los que gana el sueldo mínimo no lea este artículo. Le angustiará saber que los ministros y otros funcionarios del sistema fiscal chileno ganan en un mes lo que usted obtendrá en cuatro años.
Las distancias económicas en Chile son vergonzosas. Aparte de las ya conocidas cifras –altísimas- que ganan los ejecutivos de las empresas particulares, están los altos sueldos de los funcionarios fiscales que pagan sus y mis impuestos.
¿Sabe usted cuánto ganan los Ministros y otros altos funcionarios en nuestro país?
Vea usted algunos casos:
Sergio Bitar Chacra, Ministro de Obras Públicas: $ 6.762.938.
René Cortázar, Ministro de Transportes: $ 6.762.936.
José Antonio Viera-Gallo, Ministro Secretario General de la Presidencia : $ 6.762.936.
Carlos Maldonado, Ministro de Justicia: $ 6.762.936.
Mónica Jiménez de la Jara , Ministra de Educación: $ 6. 762.936.
Claudia Serrano, Ministra del Trabajo: $ 6.697.830.
Paula Quintana, Ministra de Planificación: $ 6.860.947.
Romy Schmidt, Ministra de Bienes Nacionales: $ 6.762.931.
La Ministra más “mal pagada” es la de Cultura, Paulina Urrutia, quien recibe $ 6.184.020.
Y todos los demás Ministros reciben casi la misma suma…
Los subsecretarios reciben unos $ 500.000 menos. Es decir: entre $ 6.200.000 y $ 6.300.000.
Otros funcionarios de menor rango del Gobierno también ganan altos sueldos. Veamos:
Mario Maturana, Intendente de Magallanes: $ 7.000.438.
Viviana Ireland, Intendenta de Atacama: $ 6.244.905.
Nora Barrientos, Intendenta de la Araucanía : $ 6.033.449.
Selim Carrasco, Intendente de Aisén: $ 6.709.000.
Hay centenares de funcionarios del Gobierno que ganan cifras similares.
Para que un chileno que trabaja por un sueldo mínimo sería necesario hacerlo durante cuatro años para ganar lo que esos funcionarios estatales ganan en un mes.
Estas desproporcionadas cifras no terminan allí, ya que hay, además, 1.500 funcionarios que ganan más de 3 millones al mes.
Además existen Ministros y altos funcionarios estatales que tienen a su pareja en otro puesto gubernamental o parlamentario con un alto sueldo.
Un solo caso: la Ministra de Bienes Nacionales es casada con Antonio Leal (PPD), diputado que se embolsa otros millones. Es decir: ambos aportan a la casa más de 10 millones.
En este juego de los números altos, lo sabemos, los pobres no calzan. Incluso la clase media baja está a muy mal traer y se siente impotente, porque sufre los embates de los altos impuestos, entre los que están las contribuciones…
En fin: son ellos, especialmente, los que mantienen con su “sudor” los sueldos informados. También los pobres pagan impuestos: en el pan, en la fruta, en el arrroz, en la locomoción, en todo…
Todo ello para servir a una casta de privilegiados. Políticamente privilegiados.
Si de algo debemos darle gracias a los congresistas (que también se embolsan sumas millonarias al mes) es haber aprobado la Ley de Transparencia.
Gracias a ella hemos podido comprobar que ellos califican a los chilenos en muy bien remunerados y muy bien explotados.
J. Martínez
Nota de la Redacción.
Prensa-Abierta.blogspot.com siempre tendrá la disposición de dar cabida a todas las opiniones sin censura previa, salvo las de un aceptable uso del lenguaje y el de enmarcarse dentro de un ámbito ético que permita la sana convivencia y la constructiva discusión. Quien administra este blog, un servidor, puede que esté o no de acuerdo con los contenidos, pero debemos ser consecuentes con nuestros principios de defensa de la libre expresión. Es precisamente en referencia a este artículo que tengo discrepancias con mi gran amigo José Martínez.
