viernes, 6 de febrero de 2009

Profesor Humberto Maturana:

“La verdadera droga dura
es la pobreza”

Artículo publicado en el periódico chileno The Clinic
(The Clinic.cl)

Doctor en biología de la Universidad de Harvard y Premio Nacional de Ciencias 1994, Humberto Maturana ha explorado al ser humano mediante el análisis de las emociones, la amistad, el poder, la educación y la importancia del lenguaje. Autor del aclamado libro “El árbol del conocimiento”, el científico hace en esta entrevista un balance de los hechos noticiosos que marcaron el 2008 y entrega una visión crítica sobre la predominancia del lucro en toda la actividad nacional y se pronuncia sobre los debates valóricos que rondan por Chile, como las drogas, la eutanasiala y la píldora del día después, cuestionando el rol irresponsable de la Iglesia en la prohibición de esta última.


Por Macarena Gallo , de "The Clinic"

¿Cómo fue el 2008 para usted?
-Fue interesante, lo que no significa que haya sido bueno. Es muy doloroso y desquiciante que el ámbito político se haya convertido en una lucha, de competencia, de negaciones, de búsqueda del poder por los distintos grupos políticos, en vez de ser un ámbito de colaboraciones para el bienestar del país. También fue un año de crítica al gobierno de Michelle Bachelet.
¿Sí?
-¿Cómo lo ha hecho ella?-Muy bien, pero no quiere decir que le haya resultado todo lo que tiene que hacer. En su intento y en su gestión, ha estado preocupada por generar espacios de bienestar social, médico y educacional. Y claro, no siempre ha encontrado la colaboración que necesita, por lo que siempre va a haber gente que la va a estar criticando. La pregunta es cómo puede funcionar su gobierno en base a la crítica. Yo lo veo muy difícil.
¿Qué le parecieron las fotografías en traje de baño que le sacaron?
-Da lo mismo si ella anda en bikini o traje de baño entero, si se baña empelota en un centro nudista o si se ve gorda, porque eso es normal y todos lo hacemos. El problema es la intención, que en este caso fue una agresión, una invasión a la privacidad, con una intención manipulativa (sic), explotadora, muy solapada. Nadie declara que eso ¡es terrible!

POLÍTICA CHILENA

¿Para dónde cree que va la política chilena?
-Debería generar proyectos nacionales comunes, que no tengan que ver con qué partido político gobierne, porque el país es tema de todos, no sólo de los gobernantes, sino también de los grupos de oposición. Si la política del país no genera eso, está mal. Y creo que es difícil que eso cambie, lamentablemente.
¿Y la derecha cómo lo ha hecho?
-La derecha nunca es adecuada y menos, moderna, porque en el momento de ser moderna, deja de ser derecha. La derecha es una restricción de la conciencia social, tiene que ver con restricciones, con privilegios, con no hacerse cargo y responsable de la comunidad social. Al empresario que se preocupa del bienestar social de sus trabajadores, le dicen “ayyy, te volviste socialista”… En el momento que la conciencia se abre, deja de ser derecha.
El próximo presidente de Chile puede ser un empresario: Piñera…
-Hay un tema fundamental en el país, el ecológico, que tiene relación con el calentamiento de la tierra, las energías renovables, etcétera. Lo central para cualquier próximo presidente es que se preocupe de esto, pero en serio. No en términos de la ciencia, sino en términos de la voluntad. No sé lo que pueda hacer Piñera, pero lo central es tener esa voluntad y ningún gobierno de la Concertación ha enfrentado el problema de la energía de una manera adecuada, porque no han tenido conciencia o porque no han tenido imaginación. No sé. El actuar con sabiduría en ese ámbito no es un tema de la razón o de los saberes sino de lo que se quiere. Si se dice que es difícil, es que no se quiere. Si se dice que en la educación no debe haber lucro, necesitamos más conocimientos, es que no se quiere … sabemos más que lo necesario en el ámbito ecológico. Nuestro problema no está en el no saber sino en el no querer.

