Sistemático proceso de imbecilización colectiva
¿Sabía Usted qué tan importante ha resultado el debut bailable de Pamela Díaz (figura de de la televisión chilena, “opinóloga”, modelo, vedette y ex esposa de futbolista) para no pocos medios de comunicación de masas?
La mencionada belleza (que seguramente ignora que es una víctima e ínfima parte de esta maquinaria procesadora y moledora de neuronas) hizo su debut bailando en el caño (a lo Demi Moore, de la película "Strip-tease") en un famoso local nocturno de Santiago de Chile, baile erótico-pélvico-ligérico de ropas. La performance no ha dejado indiferente a nadie, pues hay que reconocer que a la muchacha le sobran atributos...y no me refiero sólo a la silicona pectoral.
Pero lo que llama más la atención es que aquella noticia ha ocupado en varios medios de prensa mucho más espacio que las actividades correspondientes al Centenario del Natalicio de Salvador Allende Gossens…
sábado, 28 de junio de 2008
jueves, 19 de junio de 2008

Si Usted volviera, Doctor
Por Marco Antonio de la Parra
No sé qué espacio tendría, Doctor, en este mundo raro que vivimos ahora. Yo lo tuve muy cerca, en una clase de ética médica. Llegó en su Fiat 125 azul oscuro. Si viera las columnas de coches blindados que vimos pasar tantos años, tan cerca también, tan intimidantes, feroces, con los dientes apretados, con sus fauces de perro. Usted, Doctor, entró amable a la clase. Nosotros estábamos nerviosos. El país no se incendiaba aún. Era su primer año de Gobierno. Habló de cómo los médicos han estado siempre preocupados de la política, la salud, la higiene, planteamientos de índole pública.
Han cambiado mucho las cosas, Doctor, hay gente que aún se mueve como en sus tiempos de agitación, pero son los menos. La mayor parte de la gente parece caminar mirando el piso, soportando la marcha cruel del libre mercado. Como seguramente ha sabido, no hubo socialismo, ni real, por suerte, ni utópico. Sabrá que se vinieron muchas utopías al suelo y quedó solamente en pie el neocapitalismo. O sea, lo mismo de antes pero aplicado a todo, desde el amor a la salud, la educación, el ocio, la fiesta, el trabajo. La gente hoy se endeuda, no ahorra. El pueblo no existe en los discursos y es, a lo más, una multitud que acude en masa a sembrar de pétalos la marcha del catafalco de un general de Carabineros. No hay movilización aunque la injusticia sea la misma o quizás hasta peor. Hay más dinero pero también hay más deudas. Hay más automóviles, más televisores, más electrodomésticos. Hay muchas tiendas. Se marearía de verlas. Los diarios dicen todos casi lo mismo. "The Clinic", una extraña revista de humor sarcástico, lo ha dibujado como una especie de superhéroe pop.
La gente, sin embargo, lo admira. Aunque se tiñan el pelo, aunque se vistan de negro y se maquillen pálidos como muertos, aunque estén encaramados en los nuevos buses que como antes están llenos y no se sabe todavía qué hacer con ellos. No hay salud para todos, no hay educación para todos o, por lo menos, si la hay es cara y difícil de sostener, no hay espacio laboral para todos.
Hay muchos supermercados y la prosperidad a ratos lo tiñe todo de malls. La gente, cuando se distrae, sale de compras. Las tarjetas de crédito son más importantes que la cédula de identificación. La Visa es más importante que la vida. Los políticos apenas tienen tiempo para decir lo que piensan en los instantes que les concede la televisión, siempre pobres, siempre pocos. No se lleva su oratoria. Se lleva el guiño, la simpatía, una cosa que llaman la farándula. Aquí le habrían hecho entrevistas en "CQC" y sería portada de periódicos populistas que sólo están interesados en la diversión de la ciudadanía. No hay libros para todos. No hay nada parecido a lo que fue Quimantú, los libros son caros y escasos. El tiempo está tomado por los celulares y el internet. Todo es muy rápido y hasta el ocio es un negocio. La televisión pautea la vida. Quizá lo invitarían a "Tolerancia cero" y serían duros con usted como casi no se usa.