Definitivamente no creo que los ministros y subsecretarios, además de otros personeros del Poder Ejecutivo, tengan sueldos elevados. Dada la alta responsabilidad que pesa sobre sus hombros, más bien creo que son bajos. Ellos perfectamente podrían estar trabajando en sus oficinas privadas o en sus negocios personales y recibiendo bastante más. Las cifras mencionadas en el precedente artículo las percibe cualquier secretaria ejecutiva de grandes empresas del Sector Privado, empleados de la Minería del Cobre o de otras compañías. Se sorprenderían de los sueldos de ejecutivos privados que superan los 30 y hasta los 30 millones de pesos al mes. Un jugador de fútbol o un entrenador de cierta relevancia gana entre 3 y 10 millones de pesos y a veces más que eso.
En mi opinión el tema no es lo “mucho” que ganan ministros y personeros. El problema es lo poco que gana la clase trabajadora, los empleados menores y medios y, en general, los asalariados. No menciono a los cesantes, que son muchos, pues ellos no reciben un centavo. Y sobre estos ingresos poco “éticos”, el sector privado tiene mucho que decir, pues es esa área la que tiene la mayor responsabilidad en la ocupación laboral de Chile. Cuando se trata de “abaratar costos” son los trabajadores y los consumidores los que terminan pagando. Nunca los dueños del capital.
E. Olivares P.
José G. Martínez Fernández dijo...
Ernesto: En Chile esas cantidades son más que altas, toda vez que hay periodistas que ganan no más de $ 500.000 y sus responsabilidades...¿No son altas?Ahora...¿De qué responsabilidades hablamos? ¿Las de quel Ministro beligerante que nos lleva a alejarnos de países hermanos?¿Sabes tú que la Ministra de Bienes Nacionales ha cometido errores como "sanear" bienes de pequeños propietarios: parcelas, casas, etc.?Un solo ejemplo: Hay una parcela de unos veinte millones "saneada".Deduce que la Ministra gana eso en TRES MESES...Y el dueño de la parcela, para recuperar su bien, debe recurrir a tribunales y gastar en abogado.No. Las "altas responsabilidades" no son tales cuando se cometen esos errores.¿Y qué pasó con las responsabidades del Ministro vinculado a la compra de los aviones MIRAGE? ¿Qué sucedió con el ex-Ministro de Obras Públicas?En lo único que concuerdo contigo es en los bajos sueldos de los trabajadores.En revista VEA yo tenía que trabajar casi todos los días, con los riesgos que significaba el reportear hechos policiales, y mi sueldo mensual en plata de hoy NO SUPERABA EL MILLÓN DE PESOS.¿No es acaso tener una alta responsabilidad ésa?Este artículo, publicado en Chile en varios medios, ha sacado a relucir el drama de los más pobres. Eso en la sección comentarios. En Chile, Ernesto, una persona con sueldo de Ministro puede comprar, por ejemplo, una casa en un buen sector con SÓLO CUATRO MESES DE TRABAJO.¿No te parece que es mucho?Estados Unidos es otra cosa: ganar esos sueldos debe ser normal.Yo vivo con ingresos que no superan los $ 200.000. Y son arriendos. Ordenándome pienso llegar -en unos años- al MILLÓN DE PESOS.Con eso, Ernesto, vive una familia.¿O son mis responsabilidades y la de cientos de miles de chilenos inferiores?¿Y qué pasa con profesionales de alta responsabilidad que ganan no más de dos millones?La comparación con lo que ganan los futbolistas resulta extraña. Sólo los más talentosos ganan eso.Es como decir que Roberto Matta no pudiera ganar cientos de veces lo que un Ministro...pero Matta era un talento enorme.Permíteme manifestarme no estar de acuerdo con la mayor parte de la exposición.En Chile el ambiente es otro.Atte.José G. Martínez Fernández.NOTA: Yo vivo en la Villa Olímpica. Aquí un departamento cuesta TRES MESES DE TRABAJO de un Ministro.
1 de mayo de 2009 16:42
miércoles, 4 de febrero de 2009
La dictadura aún está viva


LA DERECHA Y SUS SOMBRAS
Por Carlos Peña (*)
(Este artículo fue publicado en el diario "El Mercurio" a raíz de las denuncias de la diputada Rubilar en torno a la supuesta existencia de falsos detenidos desaparecidos, acusación que se basó en falsa información entregada por Manuel Contreras, ex director de la DINA, actualmente en prisión condenado por innumerables crímenes durante la dictadura de Pinochet).
