miércoles, 20 de febrero de 2013

AGUAS ANDINAS DEBE SER EXPROPIADA

POR EL BIEN DE MILLONES DE CHILENOS

Por José G. Martínez Fernández.

Es una vergüenza que la empresa AGUAS ANDINAS tenga constantes bochornos en la distribución del elemento líquido.
En menos de veinte días ha dejado sin agua a cinco millones de chilenos a través de tres cortes del suministro.
Además han ocurrido otras interrupciones del servicio por roturas de matrices que la compañía no ha mantenido en buena forma.
El punto inicial han sido hechos naturales: las lluvias que se producen en la cordillera en época estival.
Eso ocasionó rodados y la lógica suciedad de las aguas del río Maipo, allá en el Oriente del Gran Santiago, casi en la frontera con Argentina.
La empresa AGUAS ANDINAS no es responsable de los eventos naturales, pero si de de no mantener las obras necesarias que prevengan que los efectos negativos de los mismos perjudiquen a millones de personas.
Para ello debe ejecutar más obras, como lo hizo en 2008, tras un evento que dejó a más de un millón de consumidores sin el líquido elemento.

Por ello AGUAS ANDINAS gastó 65 millones de dólares que, obviamente, pagaron todos los clientes de esa empresa. Costo multiplicado, como siempre, por tres.
La empresa en cuestión con ese dinero construyó un acueducto y un enorme estanque.
Ante las críticas por los sucesos recientes AGUAS ANDINAS señaló que para resguardar el sistema en mejor forma requerirían de inversiones de mayores montos los que incrementarían las cuentas de los clientes.
Es obvio que toda gran empresa es un conjunto creado con fines de obtener enormes ganancias, pero AGUAS ANDINAS rompe el esquema, pasando a ser una empresa especulativa gracias a que monopoliza la mayor distribución de agua en Chile..
Sus expresiones, sus argumentaciones, para realizar un mejor servicio, dejan entrever, que deben gastar más y por ello cobrar más a sus consumidores.
En Chile AGUAS ANDINAS ha hecho un gran negocio y pretende aún hacerlo más grande a costa de los clientes.

Ellos ponen 300 millones de dólares en nuevas obras, por ejemplo, pero multiplican, entre sus millones de clientes, tres veces esa suma.
Hace ya años que AGUAS ANDINAS viene siendo una empresa ineficiente y dañina para los intereses de los millones de consumidores, que ven como la misma los deja sin el preciado producto durante días y luego, para rematar, amenaza con subir las cuentas.
Todos estos hechos, inevitablemente, al perjudicar a millones de personas, hacen que la gran mayoría de las mismas, razonen que aquí en Chile el negocio está antes que los derechos de los seres humanos y –además- entender que las autoridades sólo hacen una liviana crítica a la empresa, la que luego se esfuma.
Y es obvio que esa gente sabe quienes nos gobiernan y, por ende, la gran mayoría levanta su dedo acusador a los mismos, a los que, por rabia por los abusos de AGUAS ANDINAS, votará en contra de ellos.
Si este gobierno o cualquier gobierno futuro quiere terminar con esa pesadilla: que expropie AGUAS ANDINAS, que la devuelva al sector público, para beneficio de los ahora afectados.
Que la expropien, que le paguen por la misma y que se vaya.
 
José G. Martínez Fernández


CÉSAR VALLEJO Y SU LÍRICA CONTRA LA INJUSTICIA

Por José G. Martínez Fernández.