Afuera hay protestas, como en sus tiempos, los camioneros, los estudiantes, el pueblo mapuche. No tienen la resonancia de antes. No hay en el aire la sensación de una revolución inminente. Más bien el cambio es de color de pelo, o de ropa usada, o de disco de moda. Por eso el orador, el gran orador, no tiene sitio. Y menos el romántico utópico. Todo es tan práctico, tan tecnocrático. A ratos eficiente, y se agradece, y cuando no lo es, la gente reclama. Y mucho. Para ser chilenos, esos que usted llamaba los habitantes de un país notarial, casi en exceso.
Lo echamos de menos igual. En el Senado, su estilo, su prosapia, su verbo. Lo silbarían muchos de los que estuvieron en el Gobierno militar, lo aplaudirían hasta los díscolos. Sería extraña su reaparición como senador vitalicio. O como senador fallecido ilustre. Quizá debería reformarse la Constitución y deberían participar algunos espíritus ilustres por votación popular. Y usted, Doctor Allende, sabría mucho más. La experiencia de los muertos no conoce barreras. Seguramente sería más contenido, apasionado pero terriblemente realista. Aun así, sería bueno verlo llegar, de terno, en guayabera, como se le ocurriese. Lo esperamos, Doctor, que los muertos tienen mucho que decirnos a los que nos hacemos los vivos.
Nota de la Redacción: Esta columna formó parte de un gran reportaje publicado en el suplemento cultural del diario La Nación de Chile, el pasado 15 de junio, con motivo de cumplirse, el próximo 26 de junio, 100 años del Natalicio de Salvador Allende Gossens, fallecido el 11 de septiembre de 1973, fecha del golpe militar que derrocó el gobierno democrático de la Unidad Popular. Fue escrita por el dramaturgo y siquiatra, Marco Antonio de la Parra.
Por Marco Antonio de la Parra
No sé qué espacio tendría, Doctor, en este mundo raro que vivimos ahora. Yo lo tuve muy cerca, en una clase de ética médica. Llegó en su Fiat 125 azul oscuro. Si viera las columnas de coches blindados que vimos pasar tantos años, tan cerca también, tan intimidantes, feroces, con los dientes apretados, con sus fauces de perro. Usted, Doctor, entró amable a la clase. Nosotros estábamos nerviosos. El país no se incendiaba aún. Era su primer año de Gobierno. Habló de cómo los médicos han estado siempre preocupados de la política, la salud, la higiene, planteamientos de índole pública.
Han cambiado mucho las cosas, Doctor, hay gente que aún se mueve como en sus tiempos de agitación, pero son los menos. La mayor parte de la gente parece caminar mirando el piso, soportando la marcha cruel del libre mercado. Como seguramente ha sabido, no hubo socialismo, ni real, por suerte, ni utópico. Sabrá que se vinieron muchas utopías al suelo y quedó solamente en pie el neocapitalismo. O sea, lo mismo de antes pero aplicado a todo, desde el amor a la salud, la educación, el ocio, la fiesta, el trabajo. La gente hoy se endeuda, no ahorra. El pueblo no existe en los discursos y es, a lo más, una multitud que acude en masa a sembrar de pétalos la marcha del catafalco de un general de Carabineros. No hay movilización aunque la injusticia sea la misma o quizás hasta peor. Hay más dinero pero también hay más deudas. Hay más automóviles, más televisores, más electrodomésticos. Hay muchas tiendas. Se marearía de verlas. Los diarios dicen todos casi lo mismo. "The Clinic", una extraña revista de humor sarcástico, lo ha dibujado como una especie de superhéroe pop.