Las violaciones a los derechos humanos están rodeadas de mentiras y cobardías, y no precisamente de las víctimas. En medio de ese panorama, lanzar, como lo hizo una diputada, denuncias negligentes -basadas en alguien tan confiable como el ex general Contreras- es simplemente inaceptable. Especialmente si el sector que las formula nunca puso un empeño similar en condenar esos hechos y al régimen que los amparó.
Las denuncias de la diputada Rubilar -ni siquiera alcanzan la estatura de la maldad: apenas son torpes- permiten revisar uno de los temas más incómodos de la democracia chilena.Como todos sabemos, en Chile se hizo desaparecer personas, se ejecutó a otras y se torturó. Y todo ello por motivos políticos. Durante años la afiliación ideológica -al margen de lo que usted hiciera o dejara de hacer- hizo peligrar la vida.De todo ello -además de las víctimas de violencia política- hay amplia constancia.Primero fue la Comisión Rettig, luego la Comisión Valech. En momentos muy distintos -la primera en plena transición, la segunda una vez que la democracia se había consolidado- arribaron a lo mismo: los derechos humanos más básicos se maltrataron por motivos políticos. Y aunque en esta materia los números no son decisivos, son igualmente espeluznantes: la Comisión Rettig recogió evidencia de 2115 víctimas de violación de derechos humanos (desaparecimientos, ejecuciones, torturas con resultado de muerte); la Comisión Valech recogió 30.000 testimonios de torturas.No hay, a lo largo de todo el país, un abismo más grande que esa herida.Al mirarla -según consta en el Informe Rettig- casi nadie tiene motivos para el orgullo: ni los medios de comunicación, ni el Poder Judicial, ni las Fuerzas Armadas, ni las fuerzas políticas. Por cobardía, complicidad o simple flojera moral, cuando ocurrieron esos hechos nadie dijo nada.Cuando algo se dijo fue para encubrirlos o cohonestarlos.Todo lo que ha sido posible averiguar de los desaparecidos -entre ellos Luis Emilio Recabarren, cuyos familiares, esta semana, sintieron que se les acusaba de un dolor fingido- ha sido en medio de tropiezos y negaciones de quienes saben qué ocurrió. Y los mecanismos para averiguar la verdad han reposado sobre la simple persuasión. La Comisión Rettig debió actuar con la sola fuerza de su prestigio a fin de recabar antecedentes. Y la Comisión Valech lo mismo.Así y todo, ambas lograron lo que las instituciones (jueces, fuerzas armadas, medios) no fueron capaces de hacer.En todos esos casos se alcanzaron verdades más o menos globales; pero el destino de muchos y la justicia debida a sus deudos y sus familiares sigue todavía pendiente.En medio de ese panorama de mentiras, trampas, zancadillas, coartadas, excusas de diversa índole y encubrimientos mantenidos por décadas (y que no provienen precisamente de las víctimas) lanzar denuncias vistosas, obtenidas con negligencia, prestar fe a criminales y sacar conclusiones absurdas y ni siquiera plausibles, no alcanza a ser malo: es simplemente estúpido. Si Hanna Arendt habló alguna vez de la banalidad del mal, ahora podríamos hablar de la estulticia que, tarde o temprano, suele acompañarlo.Especialmente si el sector que formuló esas denuncias falaces (es fácil imaginar cuánto transpiraron para obtener esos antecedentes) nunca puso el mismo empeño en condenar las violaciones a los derechos humanos, ni al gobierno que los practicó, ni a los funcionarios que los cohonestaron, ni a los intelectuales que tejieron excusas para justificarlos, ni a los jueces que echando mano a pretextos formularios evitaron investigar, ni a los medios que decidieron comulgar con ruedas de carreta, ni a los agentes del estado que guardan todavía un silencio porfiado.La forma en que se presentaron, y comentaron, esos casos de falsos desaparecidos o víctimas es absolutamente inaceptable. Desmedra injustamente la posición de las víctimas y deteriora la cuestión moral que le subyace y que nos interesa a todos preservar. Por eso quien ha participado de ella -entre otras la diputada Rubilar: víctima de la seducción de las cámaras- no debe presidir una Comisión de Derechos