Perú –el país más rico en minerales de América Latina- es, a la vez, un espacio geográfico rico en hacedores de poesía.
Desde Tacna a Tumbes por la costa y entrando a la serranía y a la selva, Perú
-todo bello- ha tenido y tiene poetas cuyo canto pudiera explosionar sus quebradas, sus ríos, sus montes.
Hablar de los grandes poetas de Perú es tarea compleja. Tiene cientos. Por ello sólo citaremos a algunos: Chocano, Eguren, Oquendo de Amat, Rose, Hidalgo, Watanabe, Cisneros, Belli, Cornejo, Varela y el maestro, el icono, el mayor de todos ellos: César Vallejo Mendoza.
Aquel que nació en la serranía de Santiago de Chuco, cerca de Trujillo, allá en 1892 y que se fue de este mundo tan lejos de su patria, en Francia, el año 1938, muy joven aún.
Vallejo es el poeta símbolo de la patria de Atahualpa, de Túpac Amaru, de Micaela Bastidas.
Y Vallejo, como sucesor de la sangre ardiente de esos héroes, es, en su canto lírico, el signo del despertar social que los pueblos del mundo han realizado desde Espartaco y los hermanos Graco hasta los grandes revolucionarios del siglo veinte, pasando por los del diecinueve: luchadores franceses, alemanes, italianos, los mártires de Chicago y tantos otros.
En efecto el gran tema del centro poético de este innovador de la lírica es la lucha del hombre por una sociedad más justa con lo que interpreta -verbo a verbo- el caudal trágico del ser humano explotado, torturado y asesinado.
César Vallejo tiene mucha de esa sangre corriendo por los caudales de su poesía.
El poeta muy bien se expresa críticamente frente a un dios no sufriente, mientras ese sufrimiento, sin embargo, se encuentra en el hombre pobre. Ese dolor es el que César Vallejo siente en su carne propia, en su ser más íntimo, y así lo expresa.
La genialidad de Vallejo es múltiple.
Ya en sus poemas PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA, LOS HERALDOS NEGROS, y muchos otros, el sufrimiento mostrado por el poeta es el sufrimiento de la humanidad. Todo el mundo pesa sobre el alma de Vallejo, todo el mundo carga su pudrición, sus miserias, sus dolores y sus injusticias en el poeta peruano.
Sus poemas suelen tener una velocidad y audacia verbal que funcionan como una luz continua bajo un oscuro túnel. El desechar formas sintácticas y semánticas son propias de su capacidad creativa muy peculiar, quizá la mayor de este continente durante la pasada centuria.
Sus libros poéticos fundamentales son: LOS HERALDOS NEGROS (1918) TRILCE (1922) y los que se publicaron tras su muerte: POEMAS HUMANOS y ESPAÑA, APARTA DE MÍ ESTE CÁLIZ.
No hay duda que, cuando César Vallejo, escribió sus poemas miró el mapa de las injusticias y con los ojos iluminados tomó lápiz y papel y con rapidez, sin mayores dificultades, trazó las palabras que tenía allí en su ser y que le violentaban frente a un mundo plagado de injusticias.

BOLIVIA Y OTROS PAÍSES LATINOAMERICANOS EXPROPIAN, PERO PAGAN.

CHILE EXPROPIA Y NO PAGA

Por José G. Martínez Fernández.

El gobierno de Evo Morales expropió, en diciembre de 2012, cuatro grandes empresas españolas de diversos rubros.
Antes los argentinos, los venezolanos, los ecuatorianos, los peruanos, han expropiado empresas también tanto empresas nacionales como extranjeras.
Pero todas esas expropiaciones han sido pagadas.
En esas y otras naciones latinoamericanas han existido expropiaciones, además, de propiedades y el Estado de esos países ha pagado a los afectados.
Es decir: han habido expropiaciones responsables y que han sido justamente canceladas.
Ese ejemplo de Bolivia, Argentina, Venezuela, Ecuador, Perú y la mayoría de los países latinoamericanos han dado un ejemplo de actuación justa y preciada, ya que no se ha dañado a ninguna de las partes involucradas.
En Chile, sin embargo, no ocurre ello. Algunas expropiaciones se pagan, otras no.
El Estado suele expropiar, vía Ministerio de Bienes Nacionales, propiedades y no paga. Les pide a los expropiados que recurran a tribunales.
Y esos tribunales juegan con los expropiados. Años de juicios y años de gastos. Aburrimiento de los demandantes para que se les devuelva el costo de sus propiedades y de los gastos y daños causados.
Si el Estado chileno fuera como el de Bolivia, Argentina, Venezuela, Ecuador, Perú y otros no habría necesidad de juicios.
Al realizar una expropiación el Estado de Chile debiera informar a los afectados y señalar en la misma información cuándo, dónde y cuánto se va a pagar por la indemnización correspondiente... pero no.
El Estado chileno hace mutis por el foro.
Hablamos pestes de los bolivianos y de los peruanos, pero ellos son más lógicos y más humanitarios a la hora de hacer justicia en estos casos.
Chile se ha quedado atrás. Desde Pinochet hasta ahora…nuestro país es un país injusto.
El ejemplo de Bolivia, de Argentina, de Venezuela, de Ecuador, de Perú y otros, no se aplica aquí en Chile.
Simplemente vergonzoso.
 