La gente, sin embargo, lo admira. Aunque se tiñan el pelo, aunque se vistan de negro y se maquillen pálidos como muertos, aunque estén encaramados en los nuevos buses que como antes están llenos y no se sabe todavía qué hacer con ellos. No hay salud para todos, no hay educación para todos o, por lo menos, si la hay es cara y difícil de sostener, no hay espacio laboral para todos.
Hay muchos supermercados y la prosperidad a ratos lo tiñe todo de malls. La gente, cuando se distrae, sale de compras. Las tarjetas de crédito son más importantes que la cédula de identificación. La Visa es más importante que la vida. Los políticos apenas tienen tiempo para decir lo que piensan en los instantes que les concede la televisión, siempre pobres, siempre pocos. No se lleva su oratoria. Se lleva el guiño, la simpatía, una cosa que llaman la farándula. Aquí le habrían hecho entrevistas en "CQC" y sería portada de periódicos populistas que sólo están interesados en la diversión de la ciudadanía. No hay libros para todos. No hay nada parecido a lo que fue Quimantú, los libros son caros y escasos. El tiempo está tomado por los celulares y el internet. Todo es muy rápido y hasta el ocio es un negocio. La televisión pautea la vida. Quizá lo invitarían a "Tolerancia cero" y serían duros con usted como casi no se usa.
Afuera hay protestas, como en sus tiempos, los camioneros, los estudiantes, el pueblo mapuche. No tienen la resonancia de antes. No hay en el aire la sensación de una revolución inminente. Más bien el cambio es de color de pelo, o de ropa usada, o de disco de moda. Por eso el orador, el gran orador, no tiene sitio. Y menos el romántico utópico. Todo es tan práctico, tan tecnocrático. A ratos eficiente, y se agradece, y cuando no lo es, la gente reclama. Y mucho. Para ser chilenos, esos que usted llamaba los habitantes de un país notarial, casi en exceso.
Lo echamos de menos igual. En el Senado, su estilo, su prosapia, su verbo. Lo silbarían muchos de los que estuvieron en el Gobierno militar, lo aplaudirían hasta los díscolos. Sería extraña su reaparición como senador vitalicio. O como senador fallecido ilustre. Quizá debería reformarse la Constitución y deberían participar algunos espíritus ilustres por votación popular. Y usted, Doctor Allende, sabría mucho más. La experiencia de los muertos no conoce barreras. Seguramente sería más contenido, apasionado pero terriblemente realista. Aun así, sería bueno verlo llegar, de terno, en guayabera, como se le ocurriese. Lo esperamos, Doctor, que los muertos tienen mucho que decirnos a los que nos hacemos los vivos.
Nota de la Redacción: Esta columna formó parte de un gran reportaje publicado en el suplemento cultural del diario La Nación de Chile, el pasado 15 de junio, con motivo de cumplirse, el próximo 26 de junio, 100 años del Natalicio de Salvador Allende Gossens, fallecido el 11 de septiembre de 1973, fecha del golpe militar que derrocó el gobierno democrático de la Unidad Popular. Fue escrita por el dramaturgo y siquiatra, Marco Antonio de la Parra.
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miércoles, 4 de junio de 2008
¡Salud! ¡Ever Forever!

Everton conquistó la cuarta estrella de su historia al vencer a Colo Colo por 3 goles a 0, en el segundo partido final. El primero, disputado en Santiago, había sido para el elenco albo (2-0), lo que le da más valor a la hazaña del cuadro de Viña del Mar, flamante campeón del Torneo de Apertura 2008 del Fútbol profesional chileno. Doble mérito, ya que no sólo se le ganó al equipo más popular y el más poderoso del país, que venía de obtener cuatro cetros en forma continuada. También se rompió aquel designio que afecta a los equipos de provincias, cuyo camino al éxito se hace más difícil que a los capitalinos debido al absurdo centralismo que impera en Chile, que afecta a los centros de poder y a los medios de comunicación. No me extrañaría leer y/o escuchar que Colo Colo perdió el pentacampeonato en lugar de que Everton ganó su cuarta corona.