Humanos. No por un asunto de posición política. Es por la incompetencia que mostró -superficialidad sería una palabra piadosa- en el manejo y la comprensión del asunto.Y desde luego Piñera -que aspira a la Presidencia de la República, nada menos- debiera mostrar una visión más global y exigir a los partidos, y a los dirigentes que lo apoyan, mayor circunspección intelectual y moral en este asunto.Después de todo, incluso si esas denuncias hubieran resultado ciertas, ellas no habrían dicho nada de cuán eficiente o no ha sido la política de derechos humanos (son otros los motivos para quejarse de ella), sino cuán torcida y cobarde ha sido la actitud de quienes, con múltiples pretextos, todos pueriles, se han negado a entregar información y a investigar la suerte de las víctimas.Por eso, más que la diputada Rubilar -cuyo pecado no fue la maldad, sino la torpeza- es la derecha y sus dirigentes la que debiera adoptar una actitud más contenida y más racional. Es demasiado obvio que al hacer escándalo con estos casos de falsificaciones la derecha está mostrando cuánta culpa le subyace.Y es que cuando se siente culpa por el pasado no hay más que dos caminos: sentir el deseo de ser castigado por la transgresión o relativizar poco a poco lo que ocurrió hasta el extremo de negarlo.
(*) Carlos Peña es un destacado intelectual chileno y actualmente se desempeña como rector de la Universidad Diego Portales, de Santiago, Chile.
martes, 20 de enero de 2009
¿Hay esperanzas para el Tercer Mundo?


-¿Es la firma del cierre de Guantánamo un buen signo? ¿O se trata sólo de un "cambio de domicilio" de la prisión de la CIA?
El pueblo estadounidense, y el mundo en general, aguardan con esperanza e ilusión que la gestión del nuevo Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se encamine por la vía de las soluciones, la justicia y la colaboración, dejando atrás la tradicional política del "Tío Sam" caracterizada por la intromisión en los asuntos internos de los otros países y la creación y fomento de la dependencia económica, tecnológica y cultural con respecto al Tercer Mundo.
"Nuestra economía está gravemente debilitada a consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos (...) pero hoy les digo que los retos que enfrentamos son reales y serios y son muchos, pero sépanlo, América: éstos serán encarados", enfatizó Obama en el discurso de asunción al poder.
"Nuestro poder por sí solo no puede protegernos ni no da derecho a hacer lo que queramos: nuestro poder crece a través de su uso prudente, la seguridad emanece de lo justo de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo, las cualidades de humildad y restricción".
viernes, 5 de diciembre de 2008
Epístola memorable
Demasiado barato quiere comprar este paisito, don Piñi; usted que va por la vida tasando y preguntando cuánto vale todo. Y de un guaracazo se compra medio Chiloé, con botes y palafitos incluidos. Con cerros, bosques y ríos, hasta que se pierde la mirada en la distancia, le pertenece a usted.
¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa glotonería de tanto tener.
Me causa asombro que, más encima, quiera dirigirnos la vida desde La Moneda.
Muy barata quiere rematar esta patria, don Piñi, y sólo con un discurso liviano de boy scout buena onda. Pura buena onda ofrece usted, don Piñi boy, como si estuviera conquistando al populacho con maní y papas fritas. Nada más, el resto pura plata; empachado de money, quiere pasar a la posteridad sólo por eso. Porque cuando citamal a Neruda se nota que a usted le dio sólo para los números y no para la letra.
Es decir, usted es puro número y cálculo, señor Piñi, poca reflexión, poco verbo, poca idea, aunque esa es la única palabra que usa entre sus contadas palabras efectistas. Buena onda y futurismo.
Las heridas se parchan con dólares. La memoria queda atrás como una tétrica película que olvidar. Sin vacilar marchar, que el futuro es nuestro (parece himno de la juventud nazi). Así arenga usted a este pueblo embelesado con los adelantos urbanos hechos por la
Concertación. Nadie sabe para quién trabaja, y usted la encontró lista.