José G. Martínez Fernández

jueves, 31 de enero de 2013

JÓVENES POETAS OLVIDADOS EN ARICA Y EN EL NORTE CHILENO

Por José G. Martínez Fernández.

De 1965 a 1970 existió un pequeño movimiento poético protagonizado en Arica por cinco muchachos de entre 15 y 20 años.
Hoy tres de ellos están prácticamente olvidados en Arica y en el norte chileno..
Sólo Florencio Faúndez y quien escribe este artículo seguimos publicando nuestra poesía.
En esos años escribía y ganaba varios premios en los concursos de liceos y de la Universidad del Norte María Angélica Molina.
Esther Muñoz también había ganado un premio en la Universidad del Norte, donde yo obtuve el premio más importante en poesía en el concurso de 1966.
Jorge Bellet Pacheco obtuvo un Premio Especial debido a que ya era un autor reconocido por haber publicado un libro, ALMA TE BUSCO, siendo casi un niño.
Todos éramos estudiantes secundarios.
En 1967 me reuní con María Angélica y le conté la idea de hacer públicos nuestros trabajos.
Todos teníamos premios literarios, pero ningún poema publicado.
Pero carecíamos de dinero para hacer la publicación.

María Angélica reunió la mayor suma entre dueños de tiendas y yo conseguí dos auspiciadores: un aviso de una casa de discos ubicada en 21 de Mayo y otro aviso de la tienda de Lionel Valcarce.
Con ese dinero publicamos un folleto con poemas de Molina, de Muñoz y míos. El prólogo lo hizo Manuel Lagos del Solar, poeta y director de Radio El Morro.
Luego de ello en la misma radio, Hahn, Cortínez y Margery, dedicaron un programa completo a nuestra publicación. Los tres eran profesores de la Universidad de Chile, Sede Arica. Fue un gran espaldarazo para autores que íbamos de los 16 a los 18 años.
Lo mismo hicieron el diario matutino LA CONCORDIA y el vespertino LA DEFENSA y otros medios. 
Incluso se conoció en algunas ciudades del norte de Chile.
SERIE POÉTICA se llamó el folleto. Folleto de muy pocas páginas. Era julio de 1967.

En aquel momento gobernaba Chile don Eduardo Frei Montalva y era gobernador de Arica don Adrián Barrientos, con quien dialogaría tiempo después en un cambio de folio en el diario LA CONCORDIA al ser presentado a él por su director Raúl Garrido García..
En la Alcaldía de la Municipalidad estaba Elena Díaz Hevia y entre los regidores: José Solari, Eduardo Pérez, Alberto Koch Sologuren y Luis Blanco Carvajal. A los otros dos no los recuerdo ahora.
Luis Blanco Carvajal era el hombre que más impulsaba la cultura desde su puesto.
Luego publicamos un segundo, un tercer y un cuarto número y, por razones económicas, no pudimos seguir adelante.
En esas ediciones se agregaron los nombres de Florencio Faúndez (era el de mayor edad con sus jóvenes 20 años) quien había ganado un importante premio en la Universidad del Norte y Alberto Yuri Rivera (el de menor edad con sólo 15 años), quien había sido galardonado en un concurso de la Municipalidad ariqueña.