El cetro que acaba de ceñirse Everton es más que un simple título. Tiene un significado especial para aquellos que llevamos el “oro y cielo” en los genes, ya sea por asuntos de familia, por determinismo regional o por una vocación de apego al buen fútbol. Esto último, porque, salvo en las últimas dos décadas, había una tradición en el “ever forever”. Esta era que cualquiera fuese su posición en la tabla, siempre conservaba una línea futbolística que priorizaba la estética sobre el pragmatismo; el talento por sobre el utilitarismo; el espectáculo por sobre la necesidad de ganar.
Everton es Viña del Mar. No podría ser de otra manera. Su fútbol “empata” con sus playas, sus avenidas, con la Quinta Vergara, con el Estero Marga Marga, con las viejas victorias, con el Reloj de Flores, con el Cap Ducal, el Castillo Wulff y el Jardin Botánico. Se pasea por la Avenida Perú, va los domingos a la Plaza y termina tomando el aperitivo en el Samoiedo.
Mi padre, Carlos Olivares Vásquez, fue testigo de las gestas de 1950 y 1952, cuando los “guata amarillas” tenían un equipo –dirigido por Martin García y liderado por René Meléndez- comparable con los de Colo Colo ´73 y ´91 y con el Ballet Azul de los ´60. Mi progenitor, de quien heredé mi apego a los “oro y cielo” se jactaba de ser socio accionista del “Ever forever”. Después del título del '52 escribió una cueca dedicada al club, que formaba parte del repertorio del conjunto “Fiesta Linda”, con la inconfundible voz de Carmen Ruiz, el inolvidable Luis Bahamonde, además del guitarrista viñamarino –ahora en Estados Unidos- Ricardo Acevedo. En aquellos tiempos los homenajes se hacían al ritmo de cuecas y tonadas y “La Rueda”, “La Cabaña”, Las Tinajas y “El Rancho Criollo” eran locales en donde el folklore mostraba a sus mejores cultores.
Yo apenas asomaba a la vida, pero más tarde comencé a ser “abonado” a “El Tranque” (así se llamaba El Sausalito antes de que el capricho de un alcalde uniformado le cambiara nombre). Alcancé a ver las últimas voladas de Carlos Espinoza y los albores de Rómulo Betta, Rodolfo Leal, el “canciller” Martínez , Alcaíno, Ricardo Contreras, Adison Aguilar y tantos otros. Disfrute con las diabluras de Máximo Rolón, la pachorra de Víctor Figueredo; el coraje del “Lolo” González; la picardía de José Giarrizo (hizo 6 goles en un partido, ante Audax Italiano, si no me equivoco…estoy a miles de kilómetros de mis archivos). Vi al entonces joven Eladio Rojas, quien al igual que Manuel “Negro” Rojas comenzó como centrodelantero, para después reubicarse en el mediocampo. Era yo un mocete cuando trataba de imitar las voladas de Aguilar en el pórtico de mi Liceo, memorizaba las jugadas de Pedro-Pedro Arancibia; trataba de meter los goles de izquierda con tiros cruzados que acostumbraba a convertir Leonardo Véliz y, en vano, trataba de emular la certeza frente al arco del goleador Daniel Escudero. Recuerdo a mediados de los ´60 una de las grandes delanteras que tuvo Everton: Arancibia, Rojas, Escudero, Begorre y Véliz (En esos tiempos las crónicas daban las formaciones como si los equipos jugaran con cinco delanteros, pero tanto Rojas como Begorre partían de más atrás).
1976, año del tercer título, estuvo lleno de emociones. Yo trabajaba para la Agencia Orbe como Editor de Deportes. Me autodesigné para informar de las definiciones contra Unión Española. No fue un gran problema sacarme la camiseta y vestirme de periodista neutral. Lo logré, pues se trata de un ejercicio que deben practicar muchos reporteros que “tienen su corazoncito”. No se olviden que el gran Julio Martínez era un hincha ilustre de Unión Española. No escondía mi admiración por ese gran mediocampista, quizás uno de los mejores futbolistas que haya dado Viña del Mar: Guillermo “Chicomito” Martínez, a quien las huestes ruleteras todavía veneran (veneramos, mejor dicho).