O sea, usted se pasa de listo, don Piñi. Quiere hacernos creer que siempre fue demócrata, pero lo recordamos clarito sobándole el lomo a la dictadura, haciéndole campaña a Büchi, amigote de la misma patota facha que le anima la campaña. Los peores, la gorilada del terror. Parece que este suelo nunca aprendió la lección, ni siquiera a golpes, y con facilidad se traga el sermón de la derecha pinochetista, ahora remasterizada con piel de oveja neoliberal. Pero son los mismos de entonces, soberbiamente gozando los privilegios de la democracia que conseguimos nosotros, y sólo nosotros, porque también yo dudo que en el plebiscito votara que no simpatizando por la derecha.
Mire usted qué fácil le resultaba tratar de transformar el Mapocho en un Sena con sauces. Puro arribismo, intentar esticar con terracitas y botecitos parisinos a nuestro roto Mapocho, quizás lo único rebelde que le va quedando a esta ciudad.
Qué delirio, míster Piñi, ¿por qué no se va a Europa si cacha que nunca va a poder blanquear la porfiada cochambre india de nuestra raza?
Quizás todo el país se acuerda de usted formando parte de la nata panzona del derechismo empresarial. Por entonces, en aquella época de terror, quien hacía fortuna de alguna manera era a costa de las garantías de la represión. Usted llenaba sus arcas, don Piñi, y nosotros sudábamos la gota gorda, o la gota de sangre. Fíjese que no se nos ha olvidado, y nunca se nos olvidará, aunque a usted le reviente que el pasado aflore cuando menos se lo espera. A usted ni a sus yuntas de pacto les conviene el pasado, por eso miran turnios y amnésicos al futuro.
Su discurso Disneyworld, míster Piñi, no resiste análisis, y sólo el arribismo miamista de algunos chilenos le compra su receta de vida fácil, su filosofía banal de texano paticorto. Usted me recuerda a Bush, a Menem, Piñito. Es la nueva derecha titiritesca y farandulona.
Puro show, pura foto tecnicolor de mundo feliz con sus sombreros republicanos en el Crown Plaza.
Pero le falta la cultura a su centroderecha inmediatista. No hay peso intelectual en su carnavaleo de propaganda. Nada más que modelos tetudas y parientes de hippysmo revenido. Demasiado barato quiere rematar este país, Piñito. Ni siquiera basta con su cátedra fantasma en las aulas de Harvard.
Tampoco, usar de propaganda la limosna que puso por mi amiga Gladys en sus últimos momentos; eso es muy feo, y de mal gusto. Sobre todo para usted que es tan humanista cristiano. Porque usted es pillo, Piñín. Quiere sacar adherentes de todos lados, como si este país fuera sombrero de mago. Lástima que la oferta de su vanidosa feria de variedades huele a ventaja populista.
Nada más, don Piñi; el resto, esperar con cueva lo que ocurra en el 2009.
PEDRO LEMEBEL
Nota de la redacción:
Pedro Lemebel es una de las grandes figuras de la literatura chilena contemporánea
Nació en Santiago de Chile a mediados de la decada del cincuenta- Es un artista visual y cada fase de su identidad creadora esta trazada sobre el paisaje de la cultura chilena de la resistencia desde una distinta transformación vital. Como Pedro Mardones había obtenido el primer premio del Concurso nacional de cuento Javier Carrera en 1982, y su primer libro de relatos, “Los incontables”, es de 1986. En unade sus entrevistas, ha reconstruído esa primera transformación: "El Lemebel es un gesto de alianza con lo femenino, inscribir un apellido materno, reconocer a mi madre huacha desde la ilegalidad homosexual y travesti (1997). Son destacables también sus crónicas publicadas en el periódico “The Clinic”. Recomendamos la lectura de sus obras.Algunas de sus creaciones son: “Tengo miedo torero”, “Los incontables”(1986), “La esquina de mi corazón”(1995), “Loco afán,crónicas de sidario” (1996), “De perlas y cicatrices” (1998)