En esos años (1967-1968) no existían organismos que se preocuparan de financiar estos esfuerzos.
Sólo Luis Blanco Carvajal exponía a través de diarios y en conversaciones con nosotros que la poesía de Arica merecía la atención y el apoyo de las autoridades.

SERIE POÉTICA feneció en 1968.

Sumando: en los cuatro números de la publicación aparecieron cinco nombres: María Angélica Molina, Esther Muñoz Cárdenas, Florencio Faúndez Saavedra, Alberto Yuri Rivera y quien esto escribe.
Luego de esa aventura Molina, Muñoz y Yuri, que yo sepa, no volvieron a publicar.

Un día Esther Muñoz, allá en Arica, me dijo que ya no escribía.
Molina y Yuri se fueron a Santiago. A ambos los vi por casualidad en algún lugar de la capital en fechas muy distantes.
María Angélica me invitó a la casa en que vivía y me señaló que volvería a escribir poesía y que publicaría, que sus creaciones, eran parte fundamental de su ser.
Nunca, sin embargo, que yo sepa, volvió a publicar.
A Alberto Yuri lo vi mucho tiempo después, también en Santiago, como ya señalé. Me dijo que ya no estaba en ello.
Era director de un colegio y por esos días se iba a casar. Recuerdo muy bien que no me invitó a su matrimonio.

Han pasado ya MUCHOS AÑOS de esos encuentros finales (finales, porque no he visto a los tres en décadas) y ninguna noticia tengo de que hayan publicado.

En la tierra madre, en que nacieron como poetas, Molina, Muñoz y Yuri son como espectros de una linda etapa de juventud.

Todos ellos están, ahora, olvidados en nuestra ciudad. Sólo los que fuimos sus cercanos, familiares y unos pocos más, saben que ello marcaron una breve etapa en la historia lírica de Arica.

De haber seguido la ruta de la poesía, estoy seguro, que, al menos, uno de los tres sería una importante figura de la lírica nortina.

Todos ellos eran púberes. Tenían mucho destino.

Ah, el tiempo…más de cuarenta años y los poetas citados, mis amigos, ya no figuran en la gran poesía de Arica cuyas cabezas más relevantes, hoy, son Luis Araya Novoa, Rodolfo Kahn y el mismo Florencio Faúndez.

Recuerdo que formamos el grupo de poesía Carlos Pezoa Véliz y que, mediante nuestra gestión y el gran apoyo del regidor Luis Blanco Carvajal, se consiguió que una calle de Arica llevara el nombre del gran poeta chileno.

Bordeando el río San José está ese nombre grande de las letras nacionales.

Yo, desde la nostalgia, recuerdo siempre a los tres amigos poetas señalados. ¿Qué será de ellos? ¿Dónde marcarán ahora sus pasos y sus palabras?

domingo, 6 de enero de 2013

ÓSCAR CASTRO ZÚÑIGA,

TU MUSA TE ACOMPAÑA EN LA INMORTALIDAD

Por José G. Martínez Fernández.


Noticiero nocturno de la red Región O’Higgins de TVN, viernes 28 de diciembre de 2012, informa de la muerte de Ernestina de las Mercedes Zúñiga Verdugo, más conocida como Isolda Pradel, esposa de Óscar Castro, célebre poeta y escritor chileno.
Y cuya fama se hace mayor al musicalizarse, hace ya décadas, algunos poemas, entre los que destaca PARA QUE NO ME OLVIDES, dedicado precisamente a Isolda Pradel, quien fuera la gran musa del famoso rancagüino.
Poeta ella misma Isolda prosiguió con la tarea de mantener viva la memoria de Castro, luego que éste muriera a los 37 años (en 1947).
Isolda falleció el 27 de diciembre reciente: es decir 65 años después de su marido. La noticia ocupó titulares de prácticamente todos los medios periodísticos locales.