Este cuarto título me sorprende a miles de kilómetros de Viña. Estaba trabajando mientras Everton goleaba a Colo Colo. Como me encontraba en una oficina, me tuve que conformar sólo con el “marcador virtual” de Radio Cooperativa. Ni pensar en poner el audio, ya que habría espantado a los clientes, quienes no habrían entendido nada (vivo y trabajo en Estados Unidos…por el momento). Imagínense, seguir el partido viendo letras y números sin la emoción del relato de mi amigo Hanz y sin nadie a quien poder abrazar cuando el encuentro se dio por finalizado. En este momento estoy celebrando solo acompañado de una copa de Cavernet Sauvignon (chileno, por supuesto..) No acostumbro a beber, pero la ocasión lo amerita.
¡Salud!
¡Ever forever!
(La foto que encabeza este artículo corresponde al equipo campeón de 1976.)
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sábado, 24 de mayo de 2008
Nunca Es Tarde Para El Arrepentimiento
(Parece que Nelson Acosta es un buen entrenador...creo)
En todo caso: ¡¡Ever for ever!!
Sea cual fuere el resultado entre los equipos de Everton y Colo Colo, quienes deben dirimir en los próximos días el título del Torneo de Apertura de Fútbol (soccer le llaman los gringos despistados) en Chile, debo reconocer, con humildad e hidalguía, que me equivoqué medio a medio.
Debo haber sido uno de los pocos que levantó sus críticas a la llegada del entrenador Nelson Acosta a la dirección tecnica de Everton de Viña del Mar. Es cierto, no soy seguidor del ex adiestrador de las selecciones de Chile y Bolivia. Su escuela no está cerca de mis gustos y siempre dije sus logros no iban de la mano con su fama. Lo hecho por el elenco “oro y cielo” en el presente torneo ha echado por tierra todos mis argumentos los que pretendían poner en duda la capacidad del calvo técnico.
Su experiencia le ha permitido llegar, con un equipo relativamente modesto, a disputar una final de campeonato tras derribar difíciles barreras. Formó una buena escuadra, supo elegir los jugadores adecuados y transmitió a sus jugadores la dosis extra de motivación que terminó por convencerlos de que eran capaces de alcanzar trascendentes metas. ¡Bien por el pelao!
Recordemos que la última final de campeonato que disputó Everton fue en 1976 en dos partidos contra Unión Española, que tuve la suerte de presenciar. El primero terminó sin goles y el segundo favoreció al elenco viñamarino por 3 a 1 (goles de Ahumada, Salinas y Ceballos). Tambien, aunque lejanos, todavía resuenan los títulos de 1950 y 1952 con una escuadra increíble comandada por Rene Orlando Meléndez (Yo estaba aprendiendo a caminar y aun tomaba pecho...).
Tras lograr el título máximo en 1976 y con el compromiso de afrontar la Copa Libertadores de América 1977, Everton decidió reforzarse en forma conveniente. Conscientes de que no bastaba con tener jugadores de alto corte técnico, los dirigentes buscaron un mediocampista que fuera guapo, valiente, carismático y con dotes de líder. Así llegó el entonces uruguayo (ahora es chileno nacionalizado) Nelson Acosta al equipo de la Quinta Región. Su aporte fue indiscutido...hasta que le tocó enfrentar a Universidad de Chile, el otro cuadro chileno clasificado para el torneo surcontinental. A sabiendas de la importancia de Acosta en el engranaje viñamarino se buscó la manera de eliminarlo. Jorge Socias, jugador de los azules, fue el encargado del “trabajito”. A los dos minutos de iniciado el juego el “Lulo” fue directamente a los tobillos de Acosta dejándolo fuera de combate y privando a Everton de una pieza importante. Como se sabe que recién iniciado un partido los árbitros no expulsan a nadie, Socias pudo realizar su cometido sin castigo alguno. Ahora ambos son colegas. Cosas del fútbol, diría alguien.