PURO LUCRO

¿Qué hecho noticioso lo impactó el año pasado?
-Que todo se centre en el lucro…
¿Sí?
-Fíjate que el lucro no es la ganancia, no es el flujo de energía, no es la distribución monetaria por una labor bien hecha, ¡noooo! El lucro es orientar el quehacer de uno al enriquecimiento y hacer cosas con ese objetivo. Cuando se dice el quehacer educacional se subordine a la ganancia y al dinero, ¡eso no! La gente quiere comerciar con la educación, lo cual no está bien.
En ese sentido, ¿cómo ve la educación chilena actual?
-Cuando yo era niño -estoy hablando de la década del 40- uno estudiaba, ya sea en el colegio o en la universidad, para devolverle al país lo que había recibido de él. Porque la educación era gratuita y de buena calidad. Una parte importante de la educación tenía directa relación con la educación cívica, con el saberse ciudadano responsable y tomar eso como algo fundamental. Pero ese elemento fundamental se perdió.
¿Cómo?
-Por culpa del gobierno militar. Se suprimió con las reformas educacionales y se empujó con esto de privatizar la educación.
Ahora los jóvenes no tienen qué devolverle al país…
-Claro. No tienen qué devolverle. Hoy el propósito de la educación es prepararlos para entrar al mercado, competir y hacer un comercio… Cuando la educación cívica se suprimió, perdimos la confianza; no estamos formando ciudadanos responsables, colaboradores. Ese ciudadano murió con el golpe.
¿Usted estudió en el liceo Manuel de Salas, ¿Qué fue para ud lo más valioso en él?
-Para mí lo más valioso fue que siempre los alumnos teníamos presencia. Éramos personas a las que se invitaba a reflexionar sobre lo que hacían y el país que querían generar con su vivir.
A propósito, ¿qué le pareció el jarrazo de María Música a la ministra de educación?
-¡Pésimo! Me pareció una falta de respeto propia del ánimo de agresión en que vivimos, de no escucharnos, de pensar que cuando el otro no hace lo que yo digo, entonces puedo exigir. Eso se hace cuando uno no tiene argumento, cuando no se tiene un entendimiento adecuado de lo que quiero decir. Si le tiro agua, estoy declarándome absolutamente incapaz de expresarme.
En una entrevista, usted dijo que el movimiento estudiantil desencadenado por la revolución pingüina contribuyó a revertir una de las peores cosas heredadas de la dictadura, “la negación de la reflexión”.
-Sí. No sé si ese movimiento contribuyó a eso, pero es expresión de eso. Es un poco parecido a la niña que tira el vaso de agua. No es agresivo cuando se pide permiso para protestar en la calle y se intenta abrir un espacio de conversación, pero cuando hacemos vandalismo es peor que el vaso de agua, porque entonces simplemente estoy negando la posibilidad de ser escuchado. Los problemas humanos, los conflictos de deseos y emociones, jamás se resuelven en la lucha. Sólo se resuelven en una mesa de conversación.

ABORTO, EUTANASIA

¿Cómo vio toda la polémica de la pastilla del día después?
-Hay varios argumentos que uno podría tener. Podría decir, por ejemplo, que si Dios nos entregó la capacidad de reflexión y todas las capacidades que tenemos y nosotros somos responsables de todo lo que hacemos, la píldora del día después y el aborto son aspectos de las cosas que podemos hacer y es tarea nuestra escoger qué hacer… ¿Desde dónde?, desde nuestros sentido ético y de conciencia social, pero el oponerse así, a priori, no es justificable.
¿Por qué este tipo de decisiones están de lado de la prohibición y no de la responsabilidad individual?
-Toda prohibición proviene de un deseo de imponer a otro una preferencia. Cada vez que me doy la autoridad de prohibir algo a otro, estoy imponiéndole mi opinión. La pastilla del día después debe estar ahí disponible para todos y tener una indicación que diga que no es necesario usarla, salvo en circunstancias especiales. Uno usa la pastilla del día después porque tuvo una relación sexual en la armonía de la pareja y no quiere sus consecuencias; o la usa porque fue objeto de una violación, y su uso es un recurso para evitar un daño muy grande que es el embarazo no deseado. No puede venir una doctrina política ni religiosa a predeterminar mis respuestas frente a las situaciones que vivo. Debo tener un acceso a escoger. Y eso no lo están permitiendo.
Usted decía que la prohibición de los instrumentos de control de natalidad conllevaría a una “calcutación del país”, donde la gente moriría de hambre.
-El verdadero problema de la humanidad es el crecimiento irrestricto de la población. Sí, claro, se está calentando el planeta, pero por qué. ¡Es debido al crecimiento de la población! Mientras más somos, más alimento necesitamos consumir, más energía necesitamos utilizar, más combustibles, más, más… ¡Hasta cuándo?! Cada vez que hay una población que tiene un crecimiento indefinido, se genera una catástrofe. Es inevitable. Nos moriremos de hambre. Y eso es Calcuta: cuando el mundo no le ofrece a uno las posibilidades de vivir porque son muchos los seres vivos. Si tengo dos dedos de frente, me doy cuenta que no puedo procrear hasta el infinito. Eso le falta entender a la Iglesia Católica. ¡Es espantoso! Es una invitación a la catástrofe de la pobreza, el hambre, el daño ambiental.
Claro.
-Por ejemplo, tenemos a una pareja que se casa, ambos trabajan, son amorosos, tienen un hijo y están bastante bien, la mamá puede tener tiempo para quedarse en la casa y cuidar a ese hijo sin la necesidad de salir a trabajar. Nace un segundo hijo y ya, a menos que suba el sueldo, se hace un poco más difícil. Nace un tercer hijo, un cuarto hijo, un quinto hijo, y ya la familia está en la pobreza. Mientras más hijos, inevitablemente hay más descuidos, porque no se puede nomás. Nuestro principal problema como humanidad es una procreación incontrolada. Es bueno tener dos hijos y no más. Le hace bien a la pareja, a la familia y al país. Pero si a usted le dicen que cada vez que tenga un hijo va a tener un bono de tanto, entonces vamos teniendo hijos, porque habrá un respaldo y los padres pueden hasta decir que es una inversión. Entonces, si van a prohibir la pastilla del día después, por lo menos asegurémosle a las madres de esos niños no deseados un bono para que por lo menos tengan un mejor bienestar. Si una institución cualquiera se opone al aborto bajo la declaración que protege la vida, debería proteger toda la vida después de que el niño nazca. “Este niño nació indeseado, yo que estoy protegiendo la vida, me hago cargo de todo lo que va a pasar con ese niño hasta que sea grande”. ¡Pero nadie dice eso!
No…
-Nunca he escuchado decir a la iglesia que se va a hacer cargo de los niños, ¡pero seriamente!, no metiéndolos en una pieza con un sólo hoyito en una ventana para que sobreviva. En esa negación al aborto hay varias mentiras. Una de aquellas es ésta, de decir estoy protegiendo la vida, ¡y es mentira!, porque en verdad están protegiendo la procreación, algo muy distinto.
¿Sí?
-Estoy protegiendo el que nazcan más y ese es un problema serio. ¡¿Qué significa esto de proteger la vida?!
La eutanasia también se prohíbe para proteger la vida.
-¡Claro! Estamos viviendo en una sociedad donde no se nos trata como ciudadanos responsables. Si yo decido morir ahora, es mi decisión. Por qué tengo que dejarla al curso natural. El poder escoger eso es una cosa legítima. La preocupación está en otra parte, en la cultura en que vivimos, que usa cualquier cosa como motivo de comercio. Supongamos que estoy enfermo grave y el médico dice que me voy a morir. Le digo al doctor: ¿hay una esperanza?” y él me dice que no la hay. El tema no pasa porque vaya o no a morir. Pasa porque no quiero morir. No hay un conflicto entre la ciencia y la persona. La ciencia no está en conflicto con nada. Y nada debiera limitar la voluntad humana.

¿DROGA DURA?

El año pasado, otros de los debates se centró en el tema de la marihuana, que fue igualada a la cocaína y puesta en lista uno, de drogas duras.
-No hay que preocuparse si un joven se fuma un pito. La droga dura verdadera es el abandono de los niños, la agresión, la negación del bebé, las violaciones, los abusos, la pobreza. ¡Esas sí que son las drogas duras! Porque cuando los jóvenes y los adultos hombres y mujeres toman una droga se están refugiando allí, están tratando de escapar del abandono, de todo lo que estas cosas que te dije y que deberían preocuparnos. Hay drogas que son muy peligrosas, que te atrapan, como la heroína, la cocaína y la pasta base. La marihuana no es así, no es una droga similar a la coca. No te atrapa.
Sin embargo, el Conace no estimó eso.
-Claro. El tema verdadero es la educación, es el espacio social, es el ambiente familiar, es crear condiciones de vida legítima y eso requiere políticas de muchas clases, no solamente la prohibición de las drogas. El prohibir no conlleva a nada. Que los niños estén sumidos en las drogas, habla de las negaciones y los abusos a los cuales ellos han sido sometidos a lo largo de su infancia.

MATRÍZTICA

El 2006, Humberto Maturana, junto a la orientadora familiar Ximena Dávila, formaron el Instituto de Matríztica, un centro científico que según Maturana tiene como propósito “crear un espacio reflexivo que amplíe nuestro entendimiento del vivir en todas sus dimensiones, desde el bienestar del encanto del nacer, al bienestar del silencio del morir”.
¿Cómo usted llega a hacer un cruce entre la biología y lo social?
-El interés en lo cultural viene de mi madre asistente social, cuando la acompañaba a las visitas, veía pobreza, dolor, sufrimiento y yo quería entender cómo eso era posible, cómo podían existir tantas diferencias y yo fuera tan afortunado. Nosotros éramos muy pobres, pero no tanto como otras personas que visitábamos. Eso está como un hilo de sentires, pero lo que hace que me dediqué como ahora, de manera profunda, fue mi encuentro con Ximena Dávila.
¿Sí?
-Ella en su quehacer venía de su espacio más relacional y en nuestros primeros encuentros, ella me contó que se había dado cuenta que el acto por el cual se pide ayuda es siempre de origen cultural… De hecho, lo que hacemos en el Instituto surge de la ampliación del entendimiento de lo humano a que nos lleva la visión antropológica cultural que tiene Ximena. Fue así que decidimos crear, el 2006, el Instituto de Matríztica. Buscamos un cambio cultural, un cambio en el emocionar. No ponemos nuestra atención en lo que queremos cambiar, generando oposición, sino en lo que queremos conservar, generando inspiración.
¿En qué consiste en términos prácticos el Instituto de Matríztica?
-Hacemos círculos reflexivos, que son cursos interactivos de entendimiento humano y de lo cultural. Se estudia el origen del humano, el origen del lenguaje, cómo vemos, cómo escuchamos, qué clase de seres somos, cómo es que nos preocupa el bienestar de otros. Cosas simples, pero en las que muy pocas veces nos detenemos a reflexionar.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Réplica a columnista Gonzalo Rojas


Pascal Allende e
indemnización al MIR

(Cartas a "El Mercurio")
(Martes 27 de Enero de 2009)

Indemnización a miristas
Señor Director:
No causa extrañeza que Gonzalo Rojas, reconocido apologista de Augusto Pinochet, dedique su columna -en la página editorial de "El Mercurio" del pasado 21 de enero- a burlarse de nuestro reclamo para que les sea otorgada una modesta pensión a los exonerados políticos del MIR. Chilenas y chilenos que, desde jóvenes, entregaron gran parte de su vida a la resistencia contra la dictadura militar y a la recuperación de la democracia en nuestro país. Por si el señor Rojas no lo sabe o no lo quiere recordar, más de mil miristas fueron asesinados por los agentes de la dictadura, y muchos miles más fueron torturados y expulsados del país junto a sus familiares.
Hay una auténtica ironía en la que sí podemos coincidir con Gonzalo Rojas. El hecho de que para reparar a socialistas, comunistas, miristas, y a muchos otros chilenos que sufrieron el rigor de la dictadura y se sacrificaron en la lucha contra un gobierno inconstitucional y opresor, haya que inventar la figura de "empresas" (aunque a los defensores del neoliberalismo no debería molestarles). En cambio, quienes violaron la Constitución, ensangrentaron sus manos aniquilando y persiguiendo a otros chilenos, asaltaron las arcas fiscales para apropiarse de grandes industrias privatizadas a huevo e inventaron las voraces isapres para profitar de las imposiciones de millones de conciudadanos, se jubilan con el pago generoso de ese mismo Estado con los impuestos que pagamos todos. Ésta es la verdadera ironía de la historia reciente de nuestra patria: que al cabo de 20 años de "democracia" siga siendo castigada la víctima y se premie al victimario. Para ser justo, le concedo a Gonzalo Rojas que en esto también tienen responsabilidad los políticos opositores que traicionaron la gesta democrática de los de abajo y se concertaron con los militares y la derecha para co-gobernar civilmente esta desigual y egoísta sociedad. Y eso no tiene novedad alguna, pues se ha repetido muchas veces en estos casi doscientos años de la República de Chile. Es verdad.

Andrés Pascal Allende

La dictadura aún está viva




El Caso Rubilar
LA DERECHA Y SUS SOMBRAS

Por Carlos Peña (*)

(Este artículo fue publicado en el diario "El Mercurio" a raíz de las denuncias de la diputada Rubilar en torno a la supuesta existencia de falsos detenidos desaparecidos, acusación que se basó en falsa información entregada por Manuel Contreras, ex director de la DINA, actualmente en prisión condenado por innumerables crímenes durante la dictadura de Pinochet).

Las violaciones a los derechos humanos están rodeadas de mentiras y cobardías, y no precisamente de las víctimas. En medio de ese panorama, lanzar, como lo hizo una diputada, denuncias negligentes -basadas en alguien tan confiable como el ex general Contreras- es simplemente inaceptable. Especialmente si el sector que las formula nunca puso un empeño similar en condenar esos hechos y al régimen que los amparó.


Las denuncias de la diputada Rubilar -ni siquiera alcanzan la estatura de la maldad: apenas son torpes- permiten revisar uno de los temas más incómodos de la democracia chilena.Como todos sabemos, en Chile se hizo desaparecer personas, se ejecutó a otras y se torturó. Y todo ello por motivos políticos. Durante años la afiliación ideológica -al margen de lo que usted hiciera o dejara de hacer- hizo peligrar la vida.De todo ello -además de las víctimas de violencia política- hay amplia constancia.Primero fue la Comisión Rettig, luego la Comisión Valech. En momentos muy distintos -la primera en plena transición, la segunda una vez que la democracia se había consolidado- arribaron a lo mismo: los derechos humanos más básicos se maltrataron por motivos políticos. Y aunque en esta materia los números no son decisivos, son igualmente espeluznantes: la Comisión Rettig recogió evidencia de 2115 víctimas de violación de derechos humanos (desaparecimientos, ejecuciones, torturas con resultado de muerte); la Comisión Valech recogió 30.000 testimonios de torturas.No hay, a lo largo de todo el país, un abismo más grande que esa herida.Al mirarla -según consta en el Informe Rettig- casi nadie tiene motivos para el orgullo: ni los medios de comunicación, ni el Poder Judicial, ni las Fuerzas Armadas, ni las fuerzas políticas. Por cobardía, complicidad o simple flojera moral, cuando ocurrieron esos hechos nadie dijo nada.Cuando algo se dijo fue para encubrirlos o cohonestarlos.Todo lo que ha sido posible averiguar de los desaparecidos -entre ellos Luis Emilio Recabarren, cuyos familiares, esta semana, sintieron que se les acusaba de un dolor fingido- ha sido en medio de tropiezos y negaciones de quienes saben qué ocurrió. Y los mecanismos para averiguar la verdad han reposado sobre la simple persuasión. La Comisión Rettig debió actuar con la sola fuerza de su prestigio a fin de recabar antecedentes. Y la Comisión Valech lo mismo.Así y todo, ambas lograron lo que las instituciones (jueces, fuerzas armadas, medios) no fueron capaces de hacer.En todos esos casos se alcanzaron verdades más o menos globales; pero el destino de muchos y la justicia debida a sus deudos y sus familiares sigue todavía pendiente.En medio de ese panorama de mentiras, trampas, zancadillas, coartadas, excusas de diversa índole y encubrimientos mantenidos por décadas (y que no provienen precisamente de las víctimas) lanzar denuncias vistosas, obtenidas con negligencia, prestar fe a criminales y sacar conclusiones absurdas y ni siquiera plausibles, no alcanza a ser malo: es simplemente estúpido. Si Hanna Arendt habló alguna vez de la banalidad del mal, ahora podríamos hablar de la estulticia que, tarde o temprano, suele acompañarlo.Especialmente si el sector que formuló esas denuncias falaces (es fácil imaginar cuánto transpiraron para obtener esos antecedentes) nunca puso el mismo empeño en condenar las violaciones a los derechos humanos, ni al gobierno que los practicó, ni a los funcionarios que los cohonestaron, ni a los intelectuales que tejieron excusas para justificarlos, ni a los jueces que echando mano a pretextos formularios evitaron investigar, ni a los medios que decidieron comulgar con ruedas de carreta, ni a los agentes del estado que guardan todavía un silencio porfiado.La forma en que se presentaron, y comentaron, esos casos de falsos desaparecidos o víctimas es absolutamente inaceptable. Desmedra injustamente la posición de las víctimas y deteriora la cuestión moral que le subyace y que nos interesa a todos preservar. Por eso quien ha participado de ella -entre otras la diputada Rubilar: víctima de la seducción de las cámaras- no debe presidir una Comisión de Derechos Humanos. No por un asunto de posición política. Es por la incompetencia que mostró -superficialidad sería una palabra piadosa- en el manejo y la comprensión del asunto.Y desde luego Piñera -que aspira a la Presidencia de la República, nada menos- debiera mostrar una visión más global y exigir a los partidos, y a los dirigentes que lo apoyan, mayor circunspección intelectual y moral en este asunto.Después de todo, incluso si esas denuncias hubieran resultado ciertas, ellas no habrían dicho nada de cuán eficiente o no ha sido la política de derechos humanos (son otros los motivos para quejarse de ella), sino cuán torcida y cobarde ha sido la actitud de quienes, con múltiples pretextos, todos pueriles, se han negado a entregar información y a investigar la suerte de las víctimas.Por eso, más que la diputada Rubilar -cuyo pecado no fue la maldad, sino la torpeza- es la derecha y sus dirigentes la que debiera adoptar una actitud más contenida y más racional. Es demasiado obvio que al hacer escándalo con estos casos de falsificaciones la derecha está mostrando cuánta culpa le subyace.Y es que cuando se siente culpa por el pasado no hay más que dos caminos: sentir el deseo de ser castigado por la transgresión o relativizar poco a poco lo que ocurrió hasta el extremo de negarlo.

(*) Carlos Peña es un destacado intelectual chileno y actualmente se desempeña como rector de la Universidad Diego Portales, de Santiago, Chile.

martes, 20 de enero de 2009

¿Hay esperanzas para el Tercer Mundo?




Obama da sus primeros pasos


-¿Es la firma del cierre de Guantánamo un buen signo? ¿O se trata sólo de un "cambio de domicilio" de la prisión de la CIA?
-El mundo subdesarrollado aguarda con ilusión un cambio de giro en las relaciones con EE.UU., más cercanas a la colaboración que a la dependencia y la intromisión.
-En lo interno el pueblo estadounidense espera una pronta solución a la grave crisis económica que derumba la economía.
-El nuevo Presidente ha dado una buena señal al afirmar en el discurso inaugural que "la crisis nos ha recordado que sin un ojo vigilante el mercado puede dar vueltas sin control, y la nación no puede prosperar cuando sólo favorece a los prósperos".



El pueblo estadounidense, y el mundo en general, aguardan con esperanza e ilusión que la gestión del nuevo Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se encamine por la vía de las soluciones, la justicia y la colaboración, dejando atrás la tradicional política del "Tío Sam" caracterizada por la intromisión en los asuntos internos de los otros países y la creación y fomento de la dependencia económica, tecnológica y cultural con respecto al Tercer Mundo.
El flamante Primer Mandatario hace historia no sólo por tratarse del primer Presidente afroamericano en Estados Unidos. También marca un hito en lo referente a un cambio importante en la política de su país.
En primer lugar Obama deberá -y ya lo está haciendo- atacar la severa y grave crisis que afecta a su país y que deja en evidencia una vez más que el sistema liberal colapsa día a día al dejar en manos de unos pocos el destino de las mayorías.
El Estado debe vigilar

"Nuestra economía está gravemente debilitada a consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos (...) pero hoy les digo que los retos que enfrentamos son reales y serios y son muchos, pero sépanlo, América: éstos serán encarados", enfatizó Obama en el discurso de asunción al poder.
Más adelante el líder puso el dedo en la llaga al señalar responsabilidades del desastre que ha llevado a la cesantía, cierre compañías y fábricas y ha llevado a la bancarrota a instituciones que parecían fuertes: "La crisis nos ha recordado que sin un ojo vigilante, el mercado puede dar vueltas sin control, y la nación no puede prosperar cuando sólo favorece a los prósperos".
"El tiempo ha llegado de reafirmar nuestro espíritu, de escoger lo mejor de nuestra historia, (...) de pasar de generación en generación la promesa dada por Dios de que todos somos iguales, libres, y merecemos las oportunidades de perseguir la felicidad".
¿Adiós a Irak?
"Hemos elegido la esperanza contra el miedo, unidad de propósito sobre el conflicto, en este día queremos proclamar el fin de los reclamos y las falsas promesas", señaló, indicando como desafíos la crisis económica y energética, las tareas tanto en Irak como en Afganistán, en relación a la política exterior que ha conducido al país a conflictos bélicos y a la muerte de miles de sus soldados.
En este sentido Obama aseguró que rechazarán la posición entre defender sus ideales y su seguridad, asegurando que "América es amigo de cada nación, hombre mujer y niño que busca un futuro de paz y dignidad y estamos listos para liderar una vez más".
"Nuestro poder por sí solo no puede protegernos ni no da derecho a hacer lo que queramos: nuestro poder crece a través de su uso prudente, la seguridad emanece de lo justo de nuestra causa, la fuerza de nuestro ejemplo, las cualidades de humildad y restricción".
En este sentido aseguró que se trabajará en el abandono gradual de Irak, con el fin de terminar con la intervención en ese país ordenada por su antecesor agregando que "reforzaremos la paz en Afganistán, y trabajaremos incansablemente para disminuir la amenaza nuclear", sostuvo el mandatario.
El que el ex gobernante de Cuba, Fidel Castro, haya opinado que Obama le parece una persona "sincera", para ser una señal de que las relaciones con la isla podrían tener un mejor destino, aunque el término del bloqueo parece muy lejano.
El mundo quiere tener esperanzas y se ilusiona, pero también existe la tendencia a pensar que se trata un poco de lo mismo de siempre, aunque con un diferente matiz.

lunes, 5 de enero de 2009

Con Limache en el alma

Quillota y Limache, dos viejos pueblos de la ahora llamada Quinta Región en la zona central de Chile, tienen un especial significado para mí, que proviene de mi niñez y de los albores de mi adolescencia.
Aún puedo rememorar sus olores, sus sonidos, sus vibraciones…su alma. A Quillota viajaba desde Viña del Mar una vez al mes en el automotor (demoraba una hora) para llevarle a mi abuela Laura la remesa enviada por mi padre.
Ella vivía sola. Le gustaba así. Tanto a ellas como a sus familiares, les bastaban unos pocos días de vida en común. Después, dado su carácter altivo y su tozudez, era mejor que cada uno partiera a su refugio, lo que no significaba que no existiera un fuerte lazo afectivo con ella. Su reducto estaba en la calle Herboso número 12, una quinta con una vieja casona construida con adobe cuyas murallas demandaban siempre una nueva mano de pintura encalada.
No sé si todavía están las viejas victorias, aquellos carruajes negros que también reinan en Viña. No sé si todavía ese pueblo sigue perfumado por chirimoyas y paltas, no sé si todavía el alma de Quillota sigue intacta. Pero yo lo recuerdo como lo conocí y no acepto “nuevas versiones”. Limache era otra cosa. Era el paseo cada domingo por medio, ya sea para aventurarse en algunas de las pozas del estero camino de Olmué creyéndonos Johnny Weismuller, para ir a tomar chicha en calabazas en los alrededores, o a montar un caballo bayo en el fundo de un amigo de la familia. Limache era otra cosa. La última Navidad me llegó una tarjeta postal de mi amigo Freddys Pradena, colaborador de este blog, chileno y limachino y a quien el exilio en 1973 se lo llevó a España. La tarjeta era especial. Se trataba de una acuarela pintada por su propia mano, con un motivo relativo a su amado pueblo. Me contó después que cada año las enviaba a sus familiares y amigos para mantener el recuerdo fresco de sus años mozos y como un homenaje a Limache. Luego me envió un pequeño relato, el cual, precede a una muestra de sus acuarelas que expongo en la siguiente "entrada". De esta manera me sumo a su homenaje para el querido Limache.
Ernesto Olivares P.


Limache. Extracto del relato “El último deseo”
Por Freddys Pradena
“ Familiares y amigos, les agradezco que estén aquí acompañándonos en estos tristes momentos, pero como ya todos saben, hemos venido aquí a cumplir su última voluntad. El pidió que sus cenizas fueran esparcidas en las aguas del estero de Limache, y eso es lo que vamos a hacer. Pienso que no hace falta dar explicaciones del porqué de este póstumo deseo, porque estoy seguro que todos tendrán fotografías o tarjetas acuarelas que nos enviaba en las navidades, en donde se apreciaba su cariño por este pueblo, pero en especial del paisaje del estero. Procederemos...” -Un momento, tengo algo que decir, mejor dicho que leer. Una mujer de porte elegante, que el otoño de la vida no le he quitado la belleza, va sacando de su bolso, sobres abiertos. -Son cartas escritas por él... Carta a su hijo: “Hace calor esta tarde, Luis Eduardo, pero ahora que recuerdo siempre ha sido así en verano en este pueblo. Cuando éramos adolescentes pedíamos permiso a nuestros padres y con mis hermanos nos íbamos a refrescar al estero. Nos parecía una aventura pasar por la enmarañada ribera. Créelo, en pozas cristalinas nos bañábamos desnudos. Sumergidos bajo el agua veíamos peces. Así de limpio y claro era el río entonces. Estero de Limache que nace del cerro La Campana y que baja por el Valle para regar plantaciones de tomates y árboles frutales. ¡Ah! Cómo me acuerdo de volver del río coronados con guirnaldas de sauce, cargados con ramos de flores silvestres para mi madre y hojas medicinales para mi padre.” Carta a su madre: “Es una sensación tan agradable que me dejo caer de espaldas con los brazos abiertos en un lecho de plantas recién cortadas. Desde esa posición contemplo el cielo. El paso de algún pájaro. Así quieto escucho, a lo lejos, el murmullo del pueblo, una campana distante, la voz de una mujer llamando. Aspiro como si fuera a volar. Los pulmones se me llenan de aire fresco. De este aire fresco matinal, impregnado del aroma a plantas de tomates, del perfume de árboles, hierbas, flores silvestres, de tierra húmeda, para grabar para siempre este maravilloso olor al campo de Limache.” Carta a un hermano: “Y por último, un ejemplo sublime para justificar mi entusiasmo por Limache: Las noches. Las noches con su maravilloso silencio, interrumpido a veces por ladridos de perros o graznidos de queltehues. Me gusta ese frescor que inunda el ambiente, ayuda a descansar. Y más todavía me gusta ese perfume revuelto que emana de la vegetación, con el olor a fango de hojarascas que llega desde el estero. La noche bajo ese firmamento es espectacular, tantas y tantas estrellas que sobrecoge el corazón.” Así las partículas disgregadas fueron cayendo en la suave corriente del estero, en las piedras, en los arbustos, en los blanquecinos troncos secos. Unos vieron qué parte caía encima de una pollona que corrió a esconderse entre las plantas acuáticas. Otros vieron que la brisa arrastraba el polvo hacia un remanso del río donde pastaba un par de hermosos caballos. Alguno creyó ver que el polvo dorado por la luz de la tarde iba a un lugar en que una elegante garza blanca emprendía el vuelo. Todos escucharon el aviso de los queltehues al acercarse alguien. -Bueno, dijo. A partir de ahora estarás en el aire, sobre el valle, en el río, bajo las estrellas...entre nosotros. Es todo.

Las postales del Freddys


Las siguientes son las acuarelas pintadas por Freddys Pradena para saludar a sus familiares y amigos cada fin de año, correos que se han convertido en su círculo en toda una tradición. Estas son: Plaza de las 40 horas, Verano del 94, Puente sobre el Estero, La Parroquia San Francisco de Limache, Estación Antigua, La Pérgola, La casa materna y Estero.





























viernes, 5 de diciembre de 2008

Epístola memorable

DE PEDRO LEMEBEL A SEBASTIAN PIÑERA

Demasiado barato quiere comprar este paisito, don Piñi; usted que va por la vida tasando y preguntando cuánto vale todo. Y de un guaracazo se compra medio Chiloé, con botes y palafitos incluidos. Con cerros, bosques y ríos, hasta que se pierde la mirada en la distancia, le pertenece a usted.
¿Cómo puede haber gente dueña de tanto horizonte? ¿Cómo puede haber gente tan enguatada de paisaje? Me parece obscena esa glotonería de tanto tener.
Me causa asombro que, más encima, quiera dirigirnos la vida desde La Moneda.
Muy barata quiere rematar esta patria, don Piñi, y sólo con un discurso liviano de boy scout buena onda. Pura buena onda ofrece usted, don Piñi boy, como si estuviera conquistando al populacho con maní y papas fritas. Nada más, el resto pura plata; empachado de money, quiere pasar a la posteridad sólo por eso. Porque cuando citamal a Neruda se nota que a usted le dio sólo para los números y no para la letra.
Es decir, usted es puro número y cálculo, señor Piñi, poca reflexión, poco verbo, poca idea, aunque esa es la única palabra que usa entre sus contadas palabras efectistas. Buena onda y futurismo.
Las heridas se parchan con dólares. La memoria queda atrás como una tétrica película que olvidar. Sin vacilar marchar, que el futuro es nuestro (parece himno de la juventud nazi). Así arenga usted a este pueblo embelesado con los adelantos urbanos hechos por la
Concertación. Nadie sabe para quién trabaja, y usted la encontró lista.
O sea, usted se pasa de listo, don Piñi. Quiere hacernos creer que siempre fue demócrata, pero lo recordamos clarito sobándole el lomo a la dictadura, haciéndole campaña a Büchi, amigote de la misma patota facha que le anima la campaña. Los peores, la gorilada del terror. Parece que este suelo nunca aprendió la lección, ni siquiera a golpes, y con facilidad se traga el sermón de la derecha pinochetista, ahora remasterizada con piel de oveja neoliberal. Pero son los mismos de entonces, soberbiamente gozando los privilegios de la democracia que conseguimos nosotros, y sólo nosotros, porque también yo dudo que en el plebiscito votara que no simpatizando por la derecha.
Mire usted qué fácil le resultaba tratar de transformar el Mapocho en un Sena con sauces. Puro arribismo, intentar esticar con terracitas y botecitos parisinos a nuestro roto Mapocho, quizás lo único rebelde que le va quedando a esta ciudad.
Qué delirio, míster Piñi, ¿por qué no se va a Europa si cacha que nunca va a poder blanquear la porfiada cochambre india de nuestra raza?
Quizás todo el país se acuerda de usted formando parte de la nata panzona del derechismo empresarial. Por entonces, en aquella época de terror, quien hacía fortuna de alguna manera era a costa de las garantías de la represión. Usted llenaba sus arcas, don Piñi, y nosotros sudábamos la gota gorda, o la gota de sangre. Fíjese que no se nos ha olvidado, y nunca se nos olvidará, aunque a usted le reviente que el pasado aflore cuando menos se lo espera. A usted ni a sus yuntas de pacto les conviene el pasado, por eso miran turnios y amnésicos al futuro.
Su discurso Disneyworld, míster Piñi, no resiste análisis, y sólo el arribismo miamista de algunos chilenos le compra su receta de vida fácil, su filosofía banal de texano paticorto. Usted me recuerda a Bush, a Menem, Piñito. Es la nueva derecha titiritesca y farandulona.
Puro show, pura foto tecnicolor de mundo feliz con sus sombreros republicanos en el Crown Plaza.
Pero le falta la cultura a su centroderecha inmediatista. No hay peso intelectual en su carnavaleo de propaganda. Nada más que modelos tetudas y parientes de hippysmo revenido. Demasiado barato quiere rematar este país, Piñito. Ni siquiera basta con su cátedra fantasma en las aulas de Harvard.
Tampoco, usar de propaganda la limosna que puso por mi amiga Gladys en sus últimos momentos; eso es muy feo, y de mal gusto. Sobre todo para usted que es tan humanista cristiano. Porque usted es pillo, Piñín. Quiere sacar adherentes de todos lados, como si este país fuera sombrero de mago. Lástima que la oferta de su vanidosa feria de variedades huele a ventaja populista.
Nada más, don Piñi; el resto, esperar con cueva lo que ocurra en el 2009.

PEDRO LEMEBEL


Nota de la redacción:
Pedro Lemebel es una de las grandes figuras de la literatura chilena contemporánea
Nació en Santiago de Chile a mediados de la decada del cincuenta- Es un artista visual y cada fase de su identidad creadora esta trazada sobre el paisaje de la cultura chilena de la resistencia desde una distinta transformación vital. Como Pedro Mardones había obtenido el primer premio del Concurso nacional de cuento Javier Carrera en 1982, y su primer libro de relatos, “Los incontables”, es de 1986. En unade sus entrevistas, ha reconstruído esa primera transformación: "El Lemebel es un gesto de alianza con lo femenino, inscribir un apellido materno, reconocer a mi madre huacha desde la ilegalidad homosexual y travesti (1997). Son destacables también sus crónicas publicadas en el periódico “The Clinic”. Recomendamos la lectura de sus obras.Algunas de sus creaciones son: “Tengo miedo torero”, “Los incontables”(1986), “La esquina de mi corazón”(1995), “Loco afán,crónicas de sidario” (1996), “De perlas y cicatrices” (1998)