Yo conozco Rancagua, pero no en forma muy amplia, ya que he vivido en ella sólo unos meses. Averigüé sobre los cementerios de esta ciudad. De los antiguos están el 1 y el 2. Si se trataba de una figura vital de la historia de Rancagua era indudable que estaba sepultado en el primero, me dijo un antiguo residente de la ciudad.
Está ubicado en Alameda Libertador Bernardo O’Higgins entre Rubio y Allendes. Todo el frente que da a Alameda tiene esas puertas clausuradas. Muchos muros están quebrados y algunos sin su parte superior y, también quebrados, a causa del terremoto de 2010.
Tuve que entrar por la puerta de la calle Allendes. La primera cuadra de la necrópolis tiene el nombre de Óscar Castro, indicador inevitable que allí debía estar la tumba del poeta. Seguí el camino recto y allí, al fondo, antes de unos trabajos de reparación del cementerio, había una improvisada pérgola y bajo ella un piano, un micrófono, algunas coronas.
Rondé el espacio. La tumba está en tierra. Se había abierto un espacio al lado del ocupado por Castro y sobre el refugio del poeta inmortal estaba, por el momento, la lápida que acompañará a Isolda.
Tras ese espacio de tierra hay una enorme piedra que abarca todo el espacio final de la tumba. Y en esa piedra hay una vid que ya tiene racimos de uvas en estado verde y las ramas de esa vid se doblan dirigiéndose al otro extremo de la piedra. Sobre esa piedra se ha puesto un cuarteto del poeta Castro y su año de nacimiento, 1910, y de muerte, 1947.

Es muy natural, bella y sencilla la tumba. Sencilla como sus dos habitantes.

Óscar Castro fue un poeta de honda marca social en su poesía. No sólo escribió poemas de amor, sino también poemas sociales y, a veces, en muchos de ellos se cruzan ambos temas.
¡Qué no decir de sus principales novelas: verdaderos mapas de denuncias de injusticias!
LA VIDA SIMPLEMENTE, LLAMPO DE SANGRE y otras obras señalan al escritor comprometido contra la injusticia.
Los estudiantes de Chile bien reconocen, hasta ahora, con sus lecturas, la obra del enorme rancagüino.

Llegué al lugar exacto de la tumba de tierra, con un espacio descubierto para recibir a Isolda a las 11, 15…
El cortejo fúnebre apareció a las 11, 30 horas.
Antes y durante la llegada del funeral, había un equipo musical que lanzaba las notas de algunos de los poemas de Castro, entre ellos el dedicado a Isolda: PARA QUE NO ME OLVIDES, el que se podía escuchar constantemente.
La música solamente cesó cuando empezó el momento de los oradores.

El primero fue un médico que pertenece al grupo de LOS INÚTILES
Entre los posteriores oradores estuvo Nelson Carrizo, poeta de Rancagua.
Un joven cantó un poema de Castro…

Isolda Pradel fue bajada a tierra para quedar al nivel de su amado.

Al final ocurrió el pago de Chile, de eso tengo la sensación.
Yo me imaginaba una banda musical que antecediera el funeral, por su calidad de poeta, por inspiradora amada y por el trabajo continuo de mantener viva la memoria de un gran poeta y novelista chileno que, por sus propios méritos literarios, está presente desde Arica a Punta Arenas.
No existió esa banda. Y ¿saben cuántas personas fueron al funeral?
No más de cien.

El pago de Chile para una mujer iluminadora del amor poético y poeta ella misma.

J. M. F.

viernes, 28 de diciembre de 2012

CUANDO LOS ESCRITORES CHILENOS NO FUERON INOCENTES

Por José G. Martínez Fernández.