Como jugador, Acosta tuvo varias camisetas después, hasta que se hizo entrenador.
Cuando quizás estaba pensando en su “jubilación” surgió la posibilidad de dirigir a Everton. Es posible que su retiro se produzca en el equipo en donde comenzó su carrera en Chile, completando el ciclo en el mismo punto en donde comenzó. Y más, con la posibilidad de que se despida como campeón (si es que el Colo no dice otra cosa. Espero que no, porque yo soy evertoniano... aunque mis hijas son albas).
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lunes, 4 de febrero de 2008
Joan Baez, la 'Reina de la Canción Protesta' da su apoyo a Barack Obama

A través de una carta al Editor en el San Francisco Chronicle, titulada "Líder en un nuevo viaje", Joan Baez ha expresado públicamente su apoyo a Barack Obama, a las puertas del Super Martes, cuando más de 20 estados votarán por quienes quieren que los representen en las elecciones presidenciales de Noviembre próximo.
"Editor - He tratado a lo largo de mi vida de dar voz a los sin voz, esperanza a los desesperanzados, coraje a quienes lo han perdido y alternativa a los cínicos y complacientes. Desde Irlanda del Norte a Sarajevo hasta Latinoamérica he cantado y he marchado, me he involucrado en desobediencia civil, visitado zonas de guerra y compartido el pan con quienes tenían poco pan para compartir.
A lo largo de todos esos años, elegí no involucrarme en política partidista. Aunque se me solicitó muchas veces apoyar candidatos a todo nivel, nunca me sentí cómoda para hacerlo. Esta vez, sin embargo, cambiar esa postura es lo responsable. Si alguien puede navegar las contaminadas aguas de Washington, levantar a los pobres y estimular a los ricos a compartir su riqueza, es el Senador Barack Obama. Si alguien puede llevar luz a los oscuros rincones de esta nación y restaurar nuestra influencia positiva en problemas mundiales, es Barack Obama. Si alguien puede comenzar el proceso de sanación y de traer unidad a un país que ha estado dividido por demasiado tiempo, es Barack Obama. Es tiempo de iniciar un nuevo viaje.
Joan Baez."
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Volodia Teitelboim
Adiós a Volodia de nuestra juventud y nuestras vidas,
Volodia Teitelboim fue un árbol gigante en el panorama intelectual y político de Chile. Hasta los pájaros del cielo se cobijaron y pudieron anidar entre sus ramas,
Volodia fue el rabino laico de los más humildes. Sus palabras serenas, bellas y llenas de sentido, siguen resonando entre el mar y la cordillera.
Los jóvenes de entonces, nos sentimos un poco más tristes y un poco más solos.
Ojalá volvamos a encontrarlo.
Marcia Campos
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viernes, 1 de febrero de 2008
Opinión: ¡Cállenlo, por favor! (¿...o mejor no?)
Por: Mirgraña
(Nota: La primera parte de este artículo fue escrito al día siguiente de las Elecciones Primarias Demócratas de Carolina Del Sur)
Flaco favor le hizo el otrora simpático y hasta cool saxofonista-presidente a su señora esposa, que tan orgullosamente lleva el apellido.
Hasta anoche, cuando 'en representación' de Hillary, Bill dio una especie de 'declaración de concesión' ante la arrasadora victoria de Barack Obama en Carolina del Sur, pensaba que sus desaguisados, su aparente egomanía, su 'obsesión por el poder' eran meras exageraciones para hacer parecer la carrera hacia la candidatura demócrata un poco más entretenida.
Sin embargo, parece que la exageración no es más que fiel retrato de la realidad. Anoche, sin mayor tapujo: "Yo, yo, yo..."
Convertido en el perro de pelea de la campaña de la Clinton, atacó por donde pudo a un correligionario como si de un republicano se tratara ¿Dónde quedó tu destreza política, Bill?
¿Alguna vez de verdad tuviste la visión que parecía?
El alguna vez llamado 'primer presidente negro' y su señora, auspiciados por la CNN (siglas que a veces parecen significar Clinton News Network) vio como sus tácticas de destrucción -las mismas que criticaba cuando él fue candidato- no hacían más que devolverle una sonora bofetada. Es evidente que fueron ellos los que pusieron el factor racial en medio, y no les pagó un buen saldo.
Ha quedado demostrado que Obama mueve a los jóvenes más educados, entre los que obtuvo la mitad del 'voto blanco'. Es obvio que con el voto de las señoras postmenopáusicas que subliminalmente se acuestan con Bill al votar por su esposa no será suficiente.
¿Qué viene ahora?
Lo que se veía: cualquier cosa por el voto hispano, lamentablemente más desinformado -omisión culpable o no de los medios...- y con menor nivel educacional en mayoría. Es de esperar que el comando de Obama despliegue una operación importante por atraer a los jóvenes hispanos que han crecido en USA y que han tenido opción a una mejor educación,o por lo menos acceso a la internet, el gran factor aparte del nivel educacional que rompe con el tabú del racismo y la segregación y abre a los jóvenes a todo lo positivo que implica la globalización. Ahí es donde está el capital de Obama. Los mejores persuasivos para los hispanos más 'viejos' están en sus propias familias.
(Días después...)
Da la impresión de que el ex-presidente ha guardado la compostura. Al menos no ha salido nada en la prensa. Algo de insight parece que le queda.
(Nota: La primera parte de este artículo fue escrito al día siguiente de las Elecciones Primarias Demócratas de Carolina Del Sur)
Flaco favor le hizo el otrora simpático y hasta cool saxofonista-presidente a su señora esposa, que tan orgullosamente lleva el apellido.Hasta anoche, cuando 'en representación' de Hillary, Bill dio una especie de 'declaración de concesión' ante la arrasadora victoria de Barack Obama en Carolina del Sur, pensaba que sus desaguisados, su aparente egomanía, su 'obsesión por el poder' eran meras exageraciones para hacer parecer la carrera hacia la candidatura demócrata un poco más entretenida.
Sin embargo, parece que la exageración no es más que fiel retrato de la realidad. Anoche, sin mayor tapujo: "Yo, yo, yo..."
Convertido en el perro de pelea de la campaña de la Clinton, atacó por donde pudo a un correligionario como si de un republicano se tratara ¿Dónde quedó tu destreza política, Bill?
¿Alguna vez de verdad tuviste la visión que parecía?
El alguna vez llamado 'primer presidente negro' y su señora, auspiciados por la CNN (siglas que a veces parecen significar Clinton News Network) vio como sus tácticas de destrucción -las mismas que criticaba cuando él fue candidato- no hacían más que devolverle una sonora bofetada. Es evidente que fueron ellos los que pusieron el factor racial en medio, y no les pagó un buen saldo.
Ha quedado demostrado que Obama mueve a los jóvenes más educados, entre los que obtuvo la mitad del 'voto blanco'. Es obvio que con el voto de las señoras postmenopáusicas que subliminalmente se acuestan con Bill al votar por su esposa no será suficiente.
¿Qué viene ahora?
Lo que se veía: cualquier cosa por el voto hispano, lamentablemente más desinformado -omisión culpable o no de los medios...- y con menor nivel educacional en mayoría. Es de esperar que el comando de Obama despliegue una operación importante por atraer a los jóvenes hispanos que han crecido en USA y que han tenido opción a una mejor educación,o por lo menos acceso a la internet, el gran factor aparte del nivel educacional que rompe con el tabú del racismo y la segregación y abre a los jóvenes a todo lo positivo que implica la globalización. Ahí es donde está el capital de Obama. Los mejores persuasivos para los hispanos más 'viejos' están en sus propias familias.
(Días después...)
Da la impresión de que el ex-presidente ha guardado la compostura. Al menos no ha salido nada en la prensa. Algo de insight parece que le queda.
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