Estamos en diciembre.
Diciembre me recordó el día de los inocentes, el 28.
Y esa fecha me trajo a la memoria las “regadas” cenas que se efectuaban en el local de la Sociedad de Escritores de Chile, SECH, allá en Simpson 7, Providencia, en el vetusto edificio de hermosas y dolorosas historias.
Estas cenas están destinadas a la camaradería y, por ende, a compartir amistad, lo que pocas veces se da.
Quizás la presencia del dios Baco estrangule las ideas de algunos y salgan a pasearse los resquemores.
De mis tantos años en Santiago yo sólo asistí a dos de ellas.
La primera en 1975.
El periodista y escritor Homero Bascuñán, me regaló el cupón que me daba derecho a participar en la cena.
En la oficina que compartíamos en LUN trabajaban Enrique Ramírez Capello, quien llegaría muchos años más tarde a ser presidente del Colegio de Periodistas de Chile y que ahora tiene una enfermedad que le ha quitado todas las fuerzas; Homero Bascuñán, enorme cronista y candidato eterno al Nacional de Periodismo; Hugo Goldsack Blanco, quien ya había ganado el Premio Nacional de Periodismo; Enrique Melchers, también ya Premio Nacional de Periodismo, Luis Sánchez Latorre, quien también ganó el galardón ese año o al siguiente. Y yo, el de menor edad entre esos cronistas.
Sánchez Latorre y Goldsack eran acérrimos partidarios del entonces ya fallecido Pablo de Rokha.
Y ambos eran contrarios a Jaime Concha, estudioso de Neruda; y también de Guillermo Atías, autor de “Y corría el billete”, publicado durante la UP por Editorial Quimantú. Otro autor que les molestaba, y bastante, era Hernán Valdés por su libro “Tejas verdes”, el que acababa de aparecer en el extranjero y que estaba prohibido en Chile.
Por ese mismo 1975 o 1976 Sánchez Latorre publicó una encendida apología en favor de Martín Cerda, brillante ensayista. ¿Razón? Cerda se iba a Venezuela por falta de oportunidades en Chile y Sánchez Latorre hizo uso de toda su artillería en defensa del gran estudioso y su derecho a tener oportunidades en su país.
Eran grandes amigos, además.
Pasaron más de un centenar de crónicas mías hasta que se me expulsó del diario por el “embrollo” que se produjo después de haber intentado defender de una agresión física a una mujer que ya es un mito en la poesía chilena. Hecho acontecido en el mismo local de la SECH.
Pues bien, muchos años después, volví a tender puentes de cercanía con Sánchez Latorre.
Y con recursos propios fui a una nueva “comilona” a la sede de la SECH. Allí estaban varios baluartes de la literatura y del periodismo chileno.
Al finalizar la “regada” cena y proseguir con la bebida del dios Baco muchos de los asistentes exigieron que Sánchez Latorre hablara…lo hizo como el maestro que era…y como, en medio de su discurso, se gritaba que Martín Cerda debía ser el nuevo presidente de la SECH, Sánchez Latorre perdió un tanto su paz y casi gritó algo contra Cerda y sus increpadores. Éste habló a pedido de los contrarios a Sánchez Latorre…Y también fue un maestro en su discurso. ¡Que grandes eran estos oradores! Por algo me recordaban los discursos que me habían contado de Alessandri Palma y algunos de los que yo le había escuchado a Salvador Allende.
Después hubo un debate en voz baja y Sánchez Latorre se retiró.
Poco tiempo después Martín Cerda sería presidente de la SECH.
Pero lo que nunca entendí es que distanció a ambos personajes. Los dos, lo dije, habían sido grandes amigos y ahora corrían por carriles distintos.
Ese debate me recordó a otros ilustres de la oratoria que conocí en la SECH. El cura, ensayista, Fidel Araneda Bravo y Braulio Arenas, poeta y escritor, que, desde los espacios del socialismo de los años treinta pasó al pinochetismo de los años setenta.
Estos fenómenos de la oratoria y de la cultura sólo me recordaban a otro brillante intelectual, Benjamín Subercaseaux, a quien entrevisté en Tacna, cuando era Cónsul Honorario, poco tiempo antes de morir. Don Benjamín falleció en marzo de 1973, un domingo, el mismo día en que desapareció el gran Manuel Rojas Sepúlveda.
De Fidel Araneda Bravo tengo un peculiar recuerdo. Cuando escribí un artículo en LUN sobre el libro “Lluvia adentro” de Magdalena Vial, me detuvo en calle Compañía, cerca de la Plaza Brasil, y de su casa, y me dijo: “Lo felicito. Excelente su artículo sobre Magdalena Vial”.
Que las palabras procedieran del segundo hombre de la Academia Chilena de la Lengua, del alto dirigente de la SECH, de un intelectual que había escrito varios estudios muy importantes, me dejó el ego un tanto elevado.
Y me dio más fuerzas para seguir mi tarea de comentarista literario en LAS ÚLTIMAS NOTICIAS, hasta aquel desgraciado día de 1976, en que defendí a una gran poeta, como relaté más arriba.
Por el 28 de diciembre, día de los inocentes y fiesta de los escritores, recordé este hecho y quise escribirlo para colocar dos páginas más a una historia no terminada de la naturaleza brutal y anecdótica, por un lado; y de la más pura inteligencia de algunos hombres de letras, por otra parte.
José G. Martínez Fernández

domingo, 16 de diciembre de 2012

AQUELLAS MARAVILLOSAS POETAS LATINOAMERICANAS

Por José G. Martínez Fernández.

La edición 60 de la revista de poesía PALABRA ESCRITA, que acabamos de publicar, nos dio la posibilidad de hacer un gran homenaje a todas las mujeres de este continente llamado América Latina.
Diez países están representados en la revista: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.
Es decir están los países que conforman la geografía de un continente, una gran patria, construida bajo el alero de los grandes libertadores.
Las damas de la poesía tienen una escritura fascinante, tanto en su originalidad y en su versatilidad…Son maravillosas poetas todas ellas. Unas más populares que otras, pero todas igual de interesantes.
Por Argentina van Alfonsina Storni y Alejandra Pizarnik.
Por Bolivia se hacen presentes Yolanda Bedregal y Alicia Cardona Torrico.
Por Brasil figuran Gilka Machado y Cecilia Meireles.
Por Chile: Gabriela Mistral y Violeta Parra.
Por Colombia: Isabel Lleras Restrepo y María Mercedes Carranza.
Por Ecuador: Ileana Espinel Cedeño.
Por Paraguay: Dora Gómez Bueno de Acuña.
Por Perú: Blanca Varela y María Emilia Cornejo.
Por Uruguay: Delmira Agustini y Juana de Ibarbourou.
Por Venezuela: Graciela Rincón Calcaño y Elena Vera.
Son, en total, dieciocho autoras.
Todas las grandes poetas produjeron su poesía en el siglo pasado. De allí que PALABRA ESCITA titulara este nuevo número con el nombre de DIECIOCHO GRANDES POETAS LATINOAMERICANAS DEL SIGLO VEINTE y pusiera como subtítulo la frase: EL GRAN VERBO EN PALABRAS DE MUJERES MARAVILLOSAS.
Leyendo a cada una de ellas, representadas con uno solo de sus poemas, uno no puede dejar de emocionarse.
La belleza de los verbos de estas mujeres divinas y las historias que ellos cuentan se incrustan en la sensibilidad de todo ser humano que ame o no la poesía.
Cuesta dejar de lado ese objeto impalpable que se denomina EMOCIÓN.
La edición 60 de la revista de poesía PALABRA ESCRITA marca un hito en la poética nortina chilena y acaba de aparecer en este mes de diciembre de 2012.
Los temas son desde intimistas hasta universales o se cruzan. Hay dolor, esperanza, amor filial, angustia suma, etc. en los versos de estas maravillosas mujeres.
La edición impresa de PALABRA ESCRITA número 60 también tiene una dirección virtual gratuita:
revistadepoetaspalabraescrita.blogspot.com
Ello para quienes no tengan acceso a la edición impresa.
Hemos advertido que muchos de los trabajos publicados por nuestros Blogs y los Blogs y sitios Web amigos tienen lectores en países insospechados por lo lejano que están de Chile: Rusia, China, Japón, Finlandia y otros.
Esperamos con este muestrario que el lector se emocione y se conmueva y en ambas cosas piense que Latinoamérica es y debe ser una sola unidad; optar por una gran amistad y caminar hacia una solidaridad tan enorme como el mismo continente.
José G. Martínez